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Alma

119 citas resueltas — Texto completo

Salmos (21citas)

Salmos — Sal 72,14

14De la opresión, de la violencia, rescatará su alma, su sangre será preciosa ante sus ojos;

Salmos — Sal 74,19

19No entregues a la bestia el alma de tu tórtola, la vida de tus pobres no olvides para siempre.

Salmos — Sal 6,5

5Vuélvete, Yahveh, recobra mi alma, sálvame, por tu amor.

Salmos — Sal 35,4

4¡Confusión y vergüenza sobre aquellos que andan buscando mi vida! ¡Vuelvan atrás y queden confundidos los que mi mal maquinan!

Salmos — Sal 38,13

13y tienden lazos los que buscan mi alma, los que traman mi mal hablan de ruina, y todo el día andan urdiendo fraudes.

Salmos — Sal 34,23

23Yahveh rescata el alma de sus siervos, nada habrán de pagar los que en él se cobijan.

Salmos — Sal 63,2

2Dios, tú mi Dios, yo te busco, sed de ti tiene mi alma, en pos de ti languidece mi carne, cual tierra seca, agotada, sin agua.

Salmos — Sal 107,9

9Porque él sació el alma anhelante, el alma hambrienta saturó de bienes.

Salmos — Sal 86,4

4recrea el alma de tu siervo, cuando hacia ti, Señor, levanto mi alma.

Salmos — Sal 42,6

6¿Por qué, alma mía, desfalleces y te agitas por mí? Espera en Dios: aún le alabaré, ¡salvación de mi rostro y

Salmos — Sal 11,5

5Yahveh explora al justo y al impío; su alma odia a quien ama la violencia.

Salmos — Sal 103,1

1De David. Bendice a Yahveh, alma mía, del fondo de mi ser, su santo nombre,

Salmos — Sal 104,29s

29Escondes tu rostro y se anonadan, les retiras su soplo, y expiran y a su polvo retornan. 30Envías tu soplo y son creados, y renuevas la faz de la tierra.

Sal 31,o,Ecl 12,7 — texto no disponible

Salmos — Sal 78,50

50libre curso dio a su ira. No preservó sus almas de la muerte, a la peste sus vidas entregó;

Salmos — Sal 16,9s

9Por eso se me alegra el corazón, mis entrañas retozan, y hasta mi carne en seguro descansa; 10pues no has de abandonar mi alma al seol, ni dejarás a tu amigo ver la fosa.

Salmos — Sal 88,11ss

11¿Acaso para los muertos haces maravillas, o las sombras se alzan a alabarte? 12¿Se habla en la tumba de tu amor, de tu lealtad en el lugar de perdición? 13¿Se conocen en las tinieblas tus maravillas, o tu justicia en la tierra del olvido ?»

Salmos — Sal 94,17

17Si Yahveh no viniese en mi ayuda, bien presto mi alma moraría en el silencio.

Salmos — Sal 115,17

17No alaban los muertos a Yahveh, ni ninguno de los que bajan al Silencio;

Salmos — Sal 39,14

14¡Retira tu mirada para que respire antes que me vaya y ya no exista más!

Salmos — Sal 30,4

4Tú has sacado, Yahveh, mi alma del seol, me has recobrado de entre los que bajan a la fosa.

Salmos — Sal 49,16

16Pero Dios rescatará mi alma, de las garras del seol me cobrará.

Sapienciales (12citas)

Job — Job 34,14s

14Si él retirara a sí su espíritu, si hacia sí recogiera su soplo, 15a una expiraría toda carne, el hombre al polvo volvería.

Job — Job 14,21s

21Que sean honrados sus hijos, no lo sabe; que sean despreciados, no se entera. 22Tan solo por él sufre su carne, sólo por él se lamenta su alma.

