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Salvación

215 citas resueltas — Texto completo

Salmos (41citas)

Salmos — Sal 106,8.10.21

8El los salvó por amor de su nombre, para dar a conocer su poderío. 10los salvó de la mano del que odíaba, de la mano del enemigo los libró. 21Olvidaban a Dios que les salvaba, al autor de cosas grandes en Egipto,

Salmos — Sal 72,4.13

4El hará justicia a los humildes del pueblo, salvará a los hijos de los pobres, y aplastará al opresor. 13se apiadará del débil y del pobre, el alma de los pobres salvará.

Salmos — Sal 44,4.7s

4no por su espada conquistaron la tierra, ni su brazo les dio la victoria, sino que fueron tu diestra y tu brazo, y la luz de tu rostro, porque los amabas. 7No estaba en mi arco mi confianza, ni mi espada me hizo vencedor; 8que tú nos salvabas de nuestros adversarios, tú cubrías de vergüenza a nuestros enemigos;

Sal 33.16-19 — texto no disponible

Salmos — Sal 37,39s

39La salvación de los justos viene de Yahveh, él su refugio en tiempo de angustia; 40Yahveh los ayuda y los libera, de los impíos él los libra, los salva porque a él se acogen.

Salmos — Sal 27,1

1De David. Yahveh es mi luz y mi salvación, ¿a quién he de temer? Yahveh, el refugio de mi vida, ¿por quién he de temblar?

Salmos — Sal 35,3

3blande la lanza y la pica contra mis perseguidores. Di a mi alma: «Yo soy tu salvación.»

Salmos — Sal 62,7

7sólo él mi roca, mi salvación, mi ciudadela, no he de vacilar;

Salmos — Sal 107,13.19.28

13Y hacia Yahveh gritaron en su apuro, y él los salvó de sus angustias, 19Y hacia Yahveh gritaron en su apuro, y él los salvó de sus angustias; 28Y hacia Yahveh gritaron en su apuro, y él los sacó de sus angustias;

Salmos — Sal 118,14

14mi fuerza y mi cántico es Yahveh, él ha sido para mí la salvación.

Salmos — Sal 18,20

20me sacó a espacio abierto, me salvó porque me amaba.

Salmos — Sal 116,6

6Yahveh guarda a los pequeños, estaba yo postrado y me salvó.

Salmos — Sal 91,14ss

14Pues él se abraza a mí, yo he de librarle; le exaltaré, pues conoce mi nombre. 15Me llamará y le responderé; estaré a su lado en la desgracia, le libraré y le glorificaré. 16Hartura le daré de largos días, y haré que vea mi salvación.

Salmos — Sal 69,36

36Pues salvará Dios a Sión, reconstruirá las ciudades de Judá: habitarán allí y las poseerán;

Salmos — Sal 20,7

7Ahora conozco que Yahveh dará la salvación a su ungido; desde su santo cielo le responderá con las proezas victoriosas de su diestra.

Salmos — Sal 34,16.19

16Ain. Los ojos de Yahveh sobre los justos, y sus oídos hacia su clamor, 19Qof. Yahveh está cerca de los que tienen roto el corazón. él salva a los espíritus hundidos.

Salmos — Sal 34,7

7Zain. Cuando el pobre grita, Yahveh oye, y le salva de todas sus angustias.

Salmos — Sal 109,31

31porque él se pone a la diestra del pobre para salvar su alma de sus jueces!

Salmos — Sal 18,28

28tú que salvas al pueblo humilde, y abates los ojos altaneros.

Salmos — Sal 76,10

10cuando Dios se levanta para el juicio, para salvar a todos los humildes de la tierra.

Salmos — Sal 149,4

4Porque Yahveh en su pueblo se complace, adorna de salvación a los humildes.

Salmos — Sal 55,17

17Yo, en cambio, a Dios invoco, y Yahveh me salva.

Salmos — Sal 7,11

11Dios, el escudo que me cubre, el salvador de los de recto corazón;

Salmos — Sal 34.19

19Qof. Yahveh está cerca de los que tienen roto el corazón. él salva a los espíritus hundidos.

Salmos — Sal 145,19

19Res. El cumple el deseo de los que le temen, escucha su clamor y los libera;

Salmos — Sal 51,16

16Líbrame de la sangre, Dios, Dios de mi salvación, y aclamará mi lengua tu justicia;

Salmos — Sal 79,9

9ayúdanos, Dios de nuestra salvación, por amor de la gloria de tu nombre; líbranos, borra nuestros pecados, por causa de tu nombre.

Salmos — Sal 118,25

25¡Ah, Yahveh, da la salvación! ¡Ah, Yahveh, da el éxito!

