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Sábado

42 citas resueltas — Texto completo

Historicos (16citas)

Exodo — Ex 20,8

8Recuerda el día del sábado para santificarlo.

Exodo — Ex 23,12

12Seis días harás tus trabajos, y el séptimo descansarás, para que reposen tu buey y tu asno, y tengan un respiro el hijo de tu sierva y el forastero.

Exodo — Ex 34,21

21Seis días trabajarás, mas en el séptimo descansarás; descansarás en tiempo de siembra y siega.

II Reyes — 2Re 4,23

23Dijo él: «¿Por qué vas donde él? No es hoy novilunio ni sábado.» Pero ella dijo: «Paz.»

Deuteronomio — Dt 5,12.

12«Guardarás el día del sábado para santificarlo, como te lo ha mandado Yahveh tu Dios.

Exodo — Ex 31,13..

13Habla tú a los israelitas y diles: No dejéis de guardar mis sábados; porque el sábado es una señal entre yo y vosotros, de generación en generación, para que sepáis que yo, Yahveh, soy el que os santifico.

Génesis — Gen 2,2s

2y dio por concluida Dios en el séptimo día la labor que había hecho, y cesó en el día séptimo de toda la labor que hiciera. 3Y bendijo Dios el día séptimo y lo santificó; porque en él cesó Dios de toda la obra creadora que Dios había hecho.

Exodo — Ex 35,3

3En ninguna de vuestras moradas encenderéis fuego en día de sábado.»

Números — Num 15,32.

32Cuando los israelitas estaban en el desierto, se encontró a un hombre que andaba buscando leña en día de sábado.

Exodo — Ex 16,23.

23él les respondió: «Esto es lo que manda Yahveh: Mañana es sábado, día de descanso consagrado a Yahveh. Coced lo que se deba cocer, hervid lo que se tenga que hervir; y lo sobrante, guardadlo como reserva para mañana.»

Nehemías — Neh 13,15-22

15Por aquellos días, vi que había en Judá quienes pisaban los lagares en día de sábado; otros acarreaban los haces de trigo y los cargaban sobre los asnos, y también vino, uva, higos y toda clase de cargas, para traerlo a Jerusalén en día de sábado: les advertí que no vendiesen sus mercancías. 16En Jerusalén, algunos tirios que habitan en ella traían pescado y toda clase de mercancías para verdérselas a los judíos en día de sábado, 17Reprendí a los notables de Judá diciendo: «¡Qué mala acción cometéis profanando el día del sábado! 18¿No fue así como obraron vuestros padres y por lo que nuestro Dios hizo caer toda esta desgracia sobre nosotros y sobre esta ciudad? ¡Y vosotros aumentáis así la Cólera contra Israel profanando el sábado!» 19Así que ordené que cuando la sombra cubriese las puertas de Jerusalén, la víspera del sábado se cerrasen las puertas, y que no se abriesen hasta después del sábado. Y puse junto a las puertas a algunos de mis hombres para que no entrase carga alguna en día de sábado. 20Una o dos veces, algunos mercaderes que vendían toda clase de mercancías pasaron la noche fuera de Jerusalén, 21pero yo les avisé diciéndoles: «¿Por qué pasáis la noche junto a la muralla? ¡Si volvéis a hacerlo, os meteré mano!» Desde entonces no volvían más en sábado. 22Ordené también a los levitas purificarse y venir a guardar las puertas, para santificar el sábado. ¡También por esto acuérdate de mí, Dios mío, y ten piedad de mí según tu gran misericordia!

Deuteronomio — Dt 5,12

12«Guardarás el día del sábado para santificarlo, como te lo ha mandado Yahveh tu Dios.

Levítico — Lev 23.3

3Seis días se trabajará, pero el séptimo día será de descanso completo, reunión sagrada en que no haréis trabajo alguno. Será descanso de Yahveh dondequiera que habitéis.

Números — Num 28,9s

9«El día de sábado, dos corderos de un año, sin tacha, y como oblación dos décimas de flor de harina amasada con aceite, y su correspondiente libación. 10El holocausto del sábado, con su libación, se añadirá los sábados al holocausto perpetuo.

Levítico — Lev 24,8

8Se colocará en orden cada sábado en presencia continua ante Yahveh de parte de los israelitas, como alianza perpetua.