Eclesiastés — Ecl 9,5.10

5Porque los vivos saben que han de morir, pero los muertos no saben nada, y no hay ya paga para ellos, pues se perdió su memoria. 10Cualquier cosa que esté a tu alcance el hacerla, hazla según tus fuerzas, porque no existirá obra ni razones ni ciencia ni sabiduría en el seol a donde te encaminas.

Job — Job 7,8.21

8El ojo que me miraba ya no me verá, pondrás en mí tus ojos y ya no existiré. 21¿Y por qué no toleras mi delito y dejas pasar mi falta? Pues ahora me acostaré en el polvo, me buscarás y ya no existiré.

Proverbios — Prov 23,14

14Con la vara le castigarás y librarás su alma del seol.

Sab 9,45 — texto no disponible

Sabiduría — Sab 13,3

3Que si, cautivados por su belleza, los tomaron por dioses, sepan cuánto les aventaja el Señor de éstos, pues fue el Autor mismo de la belleza quien los creó.

Sabiduría — Sab 8,19s

19Era yo un muchacho de buen natural, me cupo en suerte un alma buena, 20o más bien, siendo bueno, vine a un cuerpo incontaminado;

Sabiduría — Sab 16,14

14El hombre, en cambio, puede matar por su maldad, pero no hacer tornar al espíritu que se fue, ni liberar al alma ya acogida en el Hades.

Sabiduría — Sab 3,1

1En cambio, las almas de los justos están en las manos de Dios y no les alcanzará tormento alguno.

Sabiduría — Sab 4,14

14Su alma era del agrado del Señor, por eso se apresuró a sacarle de entre la maldad. Lo ven las gentes y no comprenden, ni caen en cuenta

Sabiduría — Sab 2,23

23Porque Dios creó al hombre para la incorruptibilidad, le hizo imagen de su misma naturaleza;

Sabiduría — Sab 2,22

22no conocen los secretos de Dios, no esperan recompensa por la santidad ni creen en el premio de las almas intachables.

Historicos (29citas)

II Samuel — 2Sa 1,9

9Me dijo: "Acércate a mí y mátame, porque me ha acometido un vértigo aunque tengo aún toda la vida en mí."

Génesis — Gen 35,18

18Entonces ella, al exhalar el alma, cuando moría, le llamó Ben Oní; pero su padre le llamó Benjamín.

I Reyes — 1Re 17,21

21Se tendió tres veces sobre el niño, invocó a Yahveh y dijo: «Yahveh, Dios mío, que vuelva, por favor, el alma de este niño dentro de él.»

Levítico — Lev 17,10s

10Si un hombre cualquiera de la casa de Israel, o de los forasteros que residen en medio de ellos, come cualquier clase de sangre, yo volveré mi rostro contra el que coma sangre y los exterminaré de en medio de su pueblo. 11Porque la vida de la carne está en la sangre, y yo os la doy para hacer expiación en el altar por vuestras vidas, pues la expiación por la vida, con la sangre se hace.

Levítico — Lev 17,14

14Porque la vida de toda carne es su sangre. Por eso mando a los israelitas: «No comeréis la sangre de ninguna carne, pues la vida de toda carne es su sangre. Quien la coma, será exterminado.»

Deuteronomio — Dt 12,23

23Guárdate sólo de comer la sangre, porque la sangre es la vida, y no debes comer la vida con la carne.

Exodo — Ex 21,23

23Pero si resultare daño, darás vida por vida,

Josué — Jos 9,24

24Le respondieron a Josué: «Es que tus siervos estaban bien enterados de la orden que había dado Yahveh tu Dios a Moisés su siervo, de entregaros todo este país y exterminar delante de vosotros a todos sus habitantes. Temimos mucho por nuestras vidas a vuestra llegada y por eso hemos hecho esto.

I Samuel — 1Sa 19,11

11envió Saúl gente a la casa de David para vigilarle y matarle por la mañana, pero su mujer Mikal advirtió a David: «Si no te pones a salvo esta misma noche, mañana morirás.»

