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Paz

137 citas resueltas — Texto completo

Salmos (17citas)

Salmos — Sal 50,14

14«Sacrificio ofrece a Dios de acción de gracias, cumple tus votos al Altísimo;

Salmos — Sal 38,4

4nada intacto en mi carne por tu enojo, nada sano en mis huesos debido a mi pecado.

Salmos — Sal 41,10

10Hasta mi amigo íntimo en quien yo confiaba, el que mi pan comía, levanta contra mí su calcañar.

Salmos — Sal 28,3

3No me arrebates con los impíos, ni con los agentes de mal, que hablan de paz a su vecino, mas la maldad está en su corazón.

Salmos — Sal 34,15

15Sámek. apártate del mal y obra el bien, busca la paz y anda tras ella.

Salmos — Sal 37,37

37Observa al perfecto, mira al íntegro: hay descendencia para el hombre de paz;

Salmos — Sal 37,11

11mas poseerán la tierra los humildes, y gozarán de inmensa paz.

Salmos — Sal 73,3

3celoso como estaba de los arrogantes, al ver la paz de los impíos.

Salmos — Sal 35,27

27Exulten y den gritos de júbilo los que en mi justicia se complacen, y digan sin cesar: «¡Grande es Yahveh, que en la paz de su siervo se complace!»

Salmos — Sal 29,11

11Yahveh da el poder a su pueblo, Yahveh bendice a su pueblo con la paz.

Salmos — Sal 4,9

9En paz, todo a una, yo me acuesto y me duermo, pues tú solo, Yahveh, me asientas en seguro.

Salmos — Sal 122,6

6Pedid la paz para Jerusalén: ¡en calma estén tus tiendas,

Salmos — Sal 125,5

5¡Mas a los que yerran por sus caminos tortuosos, los suprima Yahveh con los agentes de mal! ¡Paz a Israel!

Salmos — Sal 128,6

6y veas a los hijos de tus hijos! ¡Paz a Israel!

Salmos — Sal 72,7

7En sus días florecerá la justicia, y dilatada paz hasta que no haya luna;

Salmos — Sal 119,165

165Mucha es la paz de los que aman tu ley, no hay tropiezo para ellos.

Salmos — Sal 85,9-14

9Voy a escuchar de qué habla Dios. Sí, Yahveh habla de paz para su pueblo y para sus amigos, con tal que a su torpeza no retornen. 10Ya está cerca su salvación para quienes le temen, y la Gloria morará en nuestra tierra. 11Amor y Verdad se han dado cita, Justicia y Paz se abrazan; 12la Verdad brotará de la tierra, y de los cielos se asomará la Justicia. 13El mismo Yahveh dará la dicha, y nuestra tierra su cosecha dará; 14La Justicia marchará delante de él, y con sus pasos trazará un camino.

Sapienciales (8citas)

Job — Job 9,4

4Entre los más sabios, entre los más fuertes, ¿quién le hizo frente y salió bien librado?

Eclesiastés — Ecl 3,8

8Su tiempo el amar, y su tiempo el odiar; su tiempo la guerra, y su tiempo la paz.

Eclesiástico — Eclo 47,13

13Reinó Salomón en días de paz, Dios le concedió reposo por doquier, para que levantara una Casa a su nombre y preparara un santuario eterno.

Eclesiástico — Eclo 45,24

24Por eso se hizo con él una alianza de paz, de presidir el santuario y a su pueblo, para que le tocara a él y a su linaje la dignidad del sumo sacerdocio por los siglos.

Proverbios — Prov 12,20

20Fraude en el corazón de quien trama el mal; gozo para los que aconsejan paz.

Proverbios — Prov 3,2

2pues largos días y años de vida y bienestar te añadirán.

Eclesiástico — Eclo 44,14

14Sus cuerpos fueron sepultados en paz, y su nombre vive por generaciones.

Sabiduría — Sab 3,1ss

1En cambio, las almas de los justos están en las manos de Dios y no les alcanzará tormento alguno. 2A los ojos de los insensatos pareció que habían muerto; se tuvo por quebranto su salida, 3y su partida de entre nosotros por completa destrucción; pero ellos están en la paz.

Historicos (30citas)

I Reyes — 1Re 9,25

25Salomón ofrecía holocaustos y sacrificios de comunión tres veces por año en el altar que había edificado a Yahveh y hacía quemar ante Yahveh las ofrendas abrasadas, cuando hubo terminado la Casa.

Exodo — Ex 21,34

34el propietario del pozo pagará al dueño de ellos el precio en dinero, y el animal muerto será suyo.

II Samuel — 2Sa 18,32

32Dijo el rey al kusita: «Está bien el joven Absalón?» Respondió el kusita: «Que les suceda como a ese joven a todos los enemigos de mi señor el rey y a todos los que se levantan contra ti para hacerte mal.»

Génesis — Gen 43,27

27El les saludó y les preguntó: «Vuestro anciano padre de quien me hablasteis, ¿vive aún?»

Génesis — Gen 25,8

8Expiró, pues, Abraham y murió en buena ancianidad, viejo y lleno de días, y fue a juntarse con su pueblo.

Génesis — Gen 15,15

15Tú en tanto vendrás en paz con tus padres, serás sepultado en buena ancianidad.

Jueces — Jue 6,23

23Yahveh le respondió: «La paz sea contigo. No temas, no morirás.»

Josué — Jos 21,44

44Yahveh les concedió paz en todos sus confines, tal como había jurado a sus padres, y ninguno de sus enemigos pudo hacerles frente. Yahveh entregó a todos sus enemigos en sus manos.

Josué — Jos 23,1

1Sucedió, mucho tiempo después de que Yahveh concediera a Israel la paz de todos los enemigos de alrededor, - Josué era ya viejo y avanzado en días -

II Samuel — 2Sa 7,1

1Cuando el rey se estableció en su casa y Yahveh le concedió paz de todos sus enemigos de alrededor,

I Reyes — 1Re 5,4

4Porque dominaba en toda la Transeufratina, desde Tafsaj hasta Gaza, sobre todos los reyes de más acá del Río; tuvo paz en torno a todas sus fronteras.

Números — Num 25,12

12Por eso digo: Le concedo a él mi alianza de paz.

Josué — Jos 9,15

15Josué hizo las paces con ellos, hizo con ellos pacto de conservarles la vida, y los principales de la comunidad se lo juraron.

Jueces — Jue 4,17

17Pero Sísara huyó a pie hacia la tienda de Yael, mujer de Jéber el quenita, porque reinaba la paz entre Yabín, rey de Jasor, y la casa de Jéber el quenita.

I Reyes — 1Re 5,26

26Yahveh dio sabiduría a Salomón, como se lo había prometido, y hubo paz entre Jiram y Salomón pactando una alianza entrambos.

Génesis — Gen 26,29

29de que no nos harás mal, como tampoco nosotros te hemos tocado a ti; no te hemos hecho sino bien, y te hemos dejado ir en paz, ¡oh bendito de Yahveh!"»

II Samuel — 2Sa 18,29

29Preguntó el rey: «¿Está bien el joven Absalón?» Ajimaas respondió: «Yo vi un gran tumulto cuando el siervo del rey, Joab, envió a tu siervo pero no sé qué era.»

II Reyes — 2Re 9,18

18Salió el jinete a su encuentro y dijo: «Así dice el rey: ¿Hay paz?» Jehú respondió: «¿Qué te importa a ti la paz? Ponte detrás de mí.» El vigía avisó: «El mensajero ha llegado donde ellos, pero no vuelve.»

Jueces — Jue 8,9

9El respondió a los de Penuel: «Cuando vuelva vencedor, derribaré esa torre.»

I Reyes — 1Re 22,27s

27Y les dirás: Así habla el rey: Meted a éste en la carcel y racionadle el pan y el agua hasta que yo vuelva victorioso.» 28Dijo Miqueas: «Si es que vuelves victorioso, no ha hablado Yahveh por mí.»

Jueces — Jue 18,5s

5Le dijeron: «Consulta, pues, a Dios, para que sepamos si el viaje que estamos haciendo tendrá feliz término.» 6Les respondió el sacerdote: «Id en paz; el viaje que hacéis está bajo la mirada de Yahveh.»

I Samuel — 1Sa 1,17

17Elí le respondió: «Vete en paz y que el Dios de Israel te conceda lo que le has pedido.»

Levítico — Lev 3,1

1Si su ofrenda es un sacrificio de comunión, si lo que ofrece es vacuno, macho o hembra, ofrecerá ante Yahveh una res sin defecto.

Levítico — Lev 26,1-13

1No os hagáis ídolos, ni pongáis imágenes o estelas, ni coloquéis en vuestra tierra piedras grabadas para postraros ante ellas, porque yo soy Yahveh vuestro Dios. 2Guardaréis mis sábados, y respetaréis mi santuario. Yo, Yahveh. 3Si camináis según mis preceptos y guardáis mis mandamientos, poniéndolos en práctica, 4os enviaré las lluvias a su tiempo, para que la tierra dé sus frutos y el árbol del campo su fruto. 5El tiempo de trilla alcanzará hasta la vendimia, y la vendimia hasta la siembra; comeréis vuestro pan hasta saciaros y habitaréis seguros en vuestra tierra. 6Yo daré paz a la tierra y dormiréis sin que nadie os turbe; haré desaparecer del país las bestias feroces, y la espada no pasará por vuestra tierra. 7Perseguiréis a vuestros enemigos; que caerán ante vosotros a filo de espada. 8Cinco de vosotros perseguiréis a cien, y cien de vosotros perseguiréis a 10.000; vuestros enemigos ante vosotros caerán a filo de espada. 9Yo me volveré hacia vosotros. Yo os haré fecundos, os multiplicaré y mantendré mi alianza con vosotros. 10Comeréis de cosecha añeja y llegaréis a echar la añeja para dar cabida a la nueva. 11Estableceré mi morada en medio de vosotros y no os rechazaré. 12Me pasearé en medio de vosotros, y seré para vosotros Dios, y vosotros seréis para mí un pueblo. 13Yo soy Yahveh, vuestro Dios, que os saqué del país de Egipto, para que no fueseis sus esclavos; rompi las coyundas de vuestro yugo y os hice andar con la cabeza erguida.

