Mateo — Mt 24,36.44.50 p
36Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino sólo el Padre. 44Por eso, también vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre. 50vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera y en el momento que no sabe,
Juan — Jn 5,25.28
25En verdad, en verdad os digo: llega la hora (ya estamos en ella), en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán. 28No os extrañéis de esto: llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz
Mateo — Mt 25,13
13Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.
Juan — Jn 4,23
23Pero llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren.
Juan — Jn 2,4
4Jesús le responde: «¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora.»
Mateo — Mt 26,45 p
45Viene entonces donde los discípulos y les dice: «Ahora ya podéis dormir y descansar. Mirad, ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de pecadores.
Juan — Jn 16,21
21La mujer, cuando va a dar a luz, está triste, porque le ha llegado su hora; pero cuando ha dado a luz al niño, ya no se acuerda del aprieto por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo.
Marcos — Mc 14,35
35Y adelantándose un poco, caía en tierra y suplicaba que a ser posible pasara de él aquella hora.
Lucas — Lc 22,53
53Estando yo todos los días en el Templo con vosotros, no me pusisteis las manos encima; pero esta es vuestra hora y el poder de las tinieblas.»
Juan — Jn 12,27
27Ahora mi alma está turbada. Y ¿que voy a decir? ¡Padre, líbrame de esta hora! Pero ¡si he llegado a esta hora para esto!
Juan — Jn 12,23
23Jesús les respondió: «Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo de hombre.
Juan — Jn 12,24
24En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto.
Juan — Jn 7,30
30Querían, pues, detenerle, pero nadie le echó mano, porque todavía no había llegado su hora.
Juan — Jn 8,20
20Estas palabras las pronunció en el Tesoro, mientras enseñaba en el Templo. Y nadie le prendió, porque aún no había llegado su hora.
Juan — Jn 13,1
1Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.
Juan — Jn 14,29s
29Y os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis. 30Ya no hablaré muchas cosas con vosotros, porque llega el Príncipe de este mundo. En mí no tiene ningún poder;
Juan — Jn 17,1
1Así habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: «Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti.
Juan — Jn 16.32
32Mirad que llega la hora (y ha llegado ya) en que os dispersaréis cada uno por vuestro lado y me dejaréis solo. Pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo.