Apocalipsis — Ap 3,14
14Al Angel de la Iglesia de Laodicea escribe: Así habla el Amén, el Testigo fiel y veraz, el Principio de la creación de Dios.
Apocalipsis — Ap 2,10
10No temas por lo que vas a sufrir: el Diablo va a meter a algunos de vosotros en la cárcel para que seáis tentados, y sufriréis una tribulación de diez días. Manténte fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida.
Apocalipsis — Ap 19,11ss
11Entonces vi el cielo abierto, y había un caballo blanco: el que lo monta se llama «Fiel» y «Veraz»; y juzga y combate con justicia. 12Sus ojos, llama de fuego; sobre su cabeza, muchas diademas; lleva escrito un nombre que sólo él conoce; 13viste un manto empapado en sangre y su nombre es: La Palabra de Dios.
II Corintios — 2Cor 1,20
20Pues todas las promesas hechas por Dios han tenido su sí en él; y por eso decimos por él «Amén» a la gloria de Dios.
II Timoteo — 2Tim 2,10
10Por esto todo lo soporto por los elegidos, para que también ellos alcancen la salvación que está en Cristo Jesús con la gloria eterna.
I Corintios — 1Cor 1,8s
8El os fortalecerá hasta el fin para que seáis irreprensibles en el Día de nuestro Señor Jesucristo. 9Pues fiel es Dios, por quien habéis sido llamados a la comunión con su hijo Jesucristo, Señor nuestro.
I Tesalonicenses — 1Tes 5,23s
23Que El, el Dios de la paz, os santifique plenamente, y que todo vuestro ser, el espíritu, el alma y el cuerpo, se conserve sin mancha hasta la Venida de nuestro Señor Jesucristo. 24Fiel es el que os llama y es él quien lo hará.
Romanos — Rom 11,29
29Que los dones y la vocación de Dios son irrevocables.
II Tesalonicenses — 2Tes 3,3ss
3Fiel es el Señor; él os afianzará y os guardará del Maligno. 4En cuanto a vosotros tenemos plena confianza en el Señor de que cumplís y cumpliréis cuanto os mandamos. 5Que el Señor guíe vuestros corazones hacia el amor de Dios y la tenacidad de Cristo.
II Timoteo — 2Tim 2,11s
11Es cierta esta afirmación: Si hemos muerto con él, también viveremos con él; 12si nos mantenemos firmes, también reinaremos con él; si le negamos, también él nos negará;
II Timoteo — 2Tim 2,13
13si somos infieles, él permanece fiel, pues no puede negarse a sí mismo.
Hebreos — Heb 13,8
8Ayer como hoy, Jesucristo es el mismo, y lo será siempre.
Hebreos — Heb 2,17
17Por eso tuvo que asemejarse en todo a sus hermanos, para ser misericordioso y Sumo Sacerdote fiel en lo que toca a Dios, en orden a expiar los pecados del pueblo.
Hebreos — Heb 4,14ss
14Teniendo, pues, tal Sumo Sacerdote que penetró los cielos - Jesús, el Hijo de Dios - mantengamos firmes la fe que profesamos. 15Pues no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino probado en todo igual que nosotros, excepto en el pecado. 16Acerquémonos, por tanto, confiadamente al trono de gracia, a fin de alcanzar misericordia y hallar gracia para una ayuda oportuna.
Hebreos — Heb 10,23
23Mantengamos firme la confesión de la esperanza, pues fiel es el autor de la Promesa.
Hechos — Hch 10,45
45Y los fieles circuncisos que habían venido con Pedro quedaron atónitos al ver que el don del Espíritu Santo había sido derramado también sobre los gentiles,
II Corintios — 2Cor 6,15
15¿Qué armonía entre Cristo y Beliar? ¿Qué participación entre el fiel y el infiel?
Efesios — Ef 1,1
1Pablo, apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús.
Filipenses — Flp 4,8
8Por lo demás, hermanos, todo cuanto hay de verdadero, de noble, de justo, de puro, de amable, de honorable, todo cuanto sea virtud y cosa digna de elogio, todo eso tenedlo en cuenta.
Gálatas — Gal 5,22
22En cambio el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad,
2Jn 4s — texto no disponible
2Jn 6 — texto no disponible
I Pedro — 1Pe 5,8s
8Sed sobrios y velad. Vuestro adversario, el Diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. 9Resistidle firmes en la fe, sabiendo que vuestros hermanos que están en el mundo soportan los mismos sufrimientos.
Apocalipsis — Ap 13,10
10«El que a la cárcel, a la cárcel ha de ir; el que ha de morir a espada, a espada ha de morir». Aquí se requiere la paciencia y la fe de los santos.
Apocalipsis — Ap 14,12
12Aquí se requiere la paciencia de los santos, de los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.
Apocalipsis — Ap 7,14
14Yo le respondí: «Señor mío, tú lo sabrás.» Me respondió: «Esos son los que vienen de la gran tribulación; han lavado sus vestiduras y las han blanqueado con la sangre del Cordero.
Apocalipsis — Ap 12,11
11Ellos lo vencieron gracias a la sangre del Cordero y a la palabra de testimonio que dieron, porque despreciaron su vida ante la muerte.