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Juan Bautista

53 citas resueltas — Texto completo

Historicos (2citas)

Jueces — Jue 13,2-5

2Había un hombre en Sorá, de la tribu de Dan, llamado Manóaj. Su mujer era estéril y no había tenido hijos. 3El ángel de Yahveh se apareció a esta mujer y le dijo: «Bien sabes que eres estéril y que no has tenido hijos, 4pero concebirás y darás a luz un hijo. En adelante guárdate de beber vino ni bebida fermentada y no comas nada impuro. 5Porque vas a concebir y a dar a luz un hijo. No pasará la navaja por su cabeza, porque el niño será nazir de Dios desde el seno de su madre. El comenzará a salvar a Israel de la mano de los filisteos.»

I Samuel — 1Sa 1,5.11

5pero a Ana le daba solamente una porción, pues aunque era su preferida, Yahveh había cerrado su seno. 11e hizo este voto: «¡Oh Yahveh Sebaot! Si te dignas mirar la aflicción de tu sierva y acordarte de mí, no olvidarte de tu sierva y darle un hijo varón, yo lo entregaré a Yahveh por todos los días de su vida y la navaja no tocará su cabeza.»

Profeticos (3citas)

Malaquías — Mal 3,1

1He aquí que yo envío a mi mensajero a allanar el camino delante de mí, y enseguida vendrá a su Templo el Señor a quien vosotros buscáis; y el Angel de la alianza, que vosotros deseáis, he aquí que viene, dice Yahveh Sebaot.

Isaías — Is 53,7-11

7Fue oprimido, y él se humilló y no abrió la boca. Como un cordero al degüello era llevado, y como oveja que ante los que la trasquilan está muda, tampoco él abrió la boca. 8Tras arresto y juicio fue arrebatado, y de sus contemporáneos, ¿quién se preocupa? Fue arrancado de la tierra de los vivos; por las rebeldías de su pueblo ha sido herido; 9y se puso su sepultura entre los malvados y con los ricos su tumba, por más que no hizo atropello ni hubo engaño en su boca. 10Mas plugo a Yahveh quebrantarle con dolencias. Si se da a sí mismo en expiación, verá descendencia, alargará sus días, y lo que plazca a Yahveh se cumplirá por su mano. 11Por las fatigas de su alma, verá luz, se saciará. Por su conocimiento justificará mi Siervo a muchos y las culpas de ellos él soportará.

Isaías — Is 61,1

1El espíritu del Señor Yahveh está sobre mí, por cuanto que me ha ungido Yahveh. A anunciar la buena nueva a los pobres me ha enviado, a vendar los corazones rotos; a pregonar a los cautivos la liberación, y a los reclusos la libertad;

Nuevo Testamento (2citas)

Hechos — Hch 1,22

22a partir del bautismo de Juan hasta el día en que nos fue llevado, uno de ellos sea constituido testigo con nosotros de su resurrección.»

Hechos — Hch 13,24s

24Juan predicó como precursor, ante su venida, un bautismo de conversión a todo el pueblo de Israel. 25Al final de su carrera, Juan decía: "Yo no soy el que vosotros os pensáis, sino mirad que viene detrás de mí aquel a quien no soy digno de desatar las sandalias de los pies."

Evangelio (46citas)

Lucas — Lc 7,26 p

26Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Sí, os digo, y más que un profeta.

Lucas — Lc 1,76

76Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, pues irás delante del Señor para preparar sus caminos

Mateo — Mt 11,10 p

10Este es de quien está escrito: He aquí que yo envío mi mensajero delante de ti, que preparará por delante tu camino.

Marcos — Mc 1,1-4

1Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. 2Conforme está escrito en Isaías el profeta: Mira, envío mi mensajero delante de ti, el que ha de preparar tu camino. 3Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas, 4apareció Juan bautizando en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados.

Lucas — Lc 16,16 p

16«La Ley y los profetas llegan hasta Juan; desde ahí comienza a anunciarse la Buena Nueva del Reino de Dios, y todos se esfuerzan con violencia por entrar en él.

Mateo — Mt 11,11

11«En verdad os digo que no ha surgido entre los nacidos de mujer uno mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es mayor que él.

Marcos — Mc 1,3 p

3Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas,

Juan — Jn 1,6s

6Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan. 7Este vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por él.

Lucas — Lc 1,7.15

7No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos de avanzada edad. 15porque será grande ante el Señor; no beberá vino ni licor; estará lleno de Espíritu Santo ya desde el seno de su madre,

Lucas — Lc 1,16s

16y a muchos de los hijos de Israel, les convertirá al Señor su Dios, 17e irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.»

