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Brazo

45 citas resueltas — Texto completo

Salmos (5citas)

Salmos — Sal 31,6

6en tus manos mi espíritu encomiendo, tú, Yahveh, me rescatas. Dios de verdad,

Salmos — Sal 32,4

4mientras pesaba, día y noche, tu mano sobre mí; mi corazón se alteraba como un campo en los ardores del estío.

Salmos — Sal 18,35

35el que mis manos para el combate adiestra y mis brazos para tensar arco de bronce.

Salmos — Sal 28,2

2Oye la voz de mis plegarias, cuando grito hacia ti, cuando elevo mis manos, oh Yahveh, al santuario de tu santidad.

Salmos — Sal 24,4

4El de manos limpias y puro corazón, el que a la vanidad no lleva su alma, ni con engaño jura.

Sapienciales (4citas)

Job — Job 10,8

8Tus manos me formaron, me plasmaron, ¡y luego, en arrebato, quieres destruirme!

Sabiduría — Sab 3,1

1En cambio, las almas de los justos están en las manos de Dios y no les alcanzará tormento alguno.

Proverbios — Prov 30,4

4¿Quién subió a los cielos y volvió a bajar? ¿quién ha recogido viento en sus palmas? ¿quién retuvo las aguas en su manto? ¿quién estableció los linderos de la tierra? ¿Cuál es su nombre y el nombre de su hijo, si es que lo sabes?

Job — Job 31,27

27mi corazón, en secreto, se dejó seducir para enviarles un beso con la mano?

Historicos (7citas)

Génesis — Gen 2,7

7Entonces Yahveh Dios formó al hombre con polvo del suelo, e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente.

Deuteronomio — Dt 4,34

34¿Algún dios intentó jamás venir a buscarse una nación de en medio de otra nación por medio de pruebas, señales, prodigios y guerra, con mano fuerte y tenso brazo, por grandes terrores, como todo lo que Yahveh vuestro Dios hizo con vosotros, a vuestros mismos ojos, en Egipto?

Esdras — Esd 7,9

9Había dispuesto para el día uno del primer mes su salida de Babilonia, y el día uno del quinto mes llegaba a Jerusalén. ¡La mano bondadosa de su Dios estaba con él!

Deuteronomio — Dt 32,40

40Sí, yo alzo al cielo mi mano, y digo: Tan cierto como que vivo eternamente,

II Reyes — 2Re 11,12

12Hizo salir entonces al hijo del rey, le puso la diadema y el Testimonio y le ungió. Batieron palmas y gritaron: «¡Viva el rey!»

Génesis — Gen 48,14

14Israel extendió su diestra y la puso sobre la cabeza de Efraím, aunque era el menor, y su izquierda sobre la cabeza de Manasés: es decir que cruzó las manos, puesto que Manasés era el primogénito;

Génesis — Gen 14,22

22Pero Abram dijo al rey de Sodoma: «Alzo mi mano ante el Dios Altísimo, creador de cielos y tierra:

Profeticos (13citas)

Isaías — Is 66,2

2si todo lo hizo mi mano, y es mío todo ello? - Oráculo de Yahveh -. Y ¿en quién voy a fijarme? En el humilde y contrito que tiembla a mi palabra.

Jeremías — Jer 18,6

6¿No puedo hacer yo con vosotros, casa de Israel, lo mismo que este alfarero? - oráculo de Yahveh -. Mirad que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, casa de Israel.

Isaías — Is 53,1

1¿Quién dio crédito a nuestra noticia? Y el brazo de Yahveh ¿a quién se le reveló?

Jeremías — Jer 32,17

17«¡Ay, Señor Yahveh! He aquí que tú hiciste los cielos y la tierra con tu gran poder y tenso brazo: nada es extraordinario para ti,

Isaías — Is 52,10

10Ha desnudado Yahveh su santo brazo a los ojos de todas las naciones, y han visto todos los cabos de la tierra la salvación de nuestro Dios.