Salmos — Sal 86,2

2guarda mi alma, porque yo te amo, salva a tu siervo que confía en ti. Tú eres mi Dios,

Salmos — Sal 69,2.15

2¡Sálvame, oh Dios, porque las aguas me llegan hasta el cuello! 15¡Sácame del cieno, no me hunda, escape yo a los que me odian, a las honduras de las aguas!

Salmos — Sal 22,22

22sálvame de las fauces del león, y mi pobre ser de los cuernos de los búfalos!

Salmos — Sal 31,12.16

12De todos mis opresores me he hecho el oprobio; asco soy de mis vecinos, espanto de mis familiares. Los que me ven en la calle huyen lejos de mí; 16Está en tus manos mi destino, líbrame de las manos de mis enemigos y perseguidores;

Salmos — Sal 43,1

1Hazme justicia, oh Dios, y mi causa defiende contra esta gente sin amor; del hombre falso y fraudulento, líbrame.

Salmos — Sal 59,2

2¡Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío, de mis agresores protégeme,

Salmos — Sal 12,2.6

2¡Salva, Yahveh, que ya no hay fieles, se acabaron los veraces entre los hijos de Adán! 6Por la opresión de los humildes, por el gemido de los pobres, ahora me alzo yo, dice Yahveh: auxilio traigo a quien por él suspira.

Salmos — Sal 14,7

7¿Quién traerá de Sión la salvación de Israel? Cuando cambie Yahveh la suerte de su pueblo, exultará Jacob, se alegrará Israel.

Salmos — Sal 80,3s.8.20

3ante Efraím, Benjamín y Manasés; ¡despierta tu poderío, y ven en nuestro auxilio! 4¡Oh Dios, haznos volver, y que brille tu rostro, para que seamos salvos! 8¡Oh Dios Sebaot, haznos volver, y brille tu rostro, para que seamos salvos! 20¡Oh Yahveh, Dios Sebaot, haznos volver, y que brille tu rostro, para que seamos salvos!

Salmos — Sal 106,47

47¡Sálvanos, Yahveh, Dios nuestro, reúnenos de entre las naciones, para dar gracias a tu nombre santo, y gloriarnos en tu alabanza!

Salmos — Sal 85,5.8.10

5¡Haznos volver, Dios de nuestra salvación, cesa en tu irritación contra nosotros! 8¡Muéstranos tu amor, Yahveh, y danos tu salvación! 10Ya está cerca su salvación para quienes le temen, y la Gloria morará en nuestra tierra.

Salmos — Sal 96,2

2cantad a Yahveh, su nombre bendecid! Anunciad su salvación día tras día,

Salmos — Sal 98,1ss

1Salmo. Cantad a Yahveh un canto nuevo, porque ha hecho maravillas; victoria le ha dado su diestra y su brazo santo. 2Yahveh ha dado a conocer su salvación, a los ojos de las naciones ha revelado su justicia; 3se ha acordado de su amor y su lealtad para con la casa de Israel. Todos los confines de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.

Salmos — Sal 51,14

14Vuélveme la alegría de tu salvación, y en espíritu generoso afiánzame;

Sapienciales (5citas)

Sabiduría — Sab 10,6

6Ella, en el exterminio de los impíos, libró al justo cuando escapaba del fuego que bajaba sobre Pentápolis.

Sabiduría — Sab 10,4

4Cuando por su causa la tierra se vio sumergida, de nuevo la Sabiduría la salvó conduciendo al justo en un vulgar leño.

Sabiduría — Sab 5,2

2Al verle, quedarán estremecidos de terrible espanto, estupefactos por lo inesperado de su salvación.

Eclesiástico — Eclo 51,11

11Y mi oración fue escuchada, pues tú me salvaste de la perdición, y me libraste del momento malo.

Eclesiástico — Eclo 51,1

1Quiero darte gracias, Señor, Rey, y alabarte, oh Dios mi salvador, a tu nombre doy gracias.

Historicos (16citas)

II Reyes — 2Re 18,30-35

30Que Ezequías no os haga confiar en Yahveh diciendo: "De cierto nos librará Yahveh, y esta ciudad no será entregada en manos del rey de Asiria." 31No escuchéis a Ezequías, porque así habla el rey de Asiria: Haced paces conmigo, rendíos a mi y comerá cada uno de su viña y de su higuera, y beberá cada uno de su cisterna, 32hasta que yo llegue y os lleve a una tierra como vuestra tierra, tierra de trigo y de mosto, tierra de pan y de viñas, tierra de aceite y de miel, y viviréis y no moriréis. Pero no escuchéis a Ezequías, porque os engaña diciendo: "Yahveh nos librará." 33¿Acaso los dioses de las naciones han librado cada uno a su tierra de la mano del rey de Asiria? 34¿Dónde están los dioses de Jamat y de Arpad, dónde están los dioses de Sefarváyim, de Hená y de Ivvá? ¿Acaso han librado a Samaría de mi mano? 35¿Quiénes, de entre todos los dioses de los países, los han librado de mi poder para que libre Yahveh a Jerusalén de mi mano?»