Mateo — Mt 3,4 p

4Tenía Juan su vestido hecho de pelos de camello, con un cinturón de cuero a sus lomos, y su comida eran langostas y miel silvestre.

Lucas — Lc 1,80

80El niño crecía y su espíritu se fortalecía; vivió en los desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.

Lucas — Lc 3,1s

1En el año quince del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato procurador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea; Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de Traconítida, y Lisanias tetrarca de Abilene; 2en el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.

Juan — Jn 1,35

35Al día siguiente, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos.

Marcos — Mc 2,18

18Como los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vienen y le dicen: «¿Por qué mientras los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan, tus discípulos no ayunan?»

Lucas — Lc 5,33

33Ellos le dijeron: «Los discípulos de Juan ayunan frecuentemente y recitan oraciones, igual que los de los fariseos, pero los tuyos comen y beben.»

Lucas — Lc 11,1

1Y sucedió que, estando él orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: «Señor, ensénanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos.»

Marcos — Mc 1,4s

4apareció Juan bautizando en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados. 5Acudía a él gente de toda la región de Judea y todos los de Jerusalén, y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.

Mateo — Mt 3,8s p

8Dad, pues, fruto digno de conversión, 9y no creáis que basta con decir en vuestro interior: "Tenemos por padre a Abraham"; porque os digo que puede Dios de estas piedras dar hijos a Abraham.

Lucas — Lc 3,10-14

10La gente le preguntaba: «Pues ¿qué debemos hacer?» 11Y él les respondía: «El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, que haga lo mismo.» 12Vinieron también publicanos a bautizarse, y le dijeron: «Maestro, ¿qué debemos hacer?» 13El les dijo: «No exijáis más de lo que os está fijado.» 14Preguntáronle también unos soldados: «Y nosotros ¿qué debemos hacer?» El les dijo: «No hagáis extorsión a nadie, no hagáis denuncias falsas, y contentaos con vuestra soldada.»

Mateo — Mt 21,32

32Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia, y no creísteis en él, mientras que los publicanos y las rameras creyeron en él. Y vosotros, ni viéndolo, os arrepentisteis después, para creer en él.

Marcos — Mc 11,30ss p

30El bautismo de Juan, ¿era del cielo o de los hombres? Respondedme.» 31Ellos discurrían entre sí: «Si decimos: "Del cielo", dirá: "Entonces, ¿por qué no le creísteis?" 32Pero ¿vamos a decir: "De los hombres?"» Tenían miedo a la gente; pues todos tenían a Juan por un verdadero profeta.

Lucas — Lc 7,30-33

30Pero los fariseos y los legistas, al no aceptar el bautismo de él, frustraron el plan de Dios sobre ellos. 31«¿Con quién, pues, compararé a los hombres de esta generacíon? Y ¿a quién se parecen? 32Se parecen a los chiquillos que están sentados en la plaza y se gritan unos a otros diciendo: "Os hemos tocado la flauta, y no habéis bailado, os hemos entonando endechas, y no habéis llorado." 33«Porque ha venido Juan el Bautista, que no comía pan ni bebía vino, y decís: "Demonio tiene."

Mateo — Mt 3,10 p

10Ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.

Mateo — Mt 14,3-12 p

3Es que Herodes había prendido a Juan, le había encadenado y puesto en la cárcel, por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo. 4Porque Juan le decía: «No te es lícito tenerla.» 5Y aunque quería matarle, temió a la gente, porque le tenían por profeta. 6Mas llegado el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio de todos gustando tanto a Herodes, 7que éste le prometió bajo juramento darle lo que pidiese. 8Ella, instigada por su madre, «dame aquí, dijo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista». 9Entristecióse el rey, pero, a causa del juramento y de los comensales, ordenó que se le diese, 10y envió a decapitar a Juan en la cárcel. 11Su cabeza fue traída en una bandeja y entregada a la muchacha, la cual se la llevó a su madre. 12Llegando después sus discípulos, recogieron el cadáver y lo sepultaron; y fueron a informar a Jesús.

Lucas — Lc 3,19s

19Pero Herodes, el tetrarca, reprendido por él a causa de Herodías, la mujer de su hermano, y a causa de todas las malas acciones que había hecho, 20añadió a todas ellas la de encerrar a Juan en la cárcel.

Lucas — Lc 9,9

9Herodes dijo: «A Juan, le decapité yo. ¿Quién es, pues, éste de quien oigo tales cosas?» Y buscaba verle.

Mateo — Mt 11,14

14Y, si queréis admitirlo, él es Elías, el que iba a venir.