Jueces — Jue 6,24

24Gedeón levantó en aquel lugar un altar a Yahveh y lo llamó Yahveh-Paz. Todavía hoy está en Ofrá de Abiezer.

Números — Num 6,26

26Yahveh te muestre su rostro y te conceda la paz.»

I Reyes — 1Re 2,33

33Que su sangre caiga sobre la cabeza de Joab y de su descendencia para siempre, y que David y su descendencia, su casa y su trono tengan paz para siempre de parte de Yahveh.»

I Reyes — 1Re 5

1Salomón dominaba todos los reinos, desde el Río hasta el país de los filisteos y hasta la frontera de Egipto. Pagaban tributo y servían a Salomón todos los días de su vida. 2Los víveres de Salomón eran treinta cargas de flor de harina y sesenta cargas de harina cada día, 3diez bueyes cebados y veinte bueyes de pasto, cien cabezas de ganado menor, aparte los ciervos y gacelas, gamos y las aves cebadas. 4Porque dominaba en toda la Transeufratina, desde Tafsaj hasta Gaza, sobre todos los reyes de más acá del Río; tuvo paz en torno a todas sus fronteras. 5Judá e Israel vivieron en seguridad, cada uno bajo su parra y bajo su higuera, desde Dan hasta Berseba, todos los días de Salomón. 6Tenía Salomón 4.000 establos de caballos para sus carros y 12.000 caballos. 7Los gobernadores proveían un mes cada uno al rey Salomón y a todos los que se acercaban a la mesa de Salomón, de modo que nada les faltara. 8Llevaban la cebada y la paja para los caballos y los animales de tiro al lugar donde él estaba, cada uno según su turno. 9Dios concedió a Salomón sabiduría e inteligencia muy grandes y un corazón tan dilatado como la arena de la orilla del mar. 10La sabiduría de Salomón era mayor que la sabiduría de todos los hijos de Oriente y que toda la sabiduría de Egipto. 11Fue más sabio que hombre alguno, más que Etán el ezrajita, que Hemán, Kalkol y Dardá, hijos de Majol; su nombre se extendió por todos los pueblos circunvecinos. 12Pronunció 3.000 parábolas y proverbios, y sus cánticos fueron 1.005. 13Habló sobre las plantas, desde el cedro del Líbano hasta el hisopo que brota en el muro; habló de los cuadrúpedos, de las aves, de los reptiles y de los peces. 14Venían de todos los pueblos para oír la sabiduría de Salomón, y de parte de todos los reyes de la tierra que tuvieron noticia de su sabiduría. 15Jiram, rey de Tiro, envió sus servidores a Salomón, porque oyó que había sido ungido rey en lugar de su padre, y Jiram fue siempre amigo de David. 16Salomón envió a decir a Jiram: 17«Sabes bien que mi padre David no pudo edificar una Casa al Nombre de Yahveh su Dios a causa de las guerras en que sus enemigos le envolvieron hasta que Yahveh los puso bajo la planta de sus pies. 18Al presente, Yahveh mi Dios me ha concedido paz por todos lados. No hay adversario ni maldad. 19Ahora me he propuesto edificar una Casa al Nombre de Yahveh mi Dios según lo que Yahveh dijo a David mi padre: "El hijo tuyo que yo colocaré en tu lugar sobre tu trono edificará una Casa a mi Nombre." 20Así pues, ordena que se corten para mí cedros del Líbano. Mis servidores estarán con tus servidores: te pagaré como salario de tus servidores todo lo que me digas, pues tú sabes que no hay nadie entre nosotros que sepa talar los árboles como los sidonios.» 21Cuando Jiram oyó las palabras de Salomón se alegró mucho y dijo: «Bendito sea hoy Yahveh, pues ha dado a David un hijo sabio para jefe de este pueblo numeroso.» 22Jiram envió a decir a Salomón: «He oído lo que me enviaste a decir. Yo haré cuanto deseas en madera de cedro y de ciprés. 23Mis siervos los bajarán desde el Líbano hasta el mar, y yo los pondré en balsas y los llevaré al lugar a que me mandes; allí se soltarán y tú los cargarás, y por tu parte harás según mi deseo dando víveres a mi casa.» 24Jiram dio a Salomón toda la madera de cedro y ciprés que deseaba. 25Salomón dio a Jiram 20.000 cargas de trigo para la manutención de su casa y 20.000 medidas de oliva molida. Esto daba Salomón a Jiram cada año. 26Yahveh dio sabiduría a Salomón, como se lo había prometido, y hubo paz entre Jiram y Salomón pactando una alianza entrambos. 27Hizo el rey Salomón una leva en todo Israel; la leva fue de 30.000 hombres. 28Los envió al Líbano, 10.000 cada mes, por turnos; un mes estaban en el Líbano y dos meses en sus casas. Adoram estaba al frente de la leva. 29Tenía además Salomón 70.000 porteadores y 80.000 canteros en el monte 30aparte los capataces de los prefectos puestos por Salomón al frente de los trabajos, 3.300 que mandaban a la gente empleada en los trabajos. 31El rey mandó arrancar grandes piedras, piedras selectas, para fundamentar la Casa con piedras de sillería. 32Los obreros de Salomón, los obreros de Jiram y los guiblitas cortaron y dispusieron la madera y las piedras para construir la Casa.

