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Espíritu

55 citas resueltas — Texto completo

Salmos (1cita)

Salmos — Sal 31,6

6en tus manos mi espíritu encomiendo, tú, Yahveh, me rescatas. Dios de verdad,

Sapienciales (4citas)

Job — Job 33,4

4El soplo de Dios me hizo, me animó el aliento de Sadday.

Job — Job 34,14s

14Si él retirara a sí su espíritu, si hacia sí recogiera su soplo, 15a una expiraría toda carne, el hombre al polvo volvería.

Eclesiastés — Ecl 12,7

7vuelva el polvo a la tierra, a lo que era, y el espíritu vuelva a Dios que es quien lo dio.

Sabiduría — Sab 15,11

11porque desconoció al que le modeló a él, al que le inspiró un alma activa y le infundió un espíritu vivificante.

Historicos (12citas)

I Reyes — 1Re 19,12

12Después del temblor, fuego, pero no estaba Yahveh en el fuego. Después del fuego, el susurro de una brisa suave.

Exodo — Ex 14,21

21Moisés extendió su mano sobre el mar, y Yahveh hizo soplar durante toda la noche un fuerte viento del Este que secó el mar, y se dividieron las aguas.

I Reyes — 1Re 18,45

45Poco a poco se fue oscureciendo el cielo por las nubes y el viento y se produjo gran lluvia. Ajab montó en su carro y se fue a Yizreel.

Génesis — Gen 2,7

7Entonces Yahveh Dios formó al hombre con polvo del suelo, e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente.

Génesis — Gen 6,3

3Entonces dijo Yahveh: «No permanecerá para siempre mi espíritu en el hombre, porque no es más que carne; que sus días sean 120 años.»

Génesis — Gen 41,8

8Aquella mañana estaba inquieto su espíritu y envió a llamar a todos los magos y a todos los sabios de Egipto. Faraón les contó su sueño, pero no hubo quien se lo interpretara a Faraón.

Jueces — Jue 8,3

3Dios ha entregado a los jefes de Madián en vuestras manos, a Oreb y a Zeeb. ¿Qué he podido hacer yo en comparación con vosotros?» Con estas palabras que les dijo, se calmó su animosidad contra él.

Génesis — Gen 45,27

27Entonces le repitieron todas las palabras que José les había dicho, vio las carretas que José había enviado para trasportarle, y revivió el espíritu de su padre Jacob.

Números — Num 5,14-30

14si el marido es atacado de celos y recela de su mujer, que efectivamente se ha manchado; o bien le atacan los celos y se siente celoso de su mujer, aunque ella no se haya manchado; 15ese hombre llevará a su mujer ante el sacerdote y presentará por ella la ofrenda correspondiente: una décima de medida de harina de cebada. No derramará aceite sobre la ofrenda, ni la pondrá incienso, pues es «oblación de celos», oblación conmemorativa para recordar una falta. 16El sacerdote presentará a la mujer y la pondrá delante de Yahveh. 17Echará luego agua viva en un vaso de barro y, tomando polvo del pavimento de la Morada, lo esparcirá sobre el agua. 18Pondrá el sacerdote a la mujer delante de Yahveh, le descubrirá la cabeza y pondrá en sus manos la oblación conmemorativa, o sea, la oblación de los celos. El sacerdote tendrá en sus manos las aguas de maldición y funestas. 19Entonces, el sacerdote conjurará a la mujer y le dirá: "Si no ha dormido un hombre contigo, si no te has desviado ni manchado desde que estás bajo la postestad de tu marido, sé inmune a estas aguas amargas y funestas. 20Pero si, estando bajo la potestad de tu marido, te has desviado y te has manchado, durmiendo con un hombre distinto de tu marido..." 21El sacerdote entonces proferirá sobre la mujer este juramento, y dirá el sacerdote a la mujer: "... Que Yahveh te ponga como maldición y execración en medio de tu pueblo, que haga languidecer tus caderas e infle tu vientre. 22Que entren estas aguas de maldición en tus entrañas, para que inflen tu vientre y hagan languidecer tus caderas." Y la mujer responderá: "¡Amén, amén!" 23Después el sacerdote escribirá en una hoja estas imprecaciones y las borrará con las aguas amargas. 24Hará beber a la mujer las aguas de maldición y funestas, y las aguas funestas entrarán en ella para hacérsele amargas. 25El sacerdote tomará entonces de la mano de la mujer la oblación de los celos, mecerá la oblación delante de Yahveh y la presentará en el altar. 26El sacerdote tomará de la oblación un puñado, el memorial, y lo quemará sobre el altar, y le hará beber a la mujer las aguas. 27Cuando le haga beber de las aguas, si la mujer está manchada y de hecho ha engañado a su marido, cuando entren en ella las aguas funestas le serán amargas: se inflará su vientre, languidecerán sus caderas y será mujer de maldición en medio de su pueblo. 28Pero si la mujer no se ha manchado, sino que es pura, estará exenta de toda culpa y tendrá hijos. 29Este es el rito de los celos, para cuando una mujer, después de estar bajo la potestad de su marido, se haya desviado y manchado; 30o para cuando un hombre, atacado de celos, recele de su mujer: entonces pondrá a su mujer en presencia de Yahveh y el sacerdote realizará con ella todo este rito.

