Lamentaciones — Lam 1,8.18s
8Jet. Mucho ha pecado Jerusalén, por eso se ha hecho cosa impura. Todos los que la honraban la desprecian, porque han visto su desnudez; y ella misma gime y se vuelve de espaldas. 18Sade. Justo, justo es Yahveh, porque yo he sido indócil a sus órdenes. Escuchad, pues, pueblos todos, y mirad mi dolor. Mis doncellas y mis jóvenes han ido al cautiverio. 19Qof. He llamado a mis amantes: me han traicionado ellos. Mis sacerdotes y mis ancianos han expirado en la ciudad, mientras se buscaban alimento por recobrar la vida.
Isaías — Is 64,4..
4Te haces encontradizo de quienes se alegran y practican justicia y recuerdan tus caminos. He aquí que estuviste enojado, pero es que fuimos pecadores; estamos para siempre en tu camino y nos salvaremos.
Baruc — Bar 4,30-5,9
Capitulo 430¡Animo, Jerusalén!: te consolará Aquel que te dio nombre. 31Desdichados los que te hicieron daño y se alegraron de tu caída. 32Desdichadas las ciudades a las que sirvieron tus hijos. desdichada la que a tus hijos recibió. 33Pues como se alegró de tu caída y de tu ruina se regocijó, así se afligirá por su desolación. 34Yo le quitaré su alborozo de ciudad bien poblada y en duelo se trocará su orgullo. 35Fuego vendrá sobre ella de parte del Eterno por largos días, y será morada de demonios durante mucho tiempo. 36Mira hacia Oriente, Jerusalén, y ve la alegría que te viene de Dios. 37Mira, llegan tus hijos, a los que despediste, vuelven reunidos desde oriente a accidente, a la voz del Santo, alegres de la gloria de Dios.
Capitulo 51Jerusalén, quítate tu ropa de duelo y aflición, y vístete para siempre el esplendor de la gloria que viene de Dios. 2Envuélvete en el manto de la justicia que procede de Dios, pon en tu cabeza la diadema de gloria del Eterno. 3Porque Dios mostrará tu esplendor a todo lo que hay bajo el cielo. 4Pues tu nombre se llamará de parte de Dios para siempre: «Paz de la Justicia» y «Gloria de la Piedad». 5Levántate, Jerusalén, sube a la altura, tiende tu vista hacia Oriente y ve a tus hijos reunidos desde oriente a occidente, a la voz del Santo, alegres del recuerdo de Dios. 6Salieron de ti a pie, llevados por enemigos, pero Dios te los devuelve traídos con gloria, como un trono real. 7Porque ha ordenado Dios que sean rebajados todo monte elevado y los collados eternos, y comados los valles hasta allanar la tierra, para que Israel marche en seguro bajo la gloria de Dios. 8Y hasta las selvas y todo árbol aromático darán sombra a Israel por orden de Dios. 9Porque Dios guiará a Israel con alegría a la luz de su gloria, con la misericordia y la justicia que vienen de él. Copia de la carta que envió Jeremías a los que iban a ser llevados cautivos a Babilonia por el rey de los babilonios, para comunicarles lo que Dios le había ordenado.