Isaías — Is 49,2

2Hizo mi boca como espada afilada, en la sombra de su mano me escondió; hízome como saeta aguda, en su carcaj me guardó.

Ezequiel — Ez 1,3.

3la palabra de Yahveh fue dirigida al sacerdote Ezequiel, hijo de Buzí, en el país de los caldeos, a orillas del río Kebar, y allí fue sobre él la mano de Yahveh.

Isaías — Is 50,2

2¿Por qué cuando he venido no había nadie, cuando he llamado no hubo quien respondiera? ¿Acaso se ha vuelto mi mano demasiado corta para rescatar o quizá no habrá en mí vigor para salvar? He aquí que con un gesto seco el mar, convierto los ríos en desierto; quedan en seco sus peces por falta de agua y mueren de sed.

Isaías — Is 5,25

25Por eso se ha encendido la ira de Yahveh contra su pueblo, extendió su mano sobre él y le golpeó. Y mató a los príncipes: sus cadáveres yacían como basura en medio de las calles. Con todo eso, no se ha calmado su ira, y aún sigue extendida su mano.

Isaías — Is 65,2

2Alargué mis manos todo el día hacia un pueblo rebelde que sigue un camino equivocado en pos de sus pensamientos;

Isaías — Is 40,12

12¿Quién midió los mares con el cuenco de la mano, y abarcó con su palmo la dimensión de los cielos, metió en un tercio de medida el polvo de la tierra, pesó con la romana los montes, y los cerros con la balanza?

Jeremías — Jer 2,37

37También de ésta saldrás con las manos en la cabeza. Porque Yahveh ha rechazado aquello en que confías, y no saldrás bien de ello.

Isaías — Is 1,15

15Y al extender vosotros vuestras palmas, me tapo los ojos por no veros. Aunque menudeéis la plegaria, yo no oigo. Vuestras manos están de sangre llenas:

Nuevo Testamento (8citas)

Hebreos — Heb 10,31

31¡Es tremendo caer en la manos de Dios vivo!

Romanos — Rom 10,21

21Mas a Israel dice: Todo el día extendí mis manos hacia un pueblo incrédulo y rebelde.

I Timoteo — 1Tim 2,8

8Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar elevando hacia el cielo unas manos piadosas, sin ira ni discusiones.

Santiago — Sant 4,8

8Acercaos a Dios y él se acercará a vosotros. Purificaos, pecadores, las manos; limpiad los corazones, hombres irresolutos.

Hechos — Hch 11,21

21La mano del Señor estaba con ellos, y un crecido número recibió la fe y se convirtió al Señor.

Hechos — Hch 5,12

12Por mano de los apóstoles se realizaban muchas señales y prodigios en el pueblo... Y solían estar todos con un mismo espíritu en el pórtico de Salomón,

Hechos — Hch 19,6

6Y, habiéndoles Pablo impuesto las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo y se pusieron a hablar en lenguas y a profetizar.

I Timoteo — 1Tim 4,14

14No descuides el carisma que hay en ti, que se te comunicó por intervención profética mediante la imposición de las manos del colegio de presbíteros.

Evangelio (8citas)

Lucas — Lc 1,51

51Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón.

Juan — Jn 10,29

29El Padre, que me las ha dado, es más grande que todos, y nadie puede arrebatar nada de la mano del Padre.

Lucas — Lc 23,46

46y Jesús, dando un fuerte grito, dijo: «Padre, en tus manos pongo mi espíritu» y, dicho esto, expiró.

Marcos — Mc 16,2

2Y muy de madrugada, el primer día de la semana, a la salida del sol, van al sepulcro.

Juan — Jn 10,28

28Yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano.

Juan — Jn 3,35

35El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en su mano.

Mateo — Mt 9,25

25Mas, echada fuera la gente, entró él, la tomó de la mano, y la muchacha se levantó.

Lucas — Lc 1,66

66todos los que las oían las grababan en su corazón, diciendo: «Pues ¿qué será este niño?» Porque, en efecto, la mano del Señor estaba con él.