II Reyes — 2Re 19,34

34Protegeré a esta ciudad para salvarla, por quien soy y por mi siervo David.»

II Reyes — 2Re 20,6

6Voy a darte quince años más de vida y te libraré a ti y a esta ciudad de la mano del rey de Asiria, y ampararé esta ciudad por quien soy y por amor ami siervo David.»

II Samuel — 2Sa 8,6.14

6Y estableció David gobernadores en Aram de Damasco. Los arameos quedaron sometidos a David, pagando tributo; Yahveh hizo triunfar a David por dondequiera que iba. 14Puso gobernadores en Edom y todos los edomitas quedaron sometidos a David, y Yahveh hizo triunfar a David dondequiera que iba.

II Samuel — 2Sa 23,10.12

10El se mantuvo firme y atacó a los filisteos hasta que se le crispó la mano y se lo quedéo pegada a la espada; aquel día obró Yahveh una gran victoria; el ejército volvió sobre sus pasos, pero sólo para apoderarse de los despojos. 12Pero él se puso en medio de la pieza, la defendió y batió a los filisteos. Yahveh obró una gran victoria.

II Samuel — 2Sa 3,18

18Pues hacedlo ahora, ya que Yahveh ha dicho a David: Por mano de David mi siervo libraré a mi pueblo Israel de mano de los filisteos y de mano de todos sus enemigos.»

I Samuel — 1Sa 11,13

13Pero Saúl dijo: «Que no muera nadie en este día, porque Yahveh ha realizado hoy una liberación en Israel.»

I Samuel — 1Sa 7,8

8y dijeron los israelitas a Samuel: «No dejes de invocar a Yahveh nuestro Dios, para que él nos salve de la mano de los filisteos.»

Jueces — Jue 13,5

5Porque vas a concebir y a dar a luz un hijo. No pasará la navaja por su cabeza, porque el niño será nazir de Dios desde el seno de su madre. El comenzará a salvar a Israel de la mano de los filisteos.»

Jueces — Jue 6,14

14Entonces Yahveh se volvió hacia él y dijo: «Vete con esa fuerza que tienes y salvarás a Israel de la mano de Madián. ¿No soy yo el que te envía?»

Jueces — Jue 2,16.18

16Entonces Yahveh suscitó jueces que los salvaron de la mano de los que los saqueaban. 18Cuando Yahveh les suscitaba jueces, Yahveh estaba con el juez y los salvaba de la mano de sus enemigos mientras vivía el juez, porque Yahveh se conmovía de los gemidos que proferían ante los que los maltrataban y oprimían.

Exodo — Ex 14,13

13Contestó Moisés al pueblo: «No temáis; estad firmes, y veréis la salvación que Yahveh os otorgará en este día, pues los egipcios que ahora veis, no los volveréis a ver nunca jamás.

Génesis — Gen 45,5

5Ahora bien, no os pese mal, ni os dé enojo el haberme vendido acá, pues para salvar vidas me envió Dios delante de vosotros.

Génesis — Gen 7,23

23Yahveh exterminó todo ser que había sobre la haz del suelo, desde el hombre hasta los ganados, hasta las sierpes y hasta las aves del cielo: todos fueron exterminados de la tierra, quedando sólo Noé y los que con él estaban en el arca.

I Macabeos — 1Mac 4,30

30y cuando vio aquel poderoso ejército, oró diciendo: «Bendito seas, Salvador de Israel, que quebraste el ímpetu del poderoso guerrero por mano de tu siervo David y entregaste el ejército de los filisteos en manos de Jonatán, hijo de Saúl, y de su escudero.

Judit — Jdt 9,11

11No está en el número tu fuerza, ni tu poder en los valientes, sino que eres el Dios de los humildes, el defensor de los pequeños, apoyo de los débiles, refugio de los desvalidos, salvador de los desesperados.

Profeticos (39citas)

Isaías — Is 63,8s

8Dijo él: «De cierto que ellos son mi pueblo, hijos que no engañarán.» Y fue él su Salvador 9en todas sus angustias. No fue un mensajero ni un ángel: él mismo en persona los liberó. Por su amor y su compasión él los rescató: los levantó y los llevó todos los días desde siempre.

Jeremías — Jer 4,14

14- Limpia de malicia tu corazón, Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuándo durarán en ti tus pensamientos torcidos?

Jeremías — Jer 8.20

20La siega pasó, el verano acabó, mas nosotros no estamos a salvo.»

Isaías — Is 43,11

11Yo, yo soy Yahveh, y fuera de mí no hay salvador.

Isaías — Is 47,15

15Eso serán para ti tus hechiceros por los que te has fatigado desde tu juventud. Cada uno errará por su camino, y no habrá quien te salve.