I Reyes — 1Re 22,13-28

13El mensajero que había ido a llamar a Miqueas le habló diciendo: «Mira que los profetas a una voz predicen el bien al rey. Procura hablar como uno de ellos y anuncia el bien.» 14Miqueas respondió: «¡Vive Yahveh!, lo que Yahveh me diga, eso anunciaré.» 15Llegó donde el rey y el rey le dijo: «Miqueas, ¿debemos subir a Ramot de Galaad para atacarla o debo desistir?» Le respondió: «Sube, tendrás éxito, Yahveh la entregará en manos del rey.» 16Pero el rey dijo: «¿Cuántas veces he de conjurarte a que no me digas más que la verdad en nombre de Yahveh?» 17Entonces él dijo: He visto todo Israel disperso por los montes como ovejas sin pastor. Yahveh ha dicho: «No tienen señor; que vuelvan en paz cada cual a su casa.» 18El rey de Israel dijo a Josafat: «¿No te dije que nunca me anuncia el bien sino el mal?» 19Dijo Miqueas: «Escucha la palabra de Yahveh: He visto a Yahveh sentado en un trono y todo el ejército de los cielos estaba a su lado, a derecha e izquierda. 20Preguntó Yahveh: "¿Quién engañará a Ajab para que suba y caiga en Ramot de Galaad?" Y el uno decía una cosa y el otro otra. 21Se adelantó el Espíritu, se puso ante Yahveh y dijo: "Yo le engañaré." Yahveh le preguntó: "¿De qué modo?" 22Respondió: "Iré y me haré espíritu de mentira en la boca de todos sus profetas." Yahveh dijo: "Tú conseguirás engañarle. Vete y hazlo así." 23Ahora, pues, Yahveh ha puesto espíritu de mentira en la boca de todos estos profetas tuyos, pues Yahveh ha predicho el mal contra ti.» 24Se acercó Sedecías, hijo de Kenaaná, y dio una bofetada a Miqueas en la mejilla diciendo: «¿Por qué camino se ha ido de mí el espíritu de Yahveh para hablarte a ti?» 25Miqueas replicó: «Tú mismo lo verás el día en que vayas escondiéndote de aposento en aposento.» 26El rey de Israel dijo: «Prende a Miqueas y llévaselo a Amón, gobernador de la ciudad, y a Joás, hijo del rey. 27Y les dirás: Así habla el rey: Meted a éste en la carcel y racionadle el pan y el agua hasta que yo vuelva victorioso.» 28Dijo Miqueas: «Si es que vuelves victorioso, no ha hablado Yahveh por mí.»

Levítico — Lev 26,12

12Me pasearé en medio de vosotros, y seré para vosotros Dios, y vosotros seréis para mí un pueblo.

Profeticos (38citas)

Daniel — Dan 10,19

19Me dijo: «No temas, hombre de las predilecciones; la paz sea contigo, cobra fuerza y ánimo.» Y, mientras me hablaba, me sentí reanimado y dije: «Hable mi Señor, porque me has confortado.»

Jeremías — Jer 20,10

10Escuchaba las calumnias de la turba: «¡Terror por doquier!, ¡denunciadle!, ¡denunciémosle!» Todos aquellos con quienes me saludaba estaban acechando un traspiés mío: «¡A ver si se distrae, y le podremos, y tomaremos venganza de él!»

Daniel — Dan 3,98

98Nabucodonosor, Rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas de toda la tierra: ¡Sea grande vuestra paz!

Jeremías — Jer 6.14

14Han curado el quebranto de mi pueblo a la ligera, diciendo: «¡Paz, paz!», cuando no había paz.

Isaías — Is 57,18s

18Sus caminos vi. Yo le curaré y le guiaré, y le daré ánimos a él y a los que con él lloraban, 19poniendo alabanza en los labios: ¡Paz, paz al de lejos y al de cerca! - dice Yahveh -. Yo le curaré.»

Isaías — Is 48,22

22No hay paz para los malvados, dice Yahveh.

Isaías — Is 45,7

7yo modelo la luz y creo la tiniebla, yo hago la dicha y creo la desgracia, yo soy Yahveh, el que hago todo esto.

Malaquías — Mal 2,5

5Mi alianza era con él vida y paz, y se las concedí; era temor, y él me temía y ante mi Nombre guardaba reverencia.

Isaías — Is 26,3

3de ánimo firme y que conserva la paz, porque en ti confió.

Miqueas — Miq 3,5

5Así dice Yahveh contra los profetas que extravían a mi pueblo, los que, mientras mascan con sus dientes, gritan: «¡Paz!», mas a quien no pone nada en su boca le declaran guerra santa.

Jeremías — Jer 14,13

13Dije yo: «¡Ah, Señor Yahveh! Pues he aquí que los profetas están diciéndoles: No veréis espada, ni tendréis hambre, sino que voy a daros paz segura en este lugar.»

Jeremías — Jer 23,9-40

9A los profetas. Se me partió el corazón en mis adentros, estremeciéronse todos mis huesos, me quedé como un borracho, como aquél a quien le domina el vino, por causa de Yahveh, por causa de sus santas palabras. 10«Porque de fornicadores se ha henchido la tierra. (A causa de una maldición se ha enlutado la tierra, se han secado los pastos de la estepa.) Se ha vuelto la carrera de ellos mala y su esfuerzo no recto. 11Tanto el profeta como el sacerdote se han vuelto impíos; en mi misma Casa topé con su maldad - oráculo de Yahveh -. 12Por ende su camino vendrá a ser su despeñadero: a la sima serán empujados y caerán en ella. Porque voy a traer sobre ellos una calamidad, al tiempo de su visita» - oráculo de Yahveh -. 13En los profetas de Samaría, he observado una inepcia: profetizaban por Baal y hacían errar a mi pueblo Israel. 14Mas en los profetas de Jerusalén he observado una monstruosidad: fornicar y proceder con falsía, dándose la mano con los malhechores, sin volverse cada cual de su malicia. Se me han vuelto todos ellos cual Sodoma, y los habitantes de la ciudad, cual Gomorra. 15Por tanto, así dice Yahveh Sebaot tocante a los profetas: He aquí que les voy a dar de comer ajenjo y les voy a dar de beber agua emponzoñada. Porque a partir de los profetas de Jerusalén se ha propagado la impiedad por toda la tierra. 16Así dice Yahveh Sebaot: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan. Os están embaucando. Os cuentan sus propias fantasías, no cosa de boca de Yahveh. 17Dicen a los que me desprecian: «Yahveh dice: ¡Paz tendréis!» y a todo el que camina en terquedad de corazón: «No os sucederá nada malo.» 18(Porque ¿quién asistió al consejo de Yahveh y vio y oyó su palabra?, ¿quién escuchó su palabra y la ha oído?) 19Mirad que una tormenta de Yahveh, su ira, ha estallado, un torbellino remolinea, sobre la cabeza de los malos descarga. 20No ha de apaciguarse la ira de Yahveh hasta que la ejecute, y realice los designios de su corazón. En días futuros os percataréis de ello. 21Yo no envié a esos profetas, y ellos corrieron. No les hablé, y ellos profetizaron. 22Pues si asistieron a mi consejo, hagan oír mi palabra a mi pueblo, y háganle tornar de su mal camino y de sus acciones malas. 23¿Soy yo un Dios sólo de cerca - oráculo de Yahveh - y no soy Dios de lejos? 24¿O se esconderá alguno en escondite donde yo no le vea? - oráculo de Yahveh -. ¿Los cielos y la tierra no los lleno yo? - oráculo de Yahveh -. 25Ya he oído lo que dicen esos profetas que profetizan falsamente en mi nombre diciendo: «¡He tenido un sueño, he tenido un sueño!» 26¿Hasta cuándo va a durar esto en el corazón de los profetas que profetizan en falso y son profetas de la impostura de su corazón?, 27¿los que piensan hacer olvidarse a mi pueblo de mi Nombre por los sueños que se cuentan cada cual a su vecino, como olvidaron sus padres mi Nombre por Baal? 28Profeta que tenga un sueño, cuente un sueño, y el que tenga consigo mi palabra, que hable mi palabra fielmente. ¿Qué tiene que ver la paja con el grano? - oráculo de Yahveh -. 29¿No es así mi palabra, como el fuego, y como un martillo golpea la peña? 30Pues bien, aquí estoy yo contra los profetas - oráculo de Yahveh - que se roban mis palabras el uno al otro. 31Aquí estoy yo contra los profetas - oráculo de Yahveh - que usan de su lengua y emiten oráculo. 32Aquí estoy yo contra los profetas que profetizan falsos sueños - oráculo de Yahveh - y los cuentan, y hacen errar a mi pueblo con sus falsedades y su presunción, cuando yo ni les he enviado ni dado órdenes, y ellos de ningún provecho han sido para este pueblo - oráculo de Yahveh -. 33Y cuando te pregunte este pueblo - o un profeta o un sacerdote -. «¿Cuál es la carga de Yahveh?» les dirás: «Vosotros sois la carga, y voy a dejaros en el suelo - oráculo de Yahveh -.» 34Y el profeta, el sacerdote o cualquiera que dijere: «Una carga de Yahveh», yo me las entenderé con él y con su casa. 35Así os diréis cada uno a su prójimo, y cada uno a su hermano: «¿Qué ha respondido Yahveh?, ¿qué ha dicho Yahveh?» 36Pero de eso de la «carga de Yahveh» no os acordaréis más, porque tal carga sería para cada uno su propia palabra. Porque trastornáis las palabras del Dios vivo, Yahveh Sebaot nuestro Dios. 37Así diréis al profeta: «¿Qué te ha respondido Yahveh?, ¿qué ha dicho Yahveh?» 38Pero como habléis de «carga de Yahveh», entonces así dice Yahveh: «Por haber dicho eso de carga de Yahveh por más que os avisé que no dijerais carga de Yahveh, 39por lo mismo, he aquí que yo os levanto en alto y os dejo caer a vosotros y a la ciudad que os di a vosotros y a vuestros padres. 40Y os pondré encima oprobio eterno y baldón eterno que no será olvidado.»