I Reyes — 1Re 19,10

10El dijo: «Ardo en celo por Yahveh, Dios Sebaot, porque los israelitas han abandonado tu alianza, han derribado tus altares y han pasado a espada a tus profetas; quedo yo solo y buscan mi vida para quitármela.»

Exodo — Ex 4,19

19Yahveh dijo a Moisés en Madián: «Anda, vuelve a Egipto ; pues han muerto todos los que buscaban tu muerte.»

I Samuel — 1Sa 26,24

24De igual modo que tu vida ha sido hoy de gran precio a mis ojos, así será de gran precio la mía a los ojos de Yahveh, de suerte que me libere de toda angustia.»

Génesis — Gen 1,20s.24

20Dijo Dios: «Bullan las aguas de animales vivientes, y aves revoloteen sobre la tierra contra el firmamento celeste.» 21Y creó Dios los grandes monstruos marinos y todo animal viviente, los que serpean, de los que bullen las aguas por sus especies, y todas las aves aladas por sus especies; y vio Dios que estaba bien; 24Dijo Dios: «Produzca la tierra animales vivientes de cada especie: bestias, sierpes y alimañas terrestres de cada especie.» Y así fue.

Génesis — Gen 2,19

19Y Yahveh Dios formó del suelo todos los animales del campo y todas las aves del cielo y los llevó ante el hombre para ver cómo los llamaba, y para que cada ser viviente tuviese el nombre que el hombre le diera.

Génesis — Gen 46,27

27Los hijos de José, que le habían nacido en Egipto, eran dos. Todas las personas de la casa de Jacob que entraron en Egipto eran setenta.

Deuteronomio — Dt 10,22

22No más de setenta personas eran tus padres cuando bajaron a Egipto, y Yahveh tu Dios te ha hecho ahora numeroso como las estrellas del cielo.

Levítico — Lev 5,1..

1Si alguien peca en uno de estos casos: Uno ha oído la fórmula conjuratoria, y es testigo, porque lo ha visto u oído, y no lo declara y se carga así con su iniquidad;

Levítico — Lev 24,17

17El que hiera mortalmente a cualquier otro hombre, morirá.

Números — Num 6,6

6No se acercará, en todos los días de su nazireato en honor de Yahveh, a ningún cadáver.

Deuteronomio — Dt 32,40

40Sí, yo alzo al cielo mi mano, y digo: Tan cierto como que vivo eternamente,

I Samuel — 1Sa 18,1.3

1En acabando de hablar David a Saúl, el alma de Jonatán se apegó al alma de David, y le amó Jonatán como a sí mismo. 3Hizo Jonatán alianza con David, pues le amaba como a sí mismo.

Génesis — Gen 27,4

4Luego me haces un guiso suculento, como a mí me gusta, y me lo traes para que lo coma, a fin de que mi alma te bendiga antes que me muera.»

Génesis — Gen 34,3

3Su alma se aficionó a Dina, hija de Jacob, se enamoró de la muchacha y trató de convencerla.

Deuteronomio — Dt 6,5

5Amarás a Yahveh tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza.

Génesis — Gen 2,7

7Entonces Yahveh Dios formó al hombre con polvo del suelo, e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente.

Génesis — Gen 7,22

22Todo cuanto respira hálito vital, todo cuanto existe en tierra firme, murió.

Números — Num 23,10

10¿Quién contará el polvo de Jacob, quién numerará la polvareda de Israel? Muera mi alma con la muerte de los justos, Sea mi paradero como el suyo.»

Jueces — Jue 16,30

30y gritó: «¡Muera yo con los filisteos!» Apretó con todas sus fuerzas y la casa se derrumbó sobre los tiranos y sobre toda la gente allí reunida. Los muertos que mató al morir fueron más que los que había matado en vida.