Oseas — Os 13,4

4Pero yo soy Yahveh, tu Dios, desde el país de Egipto. No conoces otro Dios fuera de mí, ni hay más salvador que yo.

Isaías — Is 63,8

8Dijo él: «De cierto que ellos son mi pueblo, hijos que no engañarán.» Y fue él su Salvador

Miqueas — Miq 7,7

7Mas yo miro hacia Yahveh, espero en el Dios de mi salvación: mi Dios me escuchará.

Sofonías — Sof 3,17

17Yahveh tu Dios está en medio de ti, ¡un poderoso salvador! El exulta de gozo por ti, te renueva por su amor; danza por ti con gritos de júbilo,

Is 33,32 — texto no disponible

Isaías — Is 43,3

3Porque yo soy Yahveh tu Dios, el Santo de Israel, tu salvador. He puesto por expiación tuya a Egipto, a Kus y Seba en tu lugar

Isaías — Is 45,15.21

15De cierto que tú eres un dios oculto, el Dios de Israel, salvador. 21Exponed, aducid vuestras pruebas, deliberad todos juntos: «¿Quién hizo oír esto desde antiguo y lo anunció hace tiempo? ¿No he sido yo Yahveh? No hay otro dios, fuera de mí. Dios justo y salvador, no hay otro fuera de mí.

Isaías — Is 60,16

16Te nutrirás con la leche de las naciones, con las riquezas de los reyes serás amamantada, y sabrás que yo soy Yahveh tu Salvador, y el que rescata, el Fuerte de Jacob.

Baruc — Bar 4,22

22Yo espero del Eterno vuestra salvación, del Santo me ha venido la alegría, por la misericordia que llegará pronto a vosotros de parte del Eterno, vuestro Salvador.

Jeremías — Jer 31,7

7Pues así dice Yahveh: Dad hurras por Jacob con alegría, y gritos por la capital de las naciones; hacedlo oír, alabad y decid: «¡Ha salvado Yahveh a su pueblo, al Resto de Israel!»

Jeremías — Jer 23,6

6En sus días estará a salvo Judá, e Israel vivirá en seguro. Y este es el nombre con que te llamarán: «Yahveh, justicia nuestra.»

Ezequiel — Ez 34,22

22yo vendré a salvar a mis ovejas para que no estén más expuestas al pillaje; voy a juzgar entre oveja y oveja.

Ezequiel — Ez 36,29

29Os salvaré de todas vuestras impurezas, llamaré al trigo y lo multiplicaré y no os someteré más al hambre.

Isaías — Is 35,4

4Decid a los de corazón intranquilo: ¡Animo, no temáis! Mirad que vuestro Dios viene vengador; es la recompensa de Dios, él vendrá y os salvará.

Isaías — Is 45,22

22Volveos a mí y seréis salvados confines todos de la tierra, porque yo soy Dios, no existe ningún otro.

Isaías — Is 63,1

1- ¿Quién es ése que viene de Edom, de Bosrá, con ropaje teñido de rojo? ¿Ese del vestido esplendoroso, y de andar tan esforzado? - Soy yo que hablo con justicia, un gran libertador.

Isaías — Is 49,6.8

6«Poco es que seas mi siervo, en orden a levantar las tribus de Jacob, y de hacer volver los preservados de Israel. Te voy a poner por luz de las gentes, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra.» 8Así dice Yahveh: En tiempo favorable te escucharé, y en día nefasto te asistiré. Yo te formé y te he destinado a ser alianza del pueblo, para levantar la tierra, para repartir las heredades desoladas,

Isaías — Is 46,13

13Yo hago acercarse mi victoria, no está lejos, mi salvación no tardará. Pondré salvación en Sión, mi prez será para Israel.

Isaías — Is 52,7-10

7¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae buenas nuevas, que anuncia salvación, que dice a Sión: «Ya reina tu Dios!» 8¡Una voz! Tus vigías alzan la voz, a una dan gritos de júbilo, porque con sus propios ojos ven el retorno de Yahveh a Sión. 9Prorrumpid a una en gritos de júbilo, soledades de Jerusalén, porque ha consolado Yahveh a su pueblo, ha rescatado a Jerusalén. 10Ha desnudado Yahveh su santo brazo a los ojos de todas las naciones, y han visto todos los cabos de la tierra la salvación de nuestro Dios.

Isaías — Is 56,1

1Así dice Yahveh: Velad por la equidad y practicad la justicia, que mi salvación está para llegar y mi justicia para manifestarse.

Isaías — Is 59,17

17Se puso la justicia como coraza y el casco de salvación en su cabeza. Se puso como túnica vestidos de venganza y se vistió el celo como un manto.

Isaías — Is 61,10

10«Con gozo me gozaré en Yahveh, exulta mi alma en mi Dios, porque me ha revestido de ropas de salvación, en manto de justicia me ha envuelto como el esposo se pone una diadema, como la novia se adorna con aderezos.