Marcos — Mc 9,11ss p

11Y le preguntaban: «¿Por qué dicen los escribas que Elías debe venir primero?» 12El les contestó: «Elías vendrá primero y restablecerá todo; mas, ¿cómo está escrito del Hijo del hombre que sufrirá mucho y que será despreciado? 13Pues bien, yo os digo: Elías ha venido ya y han hecho con él cuanto han querido, según estaba escrito de él.»

Lucas — Lc 3,15

15Como el pueblo estaba a la espera, andaban todos pensando en sus corazones acerca de Juan, si no sería él el Cristo;

Juan — Jn 1,19-30

19Y este fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron donde él desde Jerusalén sacerdotes y levitas a preguntarle: «¿Quién eres tú?» 20El confesó, y no negó; confesó: «Yo no soy el Cristo.» 21Y le preguntaron: «¿Qué, pues? ¿Eres tú Elías?» El dijo: «No lo soy.» - «¿Eres tú el profeta?» Respondió: «No.» 22Entonces le dijeron: «¿Quién eres, pues, para que demos respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?» 23Dijo él: «Yo soy voz del que clama en el desierto: Rectificad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.» 24Los enviados eran fariseos. 25Y le preguntaron: «¿Por qué, pues, bautizas, si no eres tú el Cristo ni Elías ni el profeta?» 26Juan les respondió: «Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno a quien no conocéis, 27que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle la correa de su sandalia.» 28Esto ocurrió en Betania, al otro lado del Jordán, donde estaba Juan bautizando. 29Al día siguiente ve a Jesús venir hacia él y dice: «He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. 30Este es por quien yo dije: Detrás de mí viene un hombre, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo.

Lucas — Lc 3,16s p

16respondió Juan a todos, diciendo: «Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, y no soy digno de desatarle la correa de sus sandalias. El os bautizará en Espíritu Santo y fuego. 17En su mano tiene el bieldo para limpiar su era y recoger el trigo en su granero; pero la paja la quemará con fuego que no se apaga.»

Marcos — Mc 1,8

8Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.»

Mateo — Mt 3,11s

11Yo os bautizo en agua para conversión; pero aquel que viene detrás de mí es más fuerte que yo, y no soy digno de llevarle las sandalias. El os bautizará en Espíritu Santo y fuego. 12En su mano tiene el bieldo y va a limpiar su era: recogerá su trigo en el granero, pero la paja la quemará con fuego que no se apaga.»

Juan — Jn 1,31-34

31Y yo no le conocía, pero he venido a bautizar en agua para que él sea manifestado a Israel.» 32Y Juan dio testimonio diciendo: «He visto al Espíritu que bajaba como una paloma del cielo y se quedaba sobre él. 33Y yo no le conocía pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: "Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo." 34Y yo le he visto y doy testimonio de que éste es el Elegido de Dios.»

Juan — Jn 1,29

29Al día siguiente ve a Jesús venir hacia él y dice: «He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Mateo — Mt 3,13ss

13Entonces aparece Jesús, que viene de Galilea al Jordán donde Juan, para ser bautizado por él. 14Pero Juan trataba de impedírselo diciendo: «Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?» 15Jesús le respondió: «Déjame ahora, pues conviene que así cumplamos toda justicia.» Entonces le dejó.

Marcos — Mc 10,38

38Jesús les dijo: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado?»

Lucas — Lc 12,50

50Con un bautismo tengo que ser bautizado y ¡qué angustiado estoy hasta que se cumpla!

Mateo — Mt 3,15

15Jesús le respondió: «Déjame ahora, pues conviene que así cumplamos toda justicia.» Entonces le dejó.

Mateo — Mt 11,2-6 p

2Juan, que en la cárcel había oído hablar de las obras de Cristo, envió a sus discípulos a decirle: 3«¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?» 4Jesús les respondió: «Id y contad a Juan lo que oís y veis: 5los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncia a los pobres la Buena Nueva; 6¡y dichoso aquel que no halle escándalo en mí!»

Juan — Jn 1,15

15Juan da testimonio de él y clama: «Este era del que yo dije: El que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo.»

Juan — Jn 3,27-30

27Juan respondió: «Nadie puede recibir nada si no se le ha dado del cielo. 28Vosotros mismos me sois testigos de que dije: "Yo no soy el Cristo, sino que he sido enviado delante de él." 29El que tiene a la novia es el novio; pero el amigo del novio, el que asiste y le oye, se alegra mucho con la voz del novio. Esta es, pues, mi alegría, que ha alcanzado su plenitud. 30Es preciso que él crezca y que yo disminuya.

Juan — Jn 1,35ss

35Al día siguiente, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos. 36Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios.» 37Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús.

Juan — Jn 5,35

35El era la lámpara que arde y alumbra y vosotros quisisteis recrearos una hora con su luz.

Juan — Jn 1,7s

7Este vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por él. 8No era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz.