II Corintios — 2Cor 4,6
6Pues el mismo Dios que dijo: De las tinieblas brille la luz, ha hecho brillar la luz en nuestros corazones, para irradiar el conocimiento de la gloria de Dios que está en la faz de Cristo.
Romanos — Rom 4,17
17como dice la Escritura: Te he constituido padre de muchas naciones: padre nuestro delante de Aquel a quien creyó, de Dios que da la vida a los muertos y llama a las cosas que no son para que sean.
Hechos — Hch 17,28
28pues en él vivimos, nos movemos y existimos, como han dicho algunos de vosotros: "Porque somos también de su linaje."
I Timoteo — 1Tim 6,13
13Te recomiendo en la presencia de Dios que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que ante Poncio Pilato rindió tan solemne testimonio,
Apocalipsis — Ap 10,6
6y juró por el que vive por los siglos de los siglos, el que creó el cielo y cuanto hay en él, la tierra y cuanto hay en ella, el mar y cuanto hay en él: «¡Ya no habrá dilación!
Hechos — Hch 14,15
15«Amigos, ¿por qué hacéis esto? Nosotros somos también hombres, de igual condición que vosotros, que os predicamos que abandonéis estas cosas vanas y os volváis al Dios vivo que hizo el cielo, la tierra, el mar y cuanto en ellos hay,
Hechos — Hch 17,24
24«El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, que es Señor del cielo y de la tierra, no habita en santuarios fabricados por manos humanas,
Hebreos — Heb 2,10
10Convenía, en verdad, que Aquel por quien es todo y para quien es todo, llevara muchos hijos a la gloria, perfeccionando mediante el sufrimiento al que iba a guiarlos a la salvación.
I Corintios — 1Cor 8,6
6para nosotros no hay más que un solo Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas y para el cual somos; y un solo Señor, Jesucristo, por quien son todas las cosas y por el cual somos nosotros.
Romanos — Rom 11,35
35Porque de él, por él y para él son todas las cosas. ¡A él la gloria por los siglos! Amén.
Colosenses — Col 1,16
16porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por él y para él,
I Corintios — 1Cor 10,25s
25Comed todo lo que se vende en el mercado sin plantearos cuestiones de conciencia; 26pues del Señor es la tierra y todo cuanto contiene.
Colosenses — Col 2,20ss
20Una vez que habéis muerto con Cristo a los elementos del mundo ¿por qué sujertaros, como si aún vivierais en el mundo, a preceptos como 21«no tomes», «no gustes», «no toques», 22cosas todas destinadas a perecer con el uso y debidas a preceptos y doctrinas puramente humanos?
Hechos — Hch 17,24-28
24«El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, que es Señor del cielo y de la tierra, no habita en santuarios fabricados por manos humanas, 25ni es servido por manos humanas, como si de algo estuviera necesitado, el que a todos da la vida, el aliento y todas las cosas. 26El creó, de un solo principio, todo el linaje humano, para que habitase sobre toda la faz de la tierra fijando los tiempos determinados y los límites del lugar donde habían de habitar, 27con el fin de que buscasen la divinidad, para ver si a tientas la buscaban y la hallaban; por más que no se encuentra lejos de cada uno de nosotros; 28pues en él vivimos, nos movemos y existimos, como han dicho algunos de vosotros: "Porque somos también de su linaje."
Romanos — Rom 1,19s
19pues lo que de Dios se puede conocer, está en ellos manifiesto: Dios se lo manifestó. 20Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad, de forma que son inexcusables;
Apocalipsis — Ap 4,8-11
8Los cuatro Vivientes tienen cada uno seis alas, están llenos de ojos todo alrededor y por dentro, y repiten sin descanso día y noche: «Santo, Santo, Santo, Señor, Dios Todopoderoso, "Aquel que era, que es y que va a venir".» 9Y cada vez que los Vivientes dan gloria, honor y acción de gracias al que está sentado en el trono y vive por los siglos de los siglos, 10los veinticuatro Ancianos se postran ante el que está sentado en el trono y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y arrojan sus coronas delante del trono diciendo: 11«Eres digno, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, porque tú has creado el universo; por tu voluntad, no existía y fue creado.»
Hechos — Hch 4,24
24Al oírlo, todos a una elevaron su voz a Dios y dijeron: «Señor, tú que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos,
Apocalipsis — Ap 3,14
14Al Angel de la Iglesia de Laodicea escribe: Así habla el Amén, el Testigo fiel y veraz, el Principio de la creación de Dios.
I Corintios — 1Cor 1,24
24mas para los llamados, lo mismo judíos que griegos, un Cristo, fuerza de Dios y sabiduría de Dios.
Hebreos — Heb 1,3
3el cual, siendo resplandor de su gloria e impronta de su sustancia, y el que sostiene todo con su palabra poderosa, después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
Colosenses — Col 1,15
15El es Imagen de Dios invisible, Primogénito de toda la creación,
Colosenses — Col 1,16s
16porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por él y para él, 17él existe con anterioridad a todo, y todo tiene en él su consistencia.
I Corintios — 1Cor 7,31
31Los que disfrutan del mundo, como si no disfrutasen. Porque la apariencia de este mundo pasa.
Hebreos — Heb 1,11s
11Ellos perecerán, mas tú permaneces; todos como un vestido envejecerán; 12como un manto los enrollarás, como un vestido, y serán cambiados. Pero tú eres el mismo y tus años no tendrán fin.
Apocalipsis — Ap 6,12ss
12Y seguí viendo. Cuando abrió el sexto sello, se produjo un violento terremoto; y el sol se puso negro como un paño de crin, y la luna toda como sangre, 13y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera suelta sus higos verdes al ser sacudida por un viento fuerte; 14y el cielo fue retirado como un libro que se enrolla, y todos los montes y las islas fueron removidos de sus asientos;
Apocalipsis — Ap 20,11
11Luego vi un gran trono blanco, y al que estaba sentado sobre él. El cielo y la tierra huyeron de su presencia sin dejar rastro.
Colosenses — Col 3,10
10y revestíos del hombre nuevo, que se va renovando hasta alcanzar un conocimiento pefecto, según la imagen de su Creador,
Gálatas — Gal 6,15
15Porque nada cuenta ni la circuncisión, ni la incircuncisión, sino la creación nueva.
II Corintios — 2Cor 5,17
17Por tanto, el que está en Cristo, es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo.
Efesios — Ef 1,10
10para realizarlo en la plenitud de los tiempos: hacer que todo tenga a Cristo por Cabeza, lo que está en los cielos y lo que está en la tierra.
II Corintios — 2Cor 5,18s
18Y todo proviene de Dios, que nos reconcilió consigo por Cristo y nos confió el ministerio de la reconciliación. 19Porque en Cristo estaba Dios reconciliando al mundo consigo, no tomando en cuenta las transgresiones de los hombres, sino poniendo en nosotros la palabra de la reconciliación.
Colosenses — Col 1,20
20y reconciliar por él y para él todas las cosas, pacificando, mediante la sangre de su cruz, lo que hay en la tierra y en los cielos.
Efesios — Ef 2,10
10En efecto, hechura suya somos: creados en Cristo Jesús, en orden a las buenas obras que de antemano dispuso Dios que practicáramos.
Efesios — Ef 2,15
15anulando en su carne la Ley de los mandamientos con sus preceptos, para crear en sí mismo, de los dos, un solo Hombre Nuevo, haciendo la paz,
Efesios — Ef 4,24
24y a revestiros del Hombre Nuevo, creado según Dios, en la justicia y santidad de la verdad.
I Corintios — 1Cor 15,21.45
21Porque, habiendo venido por un hombre la muerte, también por un hombre viene la resurrección de los muertos. 45En efecto, así es como dice la Escritura: Fue hecho el primer hombre, Adán, alma viviente; el último Adán, espíritu que da vida.
Romanos — Rom 5,13
13- porque, hasta la ley, había pecado en el mundo, pero el pecado no se imputa no habiendo ley;
Colosenses — Col 1,18
18El es también la Cabeza del Cuerpo, de la Iglesia: El es el Principio, el Primogénito de entre los muertos, para que sea él el primero en todo,
Efesios — Ef 1,22s
22Bajo sus pies sometió todas la cosas y le constituyó Cabeza suprema de la Iglesia, 23que es su Cuerpo, la Plenitud del que lo llena todo en todo.
Hebreos — Heb 1,2
2en estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo a quien instituyó heredero de todo, por quien también hizo los mundos;
Hebreos — Heb 2,6-9
6Pues atestiguó alguien en algún lugar: ¿Qué es el hombre, que te acuerdas de él? ¿O el hijo del hombre, que de él te preocupas? 7Le hiciste por un poco inferior a los ángeles; de gloria y honor le coronaste. 8Todo lo sometiste debajo de sus pies. Al someterle todo, nada dejó que no le estuviera sometido. Mas al presente, no vemos todavía que le esté sometido todo. 9Y a aquel que fue hecho inferior a los ángeles por un poco, a Jesús, le vemos coronado de gloria y honor por haber padecido la muerte, pues por la gracia de Dios gustó la muerte para bien de todos.
Romanos — Rom 8,14-17
14En efecto, todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. 15Pues no recibisteis un espíritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien, recibisteis un espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abbá, Padre! 16El Espíritu mismo se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios. 17Y, si hijos, también herederos: herederos de Dios y coherederos de Cristo, ya que sufrimos con él, para ser también con él glorificados.
Gálatas — Gal 3,26ss
26Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. 27En efecto, todos los bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo: 28ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
Romanos — Rom 8,23
23Y no sólo ella; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, nosotros mismos gemimos en nuestro interior anhelando el rescate de nuestro cuerpo.
Romanos — Rom 8,18-22
18Porque estimo que los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros. 19Pues la ansiosa espera de la creación desea vivamente la revelación de los hijos de Dios. 20La creación, en efecto, fue sometida a la vanidad, no espontaneamente, sino por aquel que la sometió, en la esperanza 21de ser liberada de la servidumbre de la corrupción para participar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios. 22Pues sabemos que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto.
II Pedro — 2Pe 3,13
13Pero esperamos, según nos lo tiene prometido, nuevos cielos y nueva tierra, en lo que habite la justicia.
Apocalipsis — Ap 21,1-5
1Luego vi un cielo nuevo y una tierra nueva - porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar no existe ya. 2Y vi la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios, engalanada como una novia ataviada para su esposo. 3Y oí una fuerte voz que decía desde el trono: «Esta es la morada de Dios con los hombres. Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo y él Dios - con - ellos, será su Dios. 4Y enjugará toda lágrima de sus ojos, y no habrá ya muerte ni habrá llanto, ni gritos ni fatigas, porque el mundo viejo ha pasado.» 5Entonces dijo el que está sentado en el trono: «Mira que hago un mundo nuevo.» Y añadió: «Escribe: Estas son palabras ciertas y verdaderas.»