Marcos — Mc 8,17
17Dándose cuenta, les dice: «¿Por qué estáis hablando de que no tenéis panes? ¿Aún no comprendéis ni entendéis? ¿Es que tenéis la mente embotada?
Lucas — Lc 6,44s
44Cada árbol se conoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos, ni de la zarza se vendimian uvas. 45El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca.
Mateo — Mt 15,19s
19Porque del corazón salen las intenciones malas, asesinatos, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios, injurias. 20Eso es lo que contamina al hombre; que el comer sin lavarse las manos no contamina al hombre.»
Lucas — Lc 8,15
15Lo que en buena tierra, son los que, después de haber oído, conservan la Palabra con corazón bueno y recto, y dan fruto con perseverancia.
Mateo — Mt 22,37 p
37El le dijo: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.
Mateo — Mt 18,35
35Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano.»
Mateo — Mt 5,8
8Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Mateo — Mt 11,29
29Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.
Mateo — Mt 9,2
2En esto le trajeron un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «¡ Animo!, hijo, tus pecados te son perdonados.»
Mateo — Mt 26,28
28porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perdón de los pecados.
Lucas — Lc 24,32
32Se dijeron uno a otro: «¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?»
Juan — Jn 14,27
27Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde.
Juan — Jn 7,38
38el que crea en mí», como dice la Escritura: De su seno correrán ríos de agua viva.
Juan — Jn 19,34
34sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.
Juan — Jn 4,14
14pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna.»
Juan — Jn 6,56s
56El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. 57Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí.
Juan — Jn 17,23
23yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí.
Juan — Jn 11,52
52- y no sólo por la nación, sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.
Juan — Jn 17,26
26Yo les he dado a conocer tu Nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos.»