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Rostro

62 citas resueltas — Texto completo

Salmos (11citas)

Sal 27,19 — texto no disponible

Salmos — Sal 104,15

15y el vino que recrea el corazón del hombre, para que lustre su rostro con aceite y el pan conforte el corazón del hombre.

Salmos — Sal 4,7

7Muchos dicen: «¿Quién nos hará ver la dicha?» ¡Alza sobre nosotros la luz de tu rostro! Yahveh,

Salmos — Sal 80,4.8.20

4¡Oh Dios, haznos volver, y que brille tu rostro, para que seamos salvos! 8¡Oh Dios Sebaot, haznos volver, y brille tu rostro, para que seamos salvos! 20¡Oh Yahveh, Dios Sebaot, haznos volver, y que brille tu rostro, para que seamos salvos!

Salmos — Sal 30,8

8Yahveh, tu favor me afianzaba sobre fuertes montañas; mas retiras tu rostro y ya estoy conturbado.

Salmos — Sal 104,29

29Escondes tu rostro y se anonadan, les retiras su soplo, y expiran y a su polvo retornan.

Salmos — Sal 42,3

3Tiene mi alma sed de Dios, del Dios vivo; ¿cuándo podré ir a ver la faz de Dios?

Salmos — Sal 27,8

8Dice de ti mi corazón: «Busca su rostro.» Sí, Yahveh, tu rostro busco:

Salmos — Sal 105,4

4¡Buscad a Yahveh y su fuerza, id tras su rostro sin descanso,

Salmos — Sal 11,7

7Que es justo Yahveh y lo justo ama, los rectos contemplarán su rostro.

Salmos — Sal 51,11

11Retira tu faz de mis pecados, borra todas mis culpas.

Salmos — Sal 51,13s

13no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu. 14Vuélveme la alegría de tu salvación, y en espíritu generoso afiánzame;

Sapienciales (7citas)

Proverbios — Prov 15,13

13Corazón alegre hace buena cara, corazón en pena deprime el espíritu.

Eclesiástico — Eclo 13,26

26Signo de un corazón dichoso es un rostro alegre, la invención de proverbios es penoso ejercicio.

Eclesiástico — Eclo 7,24

24¿Tienes hijas? Cuídate de ellas, y no pongas ante ellas cara muy risueña.

Eclesiástico — Eclo 13,25

25El corazón del hombre modela su rostro tanto hacia el bien como hacia el mal.

Eclesiástico — Eclo 35,22

22hasta no haber pagado a cada cual según sus actos, las obras de los hombres según sus intenciones,

Job — Job 29,24s

24Si yo les sonreía, no querían creerlo, y la luz de mi rostro no dejaban perderse. 25Les indicaba el camino y me ponía al frente, me asentaba como un rey en medio de su tropa, y por doquier les guiaba a mi gusto.

Proverbios — Prov 16,13

13El favor del rey para los labios justos; y ama al que habla rectamente.

Historicos (17citas)

Nehemías — Neh 2,2

2Me dijo, pues, el rey: «¿Por qué ese semblante tan triste? Tú, enfermo no estás. ¿Acaso tienes alguna preocupación en el corazón?» Yo quedé muy turbado,

Deuteronomio — Dt 28,50

50una nación de rostro fiero, que no respetará al anciano ni tendá compasión del niño.

I Samuel — 1Sa 16,7

7Pero Yahveh dijo a Samuel: «No mires su apariencia ni su gran estatura, pues yo le he descartado. La mirada de Dios no es como la mirada del hombre, pues el hombre mira las apariencias, pero Yahveh mira el corazón.»

II Samuel — 2Sa 14,32

32Absalón respondió a Joab: «Te he mandado llamar para decirte: Ven, por favor, pues quiero enviarte al rey para que le digas: ¿Para qué he vuelto de Guesur? Mejor me hubiera sido estarme allí. Quiero ver el rostro del rey; si hay alguna culpa en mí, que me haga morir.»

II Samuel — 2Sa 1,2

2Al tercer día llegó del campamento uno de los hombres de Saúl, con los vestidos rotos y cubierta de polvo su cabeza; al llegar donde David cayó en tierra y se postró.