II Macabeos — 2Mac 7,9.14.23

9Al llegar a su último suspiro dijo: «Tú, criminal, nos privas de la vida presente, pero el Rey del mundo a nosotros que morimos por sus leyes, nos resucitará a una vida eterna.» 14Cerca ya del fin decía así: «Es preferible morir a manos de hombres con la esperanza que Dios otorga de ser resucitados de nuevo por él; para ti, en cambio, no habrá resurrección a la vida.» 23Pues así el Creador del mundo, el que modeló al hombre en su nacimiento y proyectó el origen de todas las cosas, os devolverá el espíritu y la vida con misericordia, porque ahora no miráis por vosotros mismos a causa de sus leyes.»

Profeticos (7citas)

Jeremías — Jer 15,9

9Mal lo pasó la madre de siete hijos: exhalaba el alma, se puso su sol siendo aún de día, se avergonzó y se abochornó. Y lo que queda de ellos, a la espada voy a entregarlo delante de sus enemigos - oráculo de Yahveh -.

Amós — Am 6,8

8El Señor Yahveh ha jurado por sí mismo, oráculo de Yahveh Dios Sebaot: Yo aborrezco la soberbia de Jacob, sus palacios detesto, y voy a entregar la ciudad con cuanto encierra.

Jeremías — Jer 31,14

14empaparé el alma de los sacerdotes de grasa, y mi pueblo de mi regalo se hartará - oráculo de Yahveh -.

Isaías — Is 42,2

2No vociferará ni alzará el tono, y no hará oír en la calle su voz.

Habacuc — Hab 2,4

4«He aquí que sucumbe quien no tiene el alma recta, más el justo por su fidelidad vivirá.»

Ezequiel — Ez 13,19

19Me deshonráis delante de mi pueblo por unos puñados de cebada y unos pedazos de pan, haciendo morir a las almas que no deben morir y dejando vivir a las almas que no deben vivir, diciendo mentiras al pueblo que escucha la mentira.

Ezequiel — Ez 37,1-14

1La mano de Yahveh fue sobre mí y, por su espíritu, Yahveh me sacó y me puso en medio de la vega, la cual estaba llena de huesos. 2Me hizo pasar por entre ellos en todas las direcciones. Los huesos eran muy numerosos por el suelo de la vega, y estaban completamente secos. 3Me dijo: «Hijo de hombre, ¿podrán vivir estos huesos?» Yo dije: «Señor Yahveh, tú lo sabes.» 4Entonces me dijo: «Profetiza sobre estos huesos. Les dirás: Huesos secos, escuchad la palabra de Yahveh. 5Así dice el Señor Yahveh a estos huesos: He aquí que yo voy a hacer entrar el espíritu en vosotros, y viviréis. 6Os cubriré de nervios, haré crecer sobre vosotros la carne, os cubriré de piel, os infundiré espíritu y viviréis; y sabréis que yo soy Yahveh.» 7Yo profeticé como se me había ordenado, y mientras yo profetizaba se produjo un ruido. Hubo un estremecimiento, y los huesos se juntaron unos con otros. 8Miré y vi que estaban recubiertos de nervios, la carne salía y la piel se extendía por encima, pero no había espíritu en ellos. 9El me dijo: «Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre. Dirás al espíritu: Así dice el Señor Yahveh: Ven, espíritu, de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos para que vivan.» 10Yo profeticé como se me había ordenado, y el espíritu entró en ellos; revivieron y se incorporaron sobre sus pies: era un enorme, inmenso ejército. 11Entonces me dijo: «Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. Ellos andan diciendo: Se han secado nuestros huesos, se ha desvanecido nuestra esperanza, todo ha acabado para nosotros. 12Por eso, profetiza. Les dirás: Así dice el Señor Yahveh: He aquí que yo abro vuestras tumbas; os haré salir de vuestras tumbas, pueblo mío, y os llevaré de nuevo al suelo de Israel. 13Sabréis que yo soy Yahveh cuando abra vuestras tumbas y os haga salir de vuestras tumbas, pueblo mío. 14Infundiré mi espíritu en vosotros y viviréis; os estableceré en vuestro suelo, y sabréis que yo, Yahveh, lo digo y lo haga, oráculo de Yahveh.»

