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39 citas resueltas — Texto completo

Salmos (4citas)

Salmos — Sal 40,7s

7Ni sacrificio ni oblación querías, pero el oído me has abierto; no pedías holocaustos ni víctimas, 8dije entonces: Heme aquí, que vengo. Se me ha prescrito en el rollo del libro

Salmos — Sal 10,17

17Tau. El deseo de los humildes escuchas tú, Yahveh, su corazón confortas, alarguas tus oídos,

Salmos — Sal 102,21

21para oír el suspiro del cautivo, para librar a los hijos de la muerte.

Salmos — Sal 34,16.18

16Ain. Los ojos de Yahveh sobre los justos, y sus oídos hacia su clamor, 18Sade. Cuando gritan aquéllos, Yahveh oye, y los libra de todas sus angustias;

Sapienciales (2citas)

Proverbios — Prov 1,8

8Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre y no desprecies la lección de tu madre:

Job — Job 36,10

10A sus oídos pronuncia una advertencia, y manda que se vuelvan de la iniquidad.

Historicos (4citas)

Deuteronomio — Dt 6,4

4Escucha, Israel: Yahveh nuestro Dios es el único Yahveh.

Deuteronomio — Dt 18,16.19

16Es exactamente lo que tú pediste a Yahveh tu Dios en el Horeb, el día de la Asamblea, diciendo: «Para no morir, no volveré a escuchar la voz de Yahveh mi Dios, ni miraré más a este gran fuego». 19Si alguno no escucha mis palabras, las que ese profeta pronuncie en mi nombre, yo mismo le pediré cuentas de ello.

I Samuel — 1Sa 9,15

15Ahora bien, la víspera de la venida de Saúl había hecho Yahveh está revelación a Samuel:

Exodo — Ex 22,22-26

22Si le vejas y clama a mí, no dejaré de oír su clamor, 23se encenderá mi ira y os mataré a espada; vuestras mujeres quedarán viudas y vuestros hijos huérfanos. 24Si prestas dinero a uno de mi pueblo, al pobre que habita contigo, no serás con él un usurero; no le exigiréis interés. 25Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás al ponerse el sol, 26porque con él se abriga; es el vestido de su cuerpo. ¿Sobre qué va a dormir, si no? Clamará a mí, y yo le oiré, porque soy compasivo.

Profeticos (11citas)

Amós — Am 3,1

1Escuchad esta palabra que dice Yahveh contra vosotros, hijos de Israel, contra toda la familia que yo hice subir del país de Egipto:

Jeremías — Jer 7,2

2Párate en la puerta de la Casa de Yahveh y proclamarás allí esta palabra. Dirás: Oíd la palabra de Yahveh, todo Judá, los que entráis por estas puertas a postraros ante Yahveh.

Jeremías — Jer 6,10

10- ¿A quiénes que me oigan voy a hablar y avisar? He aquí que su oído es incircunciso y no pueden entender. He aquí que la palabra de Yahveh se les ha vuelto oprobio: no les agrada.

Jeremías — Jer 9,25

25a Egipto, Judá, Edom y a los hijos de Ammón, a Moab, y a todos los de sien rapada, los que moran en el desierto. Porque todas estas gentes lo son. Pero también los de la casa de Israel son incircuncisos de corazón.

Isaías — Is 50,5

5el Señor Yahveh me ha abierto el oído. Y yo no me resistí, ni me hice atrás.

Isaías — Is 29,18

18Oirán aquel día los sordos palabras de un libro, y desde la tiniebla y desde la oscuridad los ojos de los ciegos las verán,

Isaías — Is 35,5

5Entonces se despegarán los ojos de los ciegos, y las orejas de los sordos se abrirán.