I Macabeos — 1Mac 2,32-38

32Muchos corrieron tras ellos y los alcanzaron. Los cercaron y se prepararon para atacarles el día del sábado. 33Les dijeron: «Basta ya, salid, obedeced la orden del rey y salvaréis vuestras vidas.» 34Ellos les contestaron: «No saldremos ni obedeceremos la orden del rey de profanar el día de sábado.» 35Asaltados al instante, 36no replicaron ni arrojando piedras ni atrincherando sus cuevas. Dijeron: 37«Muramos todos en nuestra rectitud. El cielo y la tierra nos son testigos de que nos matáis injustamente.» 38Les atacaron, pues, en sábado y murieron ellos, sus mujeres, hijos y ganados: unas mil personas.

Profeticos (5citas)

Oseas — Os 2,13

13Haré cesar todo su regocijo, sus fiestas, sus novilunios, sus sábados, y todas sus solemnidades.

Isaías — Is 1,13

13No sigáis trayendo oblación vana: el humo del incienso me resulta detestable. Novilunio, sábado, convocatoria: no tolero falsedad y solemnidad.

Ezequiel — Ez 20,12

12Y les di además mis sábados como señal entre ellos y yo, para que supieran que yo soy Yahveh, que los santifico.

Jeremías — Jer 17,19-27

19Yahveh me dijo así: Ve y te paras a la puerta de los Hijos del pueblo, por la que entran los reyes de Judá y por la que salen, y asimismo en todas las puertas de Jerusalén, 20y les dices: Oíd la palabra de Yahveh, reyes de Judá, y todo Judá y los habitantes de Jerusalén que entráis por estas puertas. 21Así dice Yahveh: «Guardaos, por vida vuestra, de llevar carga en día de sábado y meterla por las puertas de Jerusalén. 22No saquéis tampoco carga de vuestras casas en sábado, ni hagáis trabajo alguno, antes bien santificad el sábado como mandé a vuestros padres. 23Mas no oyeron ni aplicaron el oído, sino que atiesaron su cerviz sin oír ni aprender. 24Que si me hacéis caso - oráculo de Yahveh - no metiendo carga por las puertas de esta ciudad en sábado y santificando el día de sábado sin realizar en él trabajo alguno, 25entonces entrarán por las puertas de esta ciudad reyes que se sienten sobre el trono de David, montados en carros y caballos, ellos y sus oficiales, la gente de Judá y los habitantes de Jerusalén. Y durará esta ciudad para siempre. 26Y vendrán de las ciudades de Judá, de los aledaños de Jerusalén, del país de Benjamín, de la Tierra Baja, de la Sierra y del Négueb a traer holocaustos, sacrificios, oblaciones e incienso y a traer ofrendas de acción de gracias a la Casa de Yahveh. 27Pero si no me oyereis en cuanto a santificar el sábado y no llevar carga ni meterla por las puertas de Jerusalén en sábado, entonces prenderé fuego a sus puertas, que consumirá los palacios de Jerusalén, y no se apagará.

Isaías — Is 58,13s

13Si apartas del sábado tu pie, de hacer tu negocio en el día santo, y llamas al sábado «Delicia», al día santo de Yahveh «Honorable», y lo honras evitando tus viajes, no buscando tu interés ni tratando asuntos, 14entonces te deleitarás en Yahveh, y yo te haré cabalgar sobre los altozanos de la tierra. Te alimentaré con la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Yahveh ha hablado.

Nuevo Testamento (9citas)

Hechos — Hch 13,14

14mientras que ellos, partiendo de Perge, llegaron a Antioquía de Pisidia. El sábado entraron en la sinagoga y tomaron asiento.

Hechos — Hch 16,13

13El sábado salimos fuera de la puerta, a la orilla de un río, donde suponíamos que habría un sitio para orar. Nos sentamos y empezamos a hablar a las mujeres que habían concurrido.

Hch 172 — texto no disponible

Hechos — Hch 18,4

4Cada sábado en la sinagoga discutía, y se esforzaba por convencer a judíos y griegos.

Hechos — Hch 20.7

7El primer día de la semana, estando nosotros reunidos para la fracción del pan, Pablo, que debía marchar al día siguiente, conversaba con ellos y alargó la charla hasta la media noche.

Apocalipsis — Ap 1,10

10Caí en éxtasis el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz, como de trompeta, que decía:

I Corintios — 1Cor 16,2

2Cada primer día de la semana, cada uno de vosotros reserve en su casa lo que haya podido ahorrar, de modo que no se hagan las colectas cuando llegue yo.

Hebreos — Heb 4,1-11

1Temamos, pues; no sea que, permaneciendo aún en vigor la promesa de entrar en su descanso, alguno de vosotros parezca llegar rezagado. 2También nosotros hemos recibido una buena nueva, lo mismo que ellos. Pero la palabra que oyeron no aprovechó nada a aquellos que no estaban unidos por la fe a los que escucharon. 3De hecho, hemos entrado en el descanso los que hemos creído, según está dicho: Por eso juré en mi cólera: ¡No entrarán en mi descanso! Y eso que las obras de Dios estaban terminadas desde la creación del mundo, 4pues en algún lugar dice acerca del día séptimo: Y descansó Dios el día séptimo de todas sus obras. 5Y también en el pasaje citado: ¡No entrarán en mi descanso! 6Por tanto, quedando en claro que algunos han de entrar en él, y que los primeros en recibir la buena nueva no entraron a causa de su desobediencia, 7vuelve a señalar un día, hoy, diciendo por David al cabo de tanto tiempo, como queda dicho: Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones... 8Porque si Josué les hubiera proporcionado el descanso, no habría hablado Dios más tarde, de otro día. 9Por tanto es claro que queda un descanso sabático para el pueblo de Dios. 10Pues quien entra en su descanso, también él descansa de sus trabajos, al igual que Dios de los suyos. 11Esforcémonos, pues, por entrar en ese descanso, para que nadie caiga imitando aquella desobediencia.

Hebreos — Heb 4,10

10Pues quien entra en su descanso, también él descansa de sus trabajos, al igual que Dios de los suyos.

Apocalipsis — Ap 14,13

13Luego oí una voz que decía desde el cielo: «Escribe: Dichosos los muertos que mueren en el Señor. Desde ahora, sí - dice el Espíritu -, que descansen de sus fatigas, porque sus obras los acompañan.»

Evangelio (12citas)

Lucas — Lc 4,16.

16Vino a Nazará, donde se había criado y, según su costumbre, entró en la sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura.

Marcos — Mc 2,27

27Y les dijo: «El sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado.

Mateo — Mt 12,5

5¿Tampoco habéis leído en la Ley que en día de sábado los sacerdotes, en el Templo, quebrantan el sábado sin incurrir en culpa?

Lucas — Lc 13,10-16

10Estaba un sábado enseñando en una sinagoga, 11y había una mujer a la que un espíritu tenía enferma hacía dieciocho años; estaba encorvada, y no podía en modo alguno enderezarse. 12Al verla Jesús, la llamó y le dijo: «Mujer, quedas libre de tu enfermedad.» 13Y le impuso las manos. Y al instante se enderezó, y glorificaba a Dios. 14Pero el jefe de la sinagoga, indignado de que Jesús hubiese hecho una curación en sábado, decía a la gente: «Hay seis días en que se puede trabajar; venid, pues, esos días a curaros, y no en día de sábado.» 15Replicóle el Señor: «¡Hipócritas! ¿No desatáis del pesebre todos vosotros en sábado a vuestro buey o vuestro asno para llevarlos a abrevar? 16Y a ésta, que es hija de Abraham, a la que ató Satanás hace ya dieciocho años, ¿no estaba bien desatarla de esta ligadura en día de sábado?»

Lucas — Lc 14,1-5

1Y sucedió que, habiendo ido en sábado a casa de uno de los jefes de los fariseos para comer, ellos le estaban observando. 2Había allí, delante de él, un hombre hidrópico. 3Entonces preguntó Jesús a los legistas y a los fariseos: «¿Es lícito curar en sábado, o no?» 4Pero ellos se callaron. Entonces le tomó, le curó, y le despidió. 5Y a ellos les dijo: «¿A quién de vosotros se le cae un hijo o un buey a un pozo en día de sábado y no lo saca al momento?»

Marcos — Mc 2,28

28De suerte que el Hijo del hombre también es señor del sábado.»

Juan — Jn 5,9.

9Y al instante el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar. Pero era sábado aquel día.

Juan — Jn 5,17

17Pero Jesús les replicó: «Mi Padre trabaja hasta ahora, y yo también trabajo.»

Mateo — Mt 28,1

1Pasado el sábado, al alborear el primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro.

Marcos — Mc 15,42

42Y ya al atardecer, como era la Preparación, es decir, la víspera del sábado,

Marcos — Mc 16,1

1Pasado el sábado, María Magdalena, María la de Santiago y Salomé compraron aromas para ir a embalsamarle.

Juan — Jn 19.42

42Allí, pues, porque era el día de la Preparación de los judíos y el sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.