II Samuel — 2Sa 14,33

33Fue Joab al rey y se lo comunicó. Entonces llamó a Absalón. Entró éste donde el rey y se postró sobre su rostro en presencia del rey. Y el rey besó a Absalón.

Ester — Est 1,14

14hizo, pues, venir a Karsená, Setar, Admatá, Tarsis, Meres, Marsená y Memukán, los siete jefes de los persas y los medos que eran admitidos a la presencia del rey y ocupaban los primeros puestos del reino,

Números — Num 23,19

19No es Dios un hombre, para mentir, ni hijo de hombre, para volverse atrás. ¿Es que él dice y no hace, habla y no lo mantiene?

Exodo — Ex 33,14

14Respondió él: «Yo mismo iré contigo y te daré descanso.»

II Samuel — 2Sa 17,11

11Por eso te aconsejo que reúnas en torno a ti a todo Israel, desde Dan hasta Berseba, como la arena que hay en la orilla del mar, y tú marcharás en persona en medio de ellos.

Deuteronomio — Dt 4,37

37Porque amó a tus padres y eligió a su descendencia después de ellos, te sacó de Egipto personalmente con su gran fuerza,

Jueces — Jue 13,22

22Y dijo Manóaj a su mujer: «Seguro que vamos a morir, porque hemos visto a Dios.»

Exodo — Ex 33,20

20Y añadió: «Pero mi rostro no podrás verlo; porque no puede verme el hombre y seguir viviendo.»

Exodo — Ex 33,11

11Yahveh hablaba con Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo. Luego volvía Moisés al campamento, pero su ayudante, el joven Josué, hijo de Nun, no se apartaba del interior de la Tienda.

I Reyes — 1Re 19,11s

11Le dijo: «Sal y ponte en el monte ante Yahveh.» Y he aquí que Yahveh pasaba. Hubo un huracán tan violento que hendía las montañas y quebrantaba las rocas ante Yahveh; pero no estaba Yahveh en el huracán. Después del huracán, un temblor de tierra; pero no estaba Yahveh en el temblor. 12Después del temblor, fuego, pero no estaba Yahveh en el fuego. Después del fuego, el susurro de una brisa suave.

Exodo — Ex 33,20-23

20Y añadió: «Pero mi rostro no podrás verlo; porque no puede verme el hombre y seguir viviendo.» 21Luego dijo Yahveh: «Mira, hay un lugar junto a mí; tú te colocarás sobre la peña. 22Y al pasar mi gloria, te pondré en una hendidura de la peña y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado. 23Luego apartaré mi mano, para que veas mis espaldas; pero mi rostro no se puede ver.»

Números — Num 6,24

24Yahveh te bendiga y te guarde;

Profeticos (12citas)

Jeremías — Jer 30,6

6Id a preguntar, y ved si pare el macho. Entonces ¿por qué he visto a todo varón con las manos en las caderas, como la que da a luz, y todas las caras se han vuelto amarillas?

Isaías — Is 13,8

8Se empavorecen, angustias y apuros les sobrecogen, cual parturienta se duelen. Cada cual se asusta de su prójimo. Son los suyos rostros llameantes.

Daniel — Dan 1,10

10Pero el jefe de los eunucos dijo a Daniel: «Temo al rey, mi señor; él ha asignado vuestra comida y vuestra bebida, y si llega a ver vuestros rostros más macilentos que los de los jóvenes de vuestra edad, expondríais mi cabeza a los ojos del rey.»

Ezequiel — Ez 2,4

4Los hijos tienen la cabeza dura y el corazón empedernido; hacia ellos te envío para decirles: Así dice el señor Yahveh.

Daniel — Dan 8,23

23«Y al término de su reino, cuando lleguen al colmo los pecados, surgirá un rey, insolente y hábil en engaños.

Isaías — Is 40,18

18Pues ¿con quién asemejaréis a Dios, qué semejanza le aplicaréis?

Isaías — Is 46,5

5¿A quién me podréis asemejar o comparar? ¿A quién me asemejaréis para que seamos parecidos?

