Eclesiástico — Eclo 5,13
13Gloria y deshonra caben en el hablar, y en la lengua del hombre está su ruina.
Proverbios — Prov 18,21
21Muerte y vida están en poder de la lengua, el que la ama comerá su fruto.
Eclesiástico — Eclo 27,4-7
4Cuando la criba se sacude, quedan los desechos; así en su reflexión se ven las vilezas del hombre. 5El horno prueba las vasijas de alfarero, la prueba del hombre está en su razonamiento. 6El fruto manifiesta el cultivo del árbol; así la palabra, el del pensamiento del corazón humano. 7Antes que se pronuncie no elogies a nadie, que esa es la prueba de los hombres.
Eclesiástico — Eclo 20,5-8
5Hay silencioso tenido por sabio, y quien se hace odioso por su verborrea. 6Hay quien se calla por no tener respuesta, y quien se calla porque sabe su hora. 7El sabio guarda silencio hasta su hora, mas el fanfarrón e insensato adelanta el momento. 8El desmedido en palabras se hace abominable, y el que pretende imponerse se hace odioso.
Eclesiástico — Eclo 20,18ss
18Mejor es resbalar en empredado que resbalar con la lengua, así la caída de los malos llega de repente. 19Hombre sin gracia es cuento inoportuno por boca de ignorantes repetido. 20De boca de necio no se acepta el proverbio, pues jamás lo dice a su hora.
Job — Job 12,6
6Mientras viven en paz las tiendas de los salteadores, en plena seguridad los que irritan a Dios, los que meten a Dios en su puño!
Proverbios — Prov 12,6
6Las palabras de los malos son trampas sangrientas, pero a los rectos su boca los pone a salvo.
Eclesiástico — Eclo 5,14
14Que no se te llame maldiciente, no pongas lazos con tu lengua, que sobre el ladrón cae la vergüenza, y dura condenación sobre la lengua doble.
Proverbios — Prov 12,18
18Quien habla sin tino, hiere como espada; mas la lengua de los sabios cura.
Eclesiástico — Eclo 28,17s
17El golpe del látigo produce cardenales, el golpe de la lengua quebranta los huesos. 18Muchos han caído a filo de espada, mas no tantos como los caídos por la lengua.
Proverbios — Prov 26,22
22Las palabras del delator son golosinas que bajan hasta el fondo de las entrañas.
Eclesiástico — Eclo 23,12-21
12Hay un lenguaje que equivale a la muerte, ¡que no se halle en la heredad de Jacob! Pues los piadosos rechazan todo esto, y en los pecados no se revuelcan. 13A la baja grosería no habitúes tu boca, porque hay en ella palabra de pecado. 14Acuérdate de tu padre y de tu madre, cuanto te sientes en medio de los grandes, no sea que te olvides ante ellos, como un necio te conduzcas, y llegues a desear no haber nacido y a maldecir el día de tu nacimiento. 15El hombre habituado a palabras ultrajantes no se corregirá en toda su existencia. 16Dos clases de gente multiplican los pecados, y la tercera atrae la ira: 17El alma ardiente como fuego encendido, no se apagará hasta consumirse; el hombre impúdico en su cuerpo carnal: no cejará hasta que el fuego le abrase; para el hombre impúdico todo pan es dulce, no descansará hasta haber muerto. 18El hombre que su propio lecho viola y que dice para sí: «¿Quién me ve?; la oscuridad me envuelve, las paredes me encubren, nadie me ve, ¿qué he de temer?; el Altísimo no se acordará de mis pecados», 19lo que teme son los ojos de los hombres; no sabe que los ojos del Señor son diez mil veces más brillantes que el sol, que observan todos los caminos de los hombres y penetran los rincones más ocultos. 20Antes de ser creadas, todas las cosas le eran conocidas, y todavía lo son después de acabadas. 21En las plazas de la ciudad será éste castigado, será apresado donde menos lo esperaba.
Eclesiástico — Eclo 23,7-11
7La instrucción de mi boca escuchad, hijos, el que la guarda no caerá en el lazo. 8Por sus labios es atrapado el pecador, el maldiciente, el altanero, caen por ellos. 9Al juramento no acostumbres tu boca, no te habitúes a nombrar al Santo. 10Porque, igual que un criado vigilado de continuo no quedará libre de golpes, así el que jura y toma el Nombre a todas horas no se verá limpio de pecado. 11Hombre muy jurador, lleno está de iniquidad, y no se apartará de su casa el látigo. Si se descuida, su pecado cae sobre él, si pasa por alto el juramento, doble es su pecado; y si jura en falso, no será justificado, que su casa se llenará de adversidades.
Proverbios — Prov 15,23
23El hombre halla alegría en la respuesta de su boca; una palabra a tiempo, ¡qué cosa más buena!
Proverbios — Prov 25,11
11Manzanas de oro con adornos de plata, es la palabra dicha a tiempo.
Eclesiastés — Ecl 3,7
7Su tiempo el rasgar, y su tiempo el coser; su tiempo el callar, y su tiempo el hablar.
Eclesiástico — Eclo 1,24
24Hasta su hora oculta sus palabras, y entonces muchos labios prolamarán su inteligencia.
Eclesiástico — Eclo 28,25
25A tus palabras pon balanza y peso, a tu boca pon puerta y cerrojo.
Proverbios — Prov 31,26
26Pe. Abre su boca con sabiduría, lección de amor hay en su lengua.
Proverbios — Prov 18,4
4Las palabras en la boca del hombre son aguas profundas: torrente desbordado, fuente de sabiduría.