Isaías — Is 42,18ss

18¡Sordos, oíd! ¡Ciegos, mirad y ved! 19¿Quién está ciego, sino mi siervo? ¿y quién tan sordo como el mensajero a quien envío? (¿Quién es tan ciego como el enviado y tan sordo como el siervo de Yahveh?) 20Por más que has visto, no has hecho caso; mucho abrir las orejas, pero no has oído.

Isaías — Is 43,8

8Haced salir al pueblo ciego, aunque tiene ojos, y sordo, aunque tiene orejas.

Isaías — Is 1,15

15Y al extender vosotros vuestras palmas, me tapo los ojos por no veros. Aunque menudeéis la plegaria, yo no oigo. Vuestras manos están de sangre llenas:

Miqueas — Miq 3,4

4clamarán entonces a Yahveh, pero él no les responderá: esconderá de ellos su rostro en aquel tiempo, por los crímenes que cometieron.

Nuevo Testamento (8citas)

Romanos — Rom 10,17

17Por tanto, la fe viene de la predicación, y la predicación, por la Palabra de Cristo.

Hechos — Hch 16,14

14Una de ellas, llamada Lidia, vendedora de púrpura, natural de la ciudad de Tiatira, y que adoraba a Dios, nos escuchaba. El Señor le abrió el corazón para que se adhiriese a las palabras de Pablo.

Romanos — Rom 1,5

5por quien recibimos la gracia y el apostolado, para predicar la obediencia de la fe a gloria de su nombre entre todos los gentiles,

Romanos — Rom 10,14ss

14Pero ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Cómo creerán en aquel a quien no han oído? ¿Cómo oirán sin que se les predique? 15Y ¿cómo predicarán si no son enviados? Como dice la Escritura: ¡Cuán hermosos los pies de los que anuncian el bien! 16Pero no todos obedecieron a la Buena Nueva. Porque Isaías dice: ¡Señor!, ¿quién ha creído a nuestra predicación?

Hechos — Hch 7,51

51«¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! ¡Vosotros siempre resistís al Espíritu Santo! ¡Como vuestros padres, así vosotros!

Santiago — Sant 5,4

4Mirad; el salario que no habéis pagado a los obreros que segaron vuestros campos está gritando; y los gritos de los segadores han llegado a los oídos del Señor de los ejércitos.

I Pedro — 1Pe 3,12

12Pues los ojos del Señor miran a los justos y sus oídos escuchan su oración, pero el rostro del Señor contra los que obran el mal.

I Juan — 1Jn 5,14s

14En esto está la confianza que tenemos en él: en que si le pedimos algo según su voluntad, nos escucha. 15Y si sabemos que nos escucha en lo que le pedimos, sabemos que tenemos conseguido lo que hayamos pedido.

Evangelio (10citas)

Marcos — Mc 12,29

29Jesús le contestó: «El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor,

Marcos — Mc 4,3.9 p

3«Escuchad. Una vez salió un sembrador a sembrar. 9Y decía: «Quien tenga oídos para oír, que oiga.»

Mateo — Mt 7,24ss

24«Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: 25cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca. 26Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena:

Juan — Jn 8,43.47

43¿Por qué no reconocéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi Palabra. 47El que es de Dios, escucha las palabras de Dios; vosotros no las escucháis, porque no sois de Dios.»

Mateo — Mt 11,5

5los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncia a los pobres la Buena Nueva;

Mateo — Mt 17,5 p

5Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salía una voz que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle.»

Lucas — Lc 2,19.51

19María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón. 51Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.

Lucas — Lc 11,28

28Pero él dijo: «Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan.»

Juan — Jn 9,31

31Sabemos que Dios no escucha a los pecadores; mas, si uno es religioso y cumple su voluntad, a ése le escucha.

Juan — Jn 11,41s

41Quitaron, pues, la piedra. Entonces Jesús levantó los ojos a lo alto y dijo: «Padre, te doy gracias por haberme escuchado. 42Ya sabía yo que tú siempre me escuchas; pero lo he dicho por estos que me rodean, para que crean que tú me has enviado.»