Isaías — Is 62,1

1Por amor de Sión no he de callar, por amor de Jerusalén no he de estar quedo, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación brille como antorcha.

Isaías — Is 12,2

2He aquí a Dios mi Salvador: estoy seguro y sin miedo, pues Yahveh es mi fuerza y mi canción, él es mi salvación,»

Isaías — Is 25,9

9Se dirá aquel día: «Ahí tenéis a nuestro Dios: esperamos que nos salve; éste es Yahveh en quien esperábamos; nos regocijamos y nos alegramos por su salvación.»

Joel — Jl 3,5

5Y sucederá que todo el que invoque el nombre de Yahveh será salvo, porque en el monte Sión y en Jerusalén habrá supervivencia , como ha dicho Yahveh, y entre los supervivientes estarán los que llame Yahveh.

Daniel — Dan 12,1

1«En aquel tiempo surgirá Miguel, el gran Príncipe que defiende a los hijos de tu pueblo. Será aquél un tiempo de angustia como no habrá habido hasta entonces otro desde que existen las naciones. En aquel tiempo se salvará tu pueblo: todos los que se encuentren inscritos en el Libro.

Isaías — Is 52,7

7¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae buenas nuevas, que anuncia salvación, que dice a Sión: «Ya reina tu Dios!»

Zacarías — Zac 9,9

9¡Exulta sin freno, hija de Sión, grita de alegría, hija de Jerusalén! He aquí que viene a ti tu rey: justo él y victorioso, humilde y montado en un asno, en un pollino, cría de asna.

Daniel — Dan 3,28

28Juicio fiel has hecho en todo lo que sobre nosotros has traído, y sobre la ciudad santa de nuestros padres, Jerusalén. Pues con verdad y justicia has provocado todo esto, por nuestros pecados.

Dan 95 — texto no disponible

Daniel — Dan 6,28

28el que salva y libera, obra señales y milagros en los cielos y en la tierra; el que ha salvado a Daniel del poder de los leones.»

Daniel — Dan 13,60

60Entonces la asamblea entera clamó a grandes voces, bendiciendo a Dios que salva a los que esperan en él.

Jeremías — Jer 17,14

14Cúrame, Yahveh, y sea yo curado; sálvame, y sea yo salvo, pues mi prez eres tú.

Isaías — Is 40,3ss

3Una voz clama: «En el desierto abrid camino a Yahveh, trazad en la estepa una calzada recta a nuestro Dios. 4Que todo valle sea elevado, y todo monte y cerro rebajado; vuélvase lo escabroso llano, y las breñas planicie. 5Se revelará la gloria de Yahveh, y toda criatura a una la verá. Pues la boca de Yahveh ha hablado.»

Isaías — Is 52,10

10Ha desnudado Yahveh su santo brazo a los ojos de todas las naciones, y han visto todos los cabos de la tierra la salvación de nuestro Dios.

Nuevo Testamento (73citas)

Romanos — Rom 1,16

16Pues no me avergüenzo del Evangelio, que es una fuerza de Dios para la salvación de todo el que cree: del judío primeramente y también del griego.

Hebreos — Heb 5,7

7El cual, habiendo ofrecido en los días de su vida mortal ruegos y súplicas con poderoso clamor y lágrimas al que podía salvarle de la muerte, fue escuchado por su actitud reverente,

Hechos — Hch 5,31

31A éste le ha exaltado Dios con su diestra como Jefe y Salvador, para conceder a Israel la conversión y el perdón de los pecados.

Hechos — Hch 13,23

23De la descendencia de éste, Dios, según la Promesa, ha suscitado para Israel un Salvador, Jesús.

Hechos — Hch 4,9-12

9puesto que con motivo de la obra realizada en un enfermo somos hoy interrogados por quién ha sido éste curado, 10sabed todos vosotros y todo el pueblo de Israel que ha sido por el nombre de Jesucristo, el Nazoreo, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre y no por ningún otro se presenta éste aquí sano delante de vosotros. 11El es la piedra que vosotros, los constructores, habéis despreciado y que se ha convertido en piedra angular. 12Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos.»

Hechos — Hch 14,3

3Con todo se detuvieron allí bastante tiempo, hablando con valentía del Señor que les concedía obrar por sus manos señales y prodigios, dando así testimonio de la predicación de su gracia.

Hechos — Hch 13,26

26«Hermanos, hijos de la raza de Abraham, y cuantos entre vosotros temen a Dios: a vosotros ha sido enviada esta Palabra de salvación.

Hechos — Hch 11,14

14quien te dirá palabras que traerán la salvación para ti y para toda tu casa."

Hechos — Hch 13,47

47Pues así nos lo ordenó el Señor: Te he puesto como la luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el fin de la tierra.»

Hechos — Hch 28,28

28«Sabed, pues, que esta salvación de Dios ha sido enviada a los gentiles; ellos sí que la oirán.»