Isaías — Is 54,8

8En un arranque de furor te oculté mi rostro por un instante, pero con amor eterno te he compadecido - dice Yahveh tu Redentor.

Isaías — Is 63,7

7Las misericordias de Yahveh quiero recordar, las alabanzas de Yahveh, por todo lo que nos ha premiado Yahveh, por la gran bondad para la casa de Israel, que tuvo con nosotros en su misericordia, y por la abundancia de sus bondades.

Amós — Am 5,4

4Porque así dice Yahveh a la casa de Israel: ¡Buscadme a mí y viviréis!

Isaías — Is 6,5

5Y dije: «¡Ay de mí, que estoy perdido, pues soy un hombre de labios impuros, y entre un pueblo de labios impuros habito: que al rey Yahveh Sebaot han visto mis ojos!»

Isaías — Is 52,14

14Así como se asombraron de él muchos - pues tan desfigurado tenía el aspecto que no parecía hombre, ni su apariencia era humana -

Nuevo Testamento (9citas)

Santiago — Sant 2,9

9pero si tenéis acepción de personas, cometéis pecado y quedáis convictos de transgresión por la Ley.

II Corintios — 2Cor 4,6

6Pues el mismo Dios que dijo: De las tinieblas brille la luz, ha hecho brillar la luz en nuestros corazones, para irradiar el conocimiento de la gloria de Dios que está en la faz de Cristo.

Apocalipsis — Ap 1,16

16Tenía en su mano derecha siete estrellas, y de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro, como el sol cuando brilla con toda su fuerza.

Hebreos — Heb 1,3

3el cual, siendo resplandor de su gloria e impronta de su sustancia, y el que sostiene todo con su palabra poderosa, después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,

II Corintios — 2Cor 3,7s

7Que si el ministerio de la muerte, grabado con letras sobre tablas de piedra, resultó glorioso hasta el punto de no poder los hijos de Israel fijar su vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, aunque pasajera, 8¡cuánto más glorioso no será el ministerio del Espíritu!

II Corintios — 2Cor 3,18

18Mas todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, nos vamos transformando en esa misma imagen cada vez más gloriosos: así es como actúa el Señor, que es Espíritu.

II Corintios — 2Cor 4,2-6

2Antes bien, hemos repudiado el silencio vergonzoso no procediendo con astucia, ni falseando la Palabra de Dios; al contrario, mediante la manifestación de la verdad nos recomendamos a nosotros mismos a toda conciencia humana delante de Dios. 3Y si todavía nuestro Evangelio está velado, lo está para los que se pierden, 4para los incrédulos, cuyo entendimiento cegó el dios de este mundo para impedir que vean brillar el resplandor del Evangelio de la gloria de Cristo, que es imagen de Dios. 5No nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús como Señor, y a nosotros como siervos vuestros por Jesús. 6Pues el mismo Dios que dijo: De las tinieblas brille la luz, ha hecho brillar la luz en nuestros corazones, para irradiar el conocimiento de la gloria de Dios que está en la faz de Cristo.

I Corintios — 1Cor 13,12

12Ahora vemos en un espejo, en enigma. Entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de un modo parcial, pero entonces conoceré como soy conocido.

Apocalipsis — Ap 22,3s

3Y no habrá ya maldición alguna; el trono de Dios y del Cordero estará en la ciudad y los siervos de Dios le darán culto. 4Verán su rostro y llevarán su nombre en la frente.

Evangelio (6citas)

Mateo — Mt 22,16

16Y le envían sus discípulos, junto con los herodianos, a decirle: «Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino de Dios con franqueza y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas.

Mateo — Mt 17,2 p

2Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.

Juan — Jn 1,18

18A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, él lo ha contado.

Juan — Jn 14,9

9Le dice Jesús: «¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"?

Marcos — Mc 14,65 p

65Algunos se pusieron a escupirle, le cubrían la cara y le daban bofetadas, mientras le decían: «Adivina», y los criados le recibieron a golpes.

Mateo — Mt 5,8

8Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.