Jueces — Jue 9,23

23Pero Dios envió un espíritu de discordia entre Abimélek y los señores de Siquem; y los señores de Siquem traicionaron a Abimélek,

I Samuel — 1Sa 19,9

9Se apoderó de Saúl un espíritu malo de Yahveh; estaba sentado en medio de la casa con su lanza en su mano y David tocaba.

I Reyes — 1Re 22,23.

23Ahora, pues, Yahveh ha puesto espíritu de mentira en la boca de todos estos profetas tuyos, pues Yahveh ha predicho el mal contra ti.»

Profeticos (9citas)

Ezequiel — Ez 13,13

13Pues bien, así dice el Señor Yahveh: Voy a desencadenar en mi furor un viento de tormenta, una lluvia torrencial habrá en mi cólera, granizos caerán en mi furia destructora.

Ezequiel — Ez 27,26

26A alta mar te condujeron los que a remo te llevaban. El viento de oriente te ha quebrado en el corazón de los mares.

Isaías — Is 30,27-33

27He aquí que el nombre de Yahveh viene de lejos, ardiente su ira y pesada su opresión. Sus labios llenos están de furor, su lengua es como fuego que devora, 28y su aliento como torrente desbordado que cubre hasta el cuello. Cribará a las naciones con criba nefasta, pondrá el bocado de sus bridas en la mandíbula de sus pueblos. 29Vosotros cantaréis como en la noche de santificar fiesta; se os alegrará el corazón como el de quien va al son de flauta a entrar en el monte de Yahveh, a la Peña de Israel. 30Hará oír Yahveh la majestad de su voz, y mostrará la descarga de su brazo con ira inflamada y llama de fuego devoradora, turbión, aguacero y granizo. 31Pues por la voz de Yahveh será hecho añicos Asur: con un bastón le golpeará. 32A cada pasada de la vara de castigo que Yahveh descargue sobre él - con adufes y con arpas - y con guerras de sacudir las manos guerreará contra él. 33Porque de antemano está preparado un Tófet - también para el rey - un foso profundo y ancho; hay paja y madera en abundancia. El aliento de Yahveh, cual torrente de azufre, lo enciende.

Oseas — Os 4,12

12Mi pueblo consulta a su madero, y su palo le adoctrina, porque un espíritu de prostitución le extravía, y se protituyen sacudiéndose de su Dios.

Zacarías — Zac 13,2

2Aquel día - oráculo de Yahveh Sebaot - extirparé yo de esta tierra los nombres de los ídolos y no se volverá a mentarlos; igualmente a los profetas y el espíritu de impureza los quitaré de esta tierra.

Isaías — Is 28,6

6espíritu de juicio para el que se siente en el tribunal, y energía para los que rechazan hacia la puerta a los atacantes.

Zacarías — Zac 12,10

10derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén un espíritu de gracia y de oración; y mirarán hacia mí. En cuanto a aquél a quien traspasaron, harán lamentación por él como lamentación por hijo único, y le llorarán amargamente como se llora amargamente a un primogénito.

Isaías — Is 11.2

2Reposará sobre él el espíritu de Yahveh: espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor de Yahveh.

Ezequiel — Ez 36,26s

26Y os daré un corazón nuevo, infundiré en vosotros un espíritu nuevo, quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. 27Infundiré mi espíritu en vosotros y haré que os conduzcáis según mis preceptos y observéis y practiquéis mis normas.

Nuevo Testamento (15citas)

I Corintios — 1Cor 12,10

10a otro, poder de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversidad de lenguas; a otro, don de interpretarlas.

I Corintios — 1Cor 2,11s

11En efecto, ¿qué hombre conoce lo íntimo del hombre sino el espíritu del hombre que está en él? Del mismo modo, nadie conoce lo íntimo de Dios, sino el Espíritu de Dios. 12Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para conocer las gracias que Dios nos ha otorgado,

I Corintios — 1Cor 12,31

31¡Aspirad a los carismas superiores! Y aun os voy a mostrar un camino más excelente.

I Corintios — 1Cor 14,12

12Así pues, ya que aspiráis a los dones espirituales, procurad abundar en ellos para la edificación de la asamblea.

I Tesalonicenses — 1Tes 5,23

23Que El, el Dios de la paz, os santifique plenamente, y que todo vuestro ser, el espíritu, el alma y el cuerpo, se conserve sin mancha hasta la Venida de nuestro Señor Jesucristo.

II Corintios — 2Cor 2,13

13mi espíritu no tuvo punto de reposo, pues no encontré a mi hermano Tito, y despidiéndome de ellos, salí para Macedonia.

II Corintios — 2Cor 7,13

13Eso es lo que nos ha consolado. Y mucho más que por este consuelo, nos hemos alegrado por el gozo de Tito, cuyo espíritu fue tranquilizado por todos vosotros.

Efesios — Ef 4,23

23a renovar el espíritu de vuestra mente,

Romanos — Rom 8,16

16El Espíritu mismo se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios.

Romanos — Rom 8,26

26Y de igual manera, el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos cómo pedir para orar como conviene; mas el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables,

I Corintios — 1Cor 6,17

17Mas el que se une al Señor, se hace un solo espíritu con él.

Romanos — Rom 12,11

11con un celo sin negligencia; con esp1ritu fervoroso; sirviendo al Señor;

II Corintios — 2Cor 6

1Y como cooperadores suyos que somos, os exhortamos a que no recibáis en vano la gracia de Dios. 2Pues dice él: En el tiempo favorable te escuché y en el día de salvación te ayudé. Mirad ahora el momento favorable; mirad ahora el día de salvación. 3A nadie damos ocasión alguna de tropiezo, para que no se haga mofa del ministerio, 4antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios: con mucha constancia en tribulaciones, necesidades, angustias; 5en azotes, cárceles, sediciones; en fatigas, desvelos, ayunos; 6en pureza, ciencia, paciencia, bondad; en el Espíritu Santo, en caridad sincera, 7en la palabra de verdad, en el poder de Dios; mediante las armas de la justicia: las de la derecha y las de la izquierda; 8en gloria e ignominia, en calumnia y en buena fama; tenidos por impostores, siendo veraces; 9como desconocidos, aunque bien conocidos; como quienes están a la muerte, pero vivos; como castigados, aunque no condenados a muerte; 10como tristes, pero siempre alegres; como pobres, aunque enriquecemos a muchos; como quienes nada tienen, aunque todo lo poseemos. 11¡Corintios!, os hemos hablado con toda franqueza; nuestro corazón se ha abierto de par en par. 12No está cerrado nuestro corazón para vosotros; los vuestros sí que lo están para nosotros. 13Correspondednos; os hablo como a hijos; abríos también vosotros. 14¡No unciros en yugo desigual con los infieles! Pues ¿qué relación hay entre la justicia y la iniquidad? ¿Qué unión entre la luz y las tinieblas? 15¿Qué armonía entre Cristo y Beliar? ¿Qué participación entre el fiel y el infiel? 16¿Qué conformidad entre el santuario de Dios y el de los ídolos? Porque nosotros somos santuario de Dios vivo, como dijo Dios: Habitaré en medio de ellos y andaré entre ellos; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. 17Por tanto, salid de entre ellos y apartaos, dice el Señor. No toquéis cosa impura, y yo os acogeré. 18Yo seré para vosotros padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor todopoderoso.

2Cor 6. — texto no disponible

Hebreos — Heb 6,1

1Por eso, dejando aparte la enseñanza elemental acerca de Cristo, elevémonos a lo perfecto, sin reiterar los temas fundamentales del arrepentimiento de las obras muertas y de la fe en Dios;

Gálatas — Gal 5,22

22En cambio el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad,

Evangelio (14citas)

Lucas — Lc 23,46

46y Jesús, dando un fuerte grito, dijo: «Padre, en tus manos pongo mi espíritu» y, dicho esto, expiró.

Mateo — Mt 8,16

16Al atardecer, le trajeron muchos endemoniados; él expulsó a los espíritus con una palabra, y curó a todos los enfermos,

Mateo — Mt 12,28

28Pero si por el Espíritu de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios.

Marcos — Mc 1,23-27

23Había precisamente en su sinagoga un hombre poseído por un espíritu inmundo, que se puso a gritar: 24«¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú: el Santo de Dios.» 25Jesús, entonces, le conminó diciendo: «Cállate y sal de él.» 26Y agitándole violentamente el espíritu inmundo, dio un fuerte grito y salió de él. 27Todos quedaron pasmados de tal manera que se preguntaban unos a otros: «¿Qué es esto? ¡Una doctrina nueva, expuesta con autoridad! Manda hasta a los espíritus inmundos y le obedecen.»

Marcos — Mc 9,29

29Les dijo: «Esta clase con nada puede ser arrojada sino con la oración.»

Marcos — Mc 6,7

7Y llama a los Doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus inmundos.

Marcos — Mc 16,17

17Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas,

Lucas — Lc 8,55

55Retornó el espíritu a ella, y al punto se levantó; y él mandó que le dieran a ella de comer.

Lucas — Lc 1,47

47y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador

Juan — Jn 1,1.33

1En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. 33Y yo no le conocía pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: "Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo."

Juan — Jn 13,21

21Cuando dijo estas palabras, Jesús se turbó en su interior y declaró: «En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me entregará.»

Juan — Jn 4,24

24Dios es espíritu, y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad.»

Juan — Jn 3,6

6Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es espíritu.

Juan — Jn 6,63

63«El espíritu es el que da vida; la carne no sirve para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y son vida.