Hechos — Hch 2,40

40Con otras muchas palabras les conjuraba y les exhortaba: «Salvaos de esta generación perversa.»

Hechos — Hch 16,30s

30los sacó fuera y les dijo: «Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme?» 31Le respondieron: «Ten fe en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu casa.»

Hechos — Hch 2,21

21Y todo el que invoque el nombre del Señor se salvará.

Hechos — Hch 15,11

11Nosotros creemos más bien que nos salvamos por la gracia del Señor Jesús, del mismo modo que ellos.»

Hch 6,17 — texto no disponible

Hechos — Hch 2,47

47Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo. El Señor agregaba cada día a la comunidad a los que se habían de salvar.

I Timoteo — 1Tim 2,4

4que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad.

I Timoteo — 1Tim 4,10

10Si nos fatigamos y luchamos es porque tenemos puesta la esperanza en Dios vivo, que es el Salvador de todos los hombres, principalmente de los creyentes.

I Juan — 1Jn 4,14

14Y nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió a su Hijo, como Salvador del mundo.

Tito — Tit 2,13

13aguardando la feliz esperanza y la Manifestación de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo;

I Timoteo — 1Tim 1.15

15Es cierta y digna de ser aceptada por todos esta afirmación: Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores; y el primero de ellos soy yo.

Tito — Tit 2,11

11Porque se ha manifestado la gracia salvadora de Dios a todos los hombres,

Tito — Tit 3,4

4Mas cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor a los hombres,

Hebreos — Heb 5,9

9y llegado a la perfección, se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen,

Efesios — Ef 5,23

23porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es Cabeza de la Iglesia, el salvador del Cuerpo.

I Timoteo — 1Tim 1,1

1Pablo, apóstol de Cristo Jesús, por mandato de Dios nuestro Salvador y de Cristo Jesús nuestra esperanza,

I Timoteo — 1Tim 2,3

3Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro Salvador,

Tito — Tit 1,3

3y que en el tiempo oportuno ha manifestado su Palabra por la predicación a mí encomendada según el mandato de Dios nuestro Salvador,

Tito — Tit 2,10

10que no les defrauden, antes bien muestren una fidelidad perfecta para honrar en todo la doctrina de Dios nuestro Salvador.

Tito — Tit 1,4

4a Tito, verdadero hijo según la fe común. Gracia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús, nuestro Salvador.

Tito — Tit 3,6

6que derramó sobre nosotros con largueza por medio de Jesucristo nuestro Salvador,

II Pedro — 2Pe 1,11

11Pues así se os dará amplia entrada en el Reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

II Pedro — 2Pe 2,20

20Porque si, después de haberse alejado de la impureza del mundo por el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, se enredan nuevamente en ella y son vencidos, su postrera situación resulta peor que la primera.

II Pedro — 2Pe 3,2.18

2Acordaos de las predicciones de los santos profetas y del mandamiento de vuestros apóstoles que es el mismo del Señor y Salvador. 18Creced, pues, en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. A él la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.

I Corintios — 1Cor 9,22

22Me he hecho débil con los débiles para ganar a los débiles. Me he hecho todo a todos para salvar a toda costa a algunos.

I Corintios — 1Cor 10,33

33lo mismo que yo, que me esfuerzo por agradar a todos en todo, sin procurar mi propio interés, sino el de la mayoría, para que se salven.

I Timoteo — 1Tim 1,15

15Es cierta y digna de ser aceptada por todos esta afirmación: Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores; y el primero de ellos soy yo.

Romanos — Rom 11,11

11Y pregunto yo: ¿Es que han tropezado para quedar caídos? ¡De ningún modo! Sino que su caída ha traído la salvación a los gentiles, para llenarlos de celos.

Romanos — Rom 9,27

27Isaías también clama en favor de Israel: Aunque los hijos de Israel fueran numerosos como las arenas del mar, sólo el resto será salvo.

Romanos — Rom 11,14

14pero es con la esperanza de despertar celos en los de mi raza y salvar a alguno de ellos.

Romanos — Rom 11,26

26y así, todo Israel será salvo, como dice la Escritura: Vendrá de Sión el Libertador; alejará de Jacob las impiedades.

II Tesalonicenses — 2Tes 2,10

10y todo tipo de maldades que seducirán a los que se han de condenar por no haber aceptado el amor de la verdad que les hubiera salvado.

II Corintios — 2Cor 2,15

15Pues nosotros somos para Dios el buen olor de Cristo entre los que se salvan y entre los que se pierden:

Romanos — Rom 10,9s.13

9Porque, si confiesas con tu boca que Jesús es Señor y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo. 10Pues con el corazón se cree para conseguir la justicia, y con la boca se confiesa para conseguir la salvación. 13Pues todo el que invoque el nombre del Señor se salvará.