Jeremías — Jer 6,14

14Han curado el quebranto de mi pueblo a la ligera, diciendo: «¡Paz, paz!», cuando no había paz.

Ezequiel — Ez 13,15s

15Cuando haya desahogado mi furor contra el muro y contra los que lo recubren de argamasa, os diré: Ya no existe el muro ni los que lo revocaban, 16los profetas de Israel que profetizaban sobre Jerusalén y veían para ella visiones de paz, cuando no había paz, oráculo del Señor Yahveh.

Jeremías — Jer 29,11

11que bien me sé los pensamientos que pienso sobre vosotros - oráculo de Yahveh - pensamientos de paz, y no de desgracia, de daros un porvenir de esperanza.

Jeremías — Jer 33,9

9Jerusalén será para mí un nombre evocador de alegría, será prez y ornato para todas las naciones de la tierra que oyeren todo el bien que voy a hacerle, y se asustarán y estremecerán de tanta bondad y de tanta paz como voy a concederle.

Ezequiel — Ez 34,25-30

25Concluiré con ellos una alianza de paz, haré desaparecer de esta tierra las bestias feroces. Habitarán en seguridad en el desierto y dormirán en los bosques. 26Yo los asentaré en los alrededores de mi colina, y mandaré a su tiempo la lluvia, que será una lluvia de bendición. 27El árbol del campo dará su fruto, la tierra dará sus productos, y ellos vivirán en seguridad en su suelo. Y sabrán que yo soy Yahveh, cuando despedace las barras de su yugo y los libre de la mano de los que los tienen esclavizados. 28No volverán a ser presa de las naciones, las bestias salvajes no volverán a devorarlos. Habitarán en seguridad y no se les turbará más. 29Haré brotar para ellos un plantío famoso; no habrá más víctimas del hambre en el país, ni sufrirán más el ultraje de las naciones. 30Y sabrán que yo, Yahveh su Dios, estoy con ellos, y que ellos, la casa de Israel, son mi pueblo, oráculo del Señor Yahveh.

Ezequiel — Ez 37,26

26Concluiré con ellos una alianza de paz, que será para ellos una alianza eterna. Los estableceré, los multiplicaré y pondré mi santuario en medio de ellos para siempre.

Oseas — Os 2,20...

20Haré en su favor un pacto el día aquel con la bestia del campo, con el ave del cielo, con el reptil del suelo; arco, espada y guerra los quebraré lejos de esta tierra, y haré que ellos reposen en seguro.

Amós — Am 9,13

13He aquí que vienen días - oráculo de Yahveh - en que el arador empalmará con el segador y el pisador de la uva con el sembrador; destilarán vino los montes y todas las colinas se derretirán.

Isaías — Is 9,5

5Porque una criatura nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Estará el señorío sobre su hombro, y se llamará su nombre «Maravilla de Consejero», «Dios Fuerte», «Siempre Padre», «Príncipe de Paz».

Zacarías — Zac 9,9s

9¡Exulta sin freno, hija de Sión, grita de alegría, hija de Jerusalén! He aquí que viene a ti tu rey: justo él y victorioso, humilde y montado en un asno, en un pollino, cría de asna. 10El suprimirá los cuernos de Efraím y los caballos de Jerusalén; será suprimido el arco de combate, y él proclamará la paz a las naciones. Su dominio irá de mar a mar y desde el Río hasta los confines de la tierra.

Isaías — Is 9,6

6Grande es su señorío y la paz no tendrá fin sobre el trono de David y sobre su reino, para restaurarlo y consolidarlo por la equidad y la justicia, Desde ahora y hasta siempre, el celo de Yahveh Sebaot hará eso.

Miqueas — Miq 5,4

4El será la Paz. Si Asur invade nuestra tierra, y huella nuestro suelo, suscitaremos contra él siete pastores, y ocho príncipes de hombres.

Isaías — Is 2,2..

2Sucederá en días futuros que el monte de la Casa de Yahveh será asentado en la cima de los montes y se alzará por encima de las colinas. Confluirán a él todas las naciones,

Isaías — Is 11,1..

1Saldrá un vástago del tronco de Jesé, y un retoño de sus raíces brotará.

Isaías — Is 32,15-20

15Al fin será derramado desde arriba sobre nosotros espíritu. Se hará la estepa un vergel, y el vergel será considerado como selva. 16Reposará en la estepa la equidad, y la justicia morará en el vergel; 17el producto de la justicia será la paz, el fruto de la equidad, una seguridad perpetua. 18Y habitará mi pueblo en albergue de paz, en moradas seguras y en posadas tranquilas. 19- La selva será abatida y la ciudad hundida. 20Dichosos vosotros, que sembraréis cabe todas las corrientes, y dejaréis sueltos el buey y el asno.