Nuevo Testamento (32citas)

Hechos — Hch 20,10

10Bajó Pablo, se echó sobre él y tomándole en sus brazos dijo: «No os inquietéis, pues su alma está en él.»

Hechos — Hch 27,34

34Por eso os aconsejo que toméis alimento, pues os conviene para vuestra propia salvación; que ninguno de vosotros perderá ni un solo cabello de su cabeza.»

Filipenses — Flp 2,30

30ya que por la obra de Cristo ha estado a punto de morir, arriesgando su vida para supliros en el servicio que no podíais prestarme vosotros mismos.

I Tesalonicenses — 1Tes 2,8

8De esta manera, amándoos a vosotros, queríamos daros no sólo el Evangelio de Dios, sino incluso nuestro propio ser, porque habíais llegado a sernos muy queridos.

I Juan — 1Jn 3,16

16En esto hemos conocido lo que es amor: en que él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar la vida por los hermanos.

Santiago — Sant 1,21

21Por eso, desechad toda inmundicia y abundancia de mal y recibid con docilidad la Palabra sembrada en vosotros, que es capaz de salvar vuestras almas.

Santiago — Sant 5,20

20sepa que el que convierte a un pecador de su camino desviado, salvará su alma de la muerte y cubrirá multitud de pecados.

I Pedro — 1Pe 1,9

9y alcanzáis la meta de vuestra fe, la salvación de las almas.

Hebreos — Heb 10,39

39Pero nosotros no somos cobardes para perdición, sino creyentes para salvación del alma.

Hechos — Hch 7 14

14José envió a buscar a su padre Jacob y a toda su parentela que se componía de 75 personas.

Hechos — Hch 2,41

41Los que acogieron su Palabra fueron bautizados. Aquel día se les unieron unas 3.000 almas.

Hechos — Hch 27,37

37Estábamos en total en la nave 276 personas.

I Pedro — 1Pe 3,20

20en otro tiempo incrédulos, cuando les esperaba la paciencia de Dios, en los días en que Noé construía el Arca, en la que unos pocos, es decir ocho personas, fueron salvados a través del agua;

Apocalipsis — Ap 8,9

9Pereció la tercera parte de las criaturas del mar que tienen vida, y la tercera parte de las naves fue destruida.

Hechos — Hch 27,10

10«Amigos, veo que la navegación va a traer gran peligro y grave daño no sólo para el cargamento y la nave, sino también para nuestras propias personas.»

II Corintios — 2Cor 1,23

23¡Por mi vida!, testigo me es Dios de que, si todavía no he ido a Corinto, ha sido por miramiento a vosotros.

Filipenses — Flp 2,19

19Espero en el Señor Jesús poder enviaros pronto a Timoteo, para quedar también yo animado con vuestras noticias.

Hebreos — Heb 12,3

3Fijaos en aquel que soportó tal contradicción de parte de los pecadores, para que no desfallezcáis faltos de ánimo.

Hechos — Hch 14,22

22confortando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a perseverar en la fe y diciéndoles: «Es necesario que pasemos por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios.»

Hebreos — Heb 10,38

38Mi justo vivirá por la fe; mas si es cobarde, mi alma no se complacerá en él.

Efesios — Ef 6,6

6no por ser vistos, como quien busca agradar a los hombres, sino como esclavos de Cristo que cumplen de corazón la voluntad de Dios;

Colosenses — Col 3,23

23Todo cuanto hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres,

I Pedro — 1Pe 1,22

22Habéis purificado vuestras almas, obedeciendo a la verdad, para amaros los unos a los otros sinceramente como hermanos. Amaos intensamente unos a otros con corazón puro,

II Corintios — 2Cor 12,15

15Por mi parte, muy gustosamente gastaré y me desgastaré totalmente por vuestras almas. Amándoos más ¿seré yo menos amado?