I Pedro — 1Pe 3,21

21a ésta corresponde ahora el bautismo que os salva y que no consiste en quitar la suciedad del cuerpo, sino en pedir a Dios una buena conciencia por medio de la Resurrección de Jesucristo,

II Timoteo — 2Tim 1,9

9que nos ha salvado y nos ha llamado con una vocación santa, no por nuestras obras, sino por su propia determinación y por su gracia que nos dio desde toda la eternidad en Cristo Jesús,

Tito — Tit 3,5

5él nos salvó, no por obras de justicia que hubiésemos hecho nosotros, sino según su misericordia, por medio del baño de regeneración y de renovación del Espíritu Santo,

Efesios — Ef 2,5.8

5estando muertos a causa de nuestros delitos, nos vivificó juntamente con Cristo - por gracia habéis sido salvados - 8Pues habéis sido salvados por la gracia mediante la fe; y esto no viene de vosotros, sino que es un don de Dios;

II Tesalonicenses — 2Tes 2,13

13Nosotros, en cambio, debemos dar gracias en todo tiempo a Dios por vosotros, hermanos, amados del Señor, porque Dios os ha escogido desde el principio para la salvación mediante la acción santificadora del Espíritu y la fe en la verdad.

Efesios — Ef 1,13

13En él también vosotros, tras haber oído la Palabra de la verdad, el Evangelio de vuestra salvación, y creído también en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la Promesa,

Tito — Tit 3,5s

5él nos salvó, no por obras de justicia que hubiésemos hecho nosotros, sino según su misericordia, por medio del baño de regeneración y de renovación del Espíritu Santo, 6que derramó sobre nosotros con largueza por medio de Jesucristo nuestro Salvador,

Santiago — Sant 1,21

21Por eso, desechad toda inmundicia y abundancia de mal y recibid con docilidad la Palabra sembrada en vosotros, que es capaz de salvar vuestras almas.

II Timoteo — 2Tim 3,15

15y que desde niño conoces las Sagradas Letras, que pueden darte la sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús.

Santiago — Sant 2,14

14¿De qué sirve, hermanos míos, que alguien diga: «Tengo fe», si no tiene obras? ¿Acaso podrá salvarle la fe?

Filipenses — Flp 2,12

12Así pues, queridos míos, de la misma manera que habéis obedecido siempre, no sólo cuando estaba presente sino mucho más ahora que estoy ausente, trabajad con temor y temblor por vuestra salvación,

I Tesalonicenses — 1Tes 5,8

8Nosotros, por el contrario, que somos del día, seamos sobrios; revistamos la coraza de la fe y de la caridad, con el yelmo de la esperanza de salvación.

I Pedro — 1Pe 2,2

2Como niños recién nacidos, desead la leche espiritual pura, a fin de que, por ella, crezcáis para la salvación,

Hebreos — Heb 2,3

3¿cómo saldremos absueltos nosotros si descuidamos tan gran salvación? La cual comenzó a ser anunciada por el Señor, y nos fue luego confirmada por quienes la oyeron,

II Corintios — 2Cor 6,2

2Pues dice él: En el tiempo favorable te escuché y en el día de salvación te ayudé. Mirad ahora el momento favorable; mirad ahora el día de salvación.

Hebreos — Heb 1,14

14¿Es que no son todos ellos espíritus servidores con la misión de asistir a los que han de heredar la salvación?

Romanos — Rom 5,1

1Habiendo, pues, recibido de la fe nuestra justificación, estamos en paz con Dios, por nuestro Señor Jesucristo,

Romanos — Rom 8,24

24Porque nuestra salvación es en esperanza; y una esperanza que se ve, no es esperanza, pues ¿cómo es posible esperar una cosa que se ve?

I Tesalonicenses — 1Tes 5,9

9Dios no nos ha destinado para la cólera, sino para obtener la salvación por nuestro Señor Jesucristo,

I Pedro — 1Pe 1,5

5a quienes el poder de Dios, por medio de la fe, protege para la salvación, dispuesta ya a ser revelada en el último momento.

Romanos — Rom 13,11

11Y esto, teniendo en cuenta el momento en que vivimos. Porque es ya hora de levantaros del sueño; que la salvación está más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe.

I Corintios — 1Cor 3,1ss

1Yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. 2Os di a beber leche y no alimento sólido, pues todavía no lo podíais soportar. Ni aun lo soportáis al presente; 3pues todavía sois carnales. Porque, mientras haya entre vosotros envidia y discordia ¿no es verdad que sois carnales y vivís a lo humano?

I Corintios — 1Cor 5,5

5sea entregado ese individuo a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu se salve en el Día del Señor.

Romanos — Rom 5,9ss

9¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por él salvos de la cólera! 10Si cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, estando ya reconciliados, seremos salvos por su vida! 11Y no solamente eso, sino que también nos gloriamos en Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación.