Isaías — Is 65,25

25Lobo y cordero pacerán a una, el león comerá paja como el buey , y la serpiente se alimentará de polvo, no harán más daño ni perjuicio en todo mi santo monte - dice Yahveh.

Nahún — Nah 2,1

1¡He aquí por los montes los pies del mensajero de buenas nuevas, el que anuncia la paz! Celebra tus fiestas, Judá, cumple tus votos, porque no volverá a pasar por ti Belial: ha sido extirpado totalmente.

Isaías — Is 52,7

7¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae buenas nuevas, que anuncia salvación, que dice a Sión: «Ya reina tu Dios!»

Isaías — Is 55.12

12Sí, con alegría saldréis, y en paz seréis traídos. Los montes y las colinas romperán ante vosotros en gritos de júbilo, y todos los árboles del campo batirán palmas.

Isaías — Is 53,5

5El ha sido herido por nuestras rebeldías, molido por nuestras culpas. El soportó el castigo que nos trae la paz, y con sus cardenales hemos sido curados.

Isaías — Is 57,19

19poniendo alabanza en los labios: ¡Paz, paz al de lejos y al de cerca! - dice Yahveh -. Yo le curaré.»

Isaías — Is 60,17

17En vez de bronce traeré oro, en vez de hierro traeré plata, en vez de madera, bronce, y en vez de piedras, hierro. Te pondré como gobernantes la Paz, y por gobierno la Justicia.

Isaías — Is 66,12

12Porque así dice Yahveh: Mirad que yo tiendo hacia ella, como río la paz, y como raudal desbordante la gloria de las naciones, seréis alimentados, en brazos seréis llevados y sobre las rodillas seréis acariciados.

Isaías — Is 48,18

18¡Si hubieras atendido a mis mandatos, tu dicha habría sido como un río y tu victoria como las olas del mar!

Zacarías — Zac 8,12

12Porque hay simiente de paz: la vid dará su fruto, la tierra dará su producto y los cielos darán su rocío; yo daré en posesión al Resto de este pueblo todas estas cosas.

Isaías — Is 32,17

17el producto de la justicia será la paz, el fruto de la equidad, una seguridad perpetua.

Nuevo Testamento (29citas)

Apocalipsis — Ap 6,4

4Entonces salió otro caballo, rojo; al que lo montaba se le concedió quitar de la tierra la paz para que se degollaran unos a otros; se le dio una espada grande.

Hechos — Hch 12,20

20Estaba Herodes fuertemente irritado con los de Tiro y Sidón. Estos, de común acuerdo, se le presentaron y habiéndose ganado a Blasto, camarlengo del rey, solicitaban hacer las paces, pues su país se abastecía del país del rey.

Flm 3 — texto no disponible

Santiago — Sant 3,18

18Frutos de justicia se siembran en la paz para los que procuran la paz.

I Tesalonicenses — 1Tes 5,3

3Cuando digan: «Paz y seguridad», entonces mismo, de repente, vendrá sobre ellos la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta; y no escaparán.

Hechos — Hch 7,26

26Al día siguiente se les presentó mientras estaban peleándose y trataba de ponerles en paz diciendo: "Amigos, que sois hermanos, ¿por qué os maltratáis uno a otro?"

Hechos — Hch 9,31

31Las Iglesias por entonces gozaban de paz en toda Judea, Galilea y Samaria; se edificaban y progresaban en el temor del Señor y estaban llenas de la consolación del Espíritu Santo.

Hechos — Hch 15,23

23Por su medio les enviaron esta carta: «Los apóstoles y los presbíteros hermanos, saludan a los hermanos venidos de la gentilidad que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia.

Hechos — Hch 24,2

2Citado Pablo, Tértulo dio principio a la acusación diciendo: «Gracias a ti gozamos de mucha paz y las mejoras realizadas por tu providencia en beneficio de esta nación,

Hechos — Hch 10,36

36«El ha enviado su Palabra a los hijos de Israel, anunciándoles la Buena Nueva de la paz por medio de Jesucristo que es el Señor de todos.

Efesios — Ef 2,14-22

14Porque él es nuestra paz: el que de los dos pueblos hizo uno, derribando el muro que los separaba, la enemistad, 15anulando en su carne la Ley de los mandamientos con sus preceptos, para crear en sí mismo, de los dos, un solo Hombre Nuevo, haciendo la paz, 16y reconciliar con Dios a ambos en un solo Cuerpo, por medio de la cruz, dando en sí mismo muerte a la Enemistad. 17Vino a anunciar la paz: paz a vosotros que estabais lejos, y paz a los que estaban cerca. 18Pues por él, unos y otros tenemos libre acceso al Padre en un mismo Espíritu. 19Así pues, ya no sois extraños ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y familiares de Dios, 20edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, siendo la piedra angular Cristo mismo, 21en quien toda edificación bien trabada se eleva hasta formar un templo santo en el Señor, 22en quien también vosotros estáis siendo juntamente edificados, hasta ser morada de Dios en el Espíritu.

Colosenses — Col 1,20

20y reconciliar por él y para él todas las cosas, pacificando, mediante la sangre de su cruz, lo que hay en la tierra y en los cielos.