Hebreos — Heb 13,17

17Obedeced a vuestros dirigentes y someteos a ellos, pues velan sobre vuestras almas como quienes han de dar cuenta de ellas, para que lo hagan con alegría y no lamentándose, cosa que no os traería ventaja alguna.

Hebreos — Heb 4,12

12Ciertamente, es viva la Palabra de Dios y eficaz, y más cortante que espada alguna de dos filos. Penetra hasta las fronteras entre el alma y el espíritu, hasta las junturas y médulas; y escruta los sentimientos y pensamientos del corazón.

Jds 19 — texto no disponible

I Corintios — 1Cor 2,14

14El hombre naturalmente no capta las cosas del Espíritu de Dios; son necedad para él. Y no las puede conocer pues sólo espiritualmente pueden ser juzgadas.

I Corintios — 1Cor 15,44

44se siembra un cuerpo natural, resucita un cuerpo espiritual. Pues si hay un cuerpo natural, hay también un cuerpo espiritual.

Santiago — Sant 3,15

15Tal sabiduría no desciende de lo alto, sino que es terrena, natural, demoníaca.

I Corintios — 1Cor 15,45

45En efecto, así es como dice la Escritura: Fue hecho el primer hombre, Adán, alma viviente; el último Adán, espíritu que da vida.

Apocalipsis — Ap 6,9

9Cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los degollados a causa de la Palabra de Dios y del testimonio que mantuvieron.

Apocalipsis — Ap 20,4

4Luego vi unos tronos, y se sentaron en ellos, y se les dio el poder de juzgar; vi también las almas de los que fueron decapitados por el testimonio de Jesús y la Palabra de Dios, y a todos los que no adoraron a la Bestia ni a su imagen, y no aceptaron la marca en su frente o en su mano; revivieron y reinaron con Cristo mil años.

Evangelio (18citas)

Lucas — Lc 21,19

19Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.

Mateo — Mt 2,20

20«Levántate, toma contigo al niño y a su madre, y ponte en camino de la tierra de Israel; pues ya han muerto los que buscaban la vida del niño.»

Mateo — Mt 6,25 p

25«Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?

Mateo — Mt 20,28 p

28de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.»

Juan — Jn 10,11.15.17

11Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. 15como me conoce el Padre y yo conozco a mi Padre y doy mi vida por las ovejas. 17Por eso me ama el Padre, porque doy mi vida, para recobrarla de nuevo.

Juan — Jn 13,37s

37Pedro le dice: «¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti.» 38Le responde Jesús: «¿Que darás tu vida por mí? En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo antes que tú me hayas negado tres veces.»

Juan — Jn 15,13

13Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos.

Mateo — Mt 16,25 p

25Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará.

Mateo — Mt 10,39

39El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.

Lucas — Lc 14,26

26«Si alguno viene donde mí y no odia a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío.

Lucas — Lc 17,33

33Quien intente guardar su vida, la perderá; y quien la pierda, la conservará.

Juan — Jn 12,25

25El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna.

Mc 3,4,Act 2,43 — texto no disponible

Lucas — Lc 12,19s

19y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos años. Descansa, come, bebe, banquetea." 20Pero Dios le dijo: "¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán?"

Juan — Jn 12,27

27Ahora mi alma está turbada. Y ¿que voy a decir? ¡Padre, líbrame de esta hora! Pero ¡si he llegado a esta hora para esto!

Mateo — Mt 26,38

38Entonces les dice: «Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad conmigo.»

Mateo — Mt 12,18

18He aquí mi Siervo, a quien elegí, mi Amado, en quien mi alma se complace. Pondré mi Espíritu sobre él, y anunciará el juicio a las naciones.

Mateo — Mt 22,37 p

37El le dijo: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.

Mateo — Mt 11,29

29Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.