Hebreos — Heb 9,28

28así también Cristo, después de haberse ofrecido una sola vez para quitar los pecados de la multitud, se aparecerá por segunda vez sin relación ya con el pecado a los que le esperan para su salvación.

Filipenses — Flp 3,20s

20Pero nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos como Salvador al Señor Jesucristo, 21el cual transfigurará este miserable cuerpo nuestro en un cuerpo glorioso como el suyo, en virtud del poder que tiene de someter a sí todas las cosas.

Romanos — Rom 8,23ss

23Y no sólo ella; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, nosotros mismos gemimos en nuestro interior anhelando el rescate de nuestro cuerpo. 24Porque nuestra salvación es en esperanza; y una esperanza que se ve, no es esperanza, pues ¿cómo es posible esperar una cosa que se ve? 25Pero esperar lo que no vemos, es aguardar con paciencia.

Apocalipsis — Ap 7,10

10Y gritan con fuerte voz: «La salvación es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero.»

Apocalipsis — Ap 12,10

10Oí entonces una fuerte voz que decía en el cielo: «Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios.

Apocalipsis — Ap 19,1

1Después oí en el cielo como un gran ruido de muchedumbre inmensa que decía: «¡Aleluya! La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios,

Evangelio (41citas)

Lucas — Lc 2,11

11os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor;

Mateo — Mt 9,21 p

21Pues se decía para sí: «Con sólo tocar su manto, me salvaré.»

Marcos — Mc 3,4

4Y les dice: «¿Es lícito en sábado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla?» Pero ellos callaban.

Marcos — Mc 5.23

23y le suplica con insistencia diciendo: «Mi hija está a punto de morir; ven, impón tus manos sobre ella, para que se salve y viva.»

Marcos — Mc 6,56

56Y dondequiera que entraba, en pueblos, ciudades o aldeas, colocaban a los enfermos en las plazas y le pedían que tocaran siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaban salvados.

Mateo — Mt 8,25

25Acercándose ellos le despertaron diciendo: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!»

Mateo — Mt 14,30

30Pero, viendo la violencia del viento, le entró miedo y, como comenzara a hundirse, gritó: «¡Señor, sálvame!»

Lucas — Lc 8,48

48El le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz.»

Lucas — Lc 17,19

19Y le dijo: «Levántate y vete; tu fe te ha salvado.»

Lucas — Lc 18,42

42Jesús le dijo: «Ve. Tu fe te ha salvado.»

Mateo — Mt 8,26

26Díceles: «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?» Entonces se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran bonanza.

Mateo — Mt 14,31

31Al punto Jesús, tendiendo la mano, le agarró y le dice: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?»

Lucas — Lc 7,48ss

48Y le dijo a ella: «Tus pecados quedan perdonados.» 49Los comensales empezaron a decirse para sí: «¿Quién es éste que hasta perdona los pecados?» 50Pero él dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado. Vete en paz.»

Lucas — Lc 19,9

9Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abraham,

Lucas — Lc 8,12

12Los de a lo largo del camino, son los que han oído; después viene el diablo y se lleva de su corazón la Palabra, no sea que crean y se salven.

Lucas — Lc 9,56

56y se fueron a otro pueblo.

Lucas — Lc 19,10

10pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.»

Juan — Jn 3,17

17Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.

Juan — Jn 12,47

47Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no le juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo.

Juan — Jn 5,34

34No es que yo busque testimonio de un hombre, sino que digo esto para que os salvéis.

Juan — Jn 10,9

9Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará pasto.

Lucas — Lc 15,4.7

4«¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las 99 en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra? 7Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por 99 justos que no tengan necesidad de conversión.

Mateo — Mt 15,24

24Respondió él: «No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel.»

Juan — Jn 10,28

28Yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano.

Juan — Jn 6,39

39Y esta es la voluntad del que me ha enviado; que no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite el último día.

Juan — Jn 17,12

12Cuando estaba yo con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me habías dado. He velado por ellos y ninguno se ha perdido, salvo el hijo de perdición, para que se cumpliera la Escritura.

Juan — Jn 18,9

9Así se cumpliría lo que había dicho: «De los que me has dado, no he perdido a ninguno.»

Lucas — Lc 13,3.5

3No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. 5No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo.»

Lucas — Lc 13,23s

23Uno le dijo: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?» El les dijo: 24«Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán entrar y no podrán.

Mateo — Mt 24,13

13Pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará.

Mateo — Mt 19,25s p

25Al oír esto, los discípulos, llenos de asombro, decían: «Entonces, ¿quién se podrá salvar?» 26Jesús, mirándolos fijamente, dijo: «Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible.»

Mateo — Mt 10,39

39El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.

Lucas — Lc 9,24

24Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ése la salvará.

Juan — Jn 12,25

25El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna.

Marcos — Mc 15,