Colosenses — Col 3,15

15Y que la paz de Cristo presida vuestros corazones, pues a ella habéis sido llamados formando un solo Cuerpo. Y sed agradecidos.

Efesios — Ef 4,3

3poniendo empeño en conservar la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz.

Romanos — Rom 5,1

1Habiendo, pues, recibido de la fe nuestra justificación, estamos en paz con Dios, por nuestro Señor Jesucristo,

II Corintios — 2Cor 13,11

11Por lo demás, hermanos, alegraos; sed perfectos; animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros.

I Tesalonicenses — 1Tes 5,23

23Que El, el Dios de la paz, os santifique plenamente, y que todo vuestro ser, el espíritu, el alma y el cuerpo, se conserve sin mancha hasta la Venida de nuestro Señor Jesucristo.

Gálatas — Gal 5,22

22En cambio el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad,

Romanos — Rom 14,17

17Que el Reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo.

Romanos — Rom 8,6

6Pues las tendencias de la carne son muerte; mas las del espíritu, vida y paz,

Filipenses — Flp 4,7

7Y la paz de Dios, que supera todo conocimiento, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Romanos — Rom 5,1-5

1Habiendo, pues, recibido de la fe nuestra justificación, estamos en paz con Dios, por nuestro Señor Jesucristo, 2por quien hemos obtenido también, mediante la fe, el acceso a esta gracia en la cual nos hallamos, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. 3Más aún; nos gloriamos hasta en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación engendra la paciencia; 4la paciencia, virtud probada; la virtud probada, esperanza, 5y la esperanza no falla, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado.

I Corintios — 1Cor 7,15

15Pero si la parte no creyente quiere separarse, que se separe, en ese caso el hermano o la hermana no están ligados: para vivir en paz os llamó el Señor.

Romanos — Rom 12,18

18en lo posible, y en cuanto de vosotros dependa, en paz con todos los hombres;

II Timoteo — 2Tim 2,22

22Huye de las pasiones juveniles. Vete al alcance de la justicia, de la fe, de la caridad, de la paz, en unión de los que invocan al Señor con corazón puro.

Hebreos — Heb 13,20

20Y el Dios de la paz que suscitó de entre los muertos a nuestro Señor Jesús, el gran Pastor de la ovejas en virtud de la sangre de una Alianza eterna,

Romanos — Rom 16,20

20Y el Dios de la paz aplastará bien pronto a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.

Apocalipsis — Ap 21,2

2Y vi la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios, engalanada como una novia ataviada para su esposo.

Gálatas — Gal 3,28

28ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.

Colosenses — Col 3,11

11donde no hay griego y judío; circuncisión e incircuncisión; bárbaro, escita, esclavo, libre, sino que Cristo es todo y en todos.

Evangelio (15citas)

Lucas — Lc 2,29

29«Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz;

Lucas — Lc 14,32

32Y si no, cuando está todavía lejos, envía una embajada para pedir condiciones de paz.

Lucas — Lc 2,14

14«Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace.»

Lucas — Lc 19,38

38Decían: «Bendito el Rey que viene en nombre del Señor! Paz en el cielo y gloria en las alturas.»

Lucas — Lc 19,42

42diciendo: «¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos.

Lucas — Lc 8,48 p

48El le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz.»

Lucas — Lc 7,50

50Pero él dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado. Vete en paz.»

Lucas — Lc 10,5-9

5En la casa en que entréis, decid primero: "Paz a esta casa." 6Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros. 7Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. 8En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; 9curad los enfermos que haya en ella, y decidles: "El Reino de Dios está cerca de vosotros."

Lucas — Lc 12.51

51«¿Creéis que estoy aquí para dar paz a la tierra? No, os lo aseguro, sino división.

Lucas — Lc 17,26-36

26«Como sucedió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del hombre. 27Comían, bebían, tomaban mujer o marido, hasta el día en que entró Noé en el arca; vino el diluvio y los hizo perecer a todos. 28Lo mismo, como sucedió en los días de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, construían; 29pero el día que salió Lot de Sodoma, Dios hizo llover fuego y azufre del cielo y los hizo perecer a todos. 30Lo mismo sucederá el Día en que el Hijo del hombre se manifieste. 31«Aquel Día, el que esté en el terrado y tenga sus enseres en casa, no baje a recogerlos; y de igual modo, el que esté en el campo, no se vuelva atrás. 32Acordaos de la mujer de Lot. 33Quien intente guardar su vida, la perderá; y quien la pierda, la conservará. 34Yo os lo digo: aquella noche estarán dos en un mismo lecho: uno será tomado y el otro dejado; 35habrá dos mujeres moliendo juntas: una será tomada y la otra dejada.» 36Y le dijeron: «¿Dónde, Señor?» El les respondió: «Donde esté el cuerpo, allí también se reunirán los buitres.»

Lucas — Lc 24,36

36Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros.»

Juan — Jn 16,33

33Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo.»

Juan — Jn 14,27

27Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde.

Juan — Jn 20,19-23

19Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros.» 20Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. 21Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío.» 22Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. 23A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»

Mateo — Mt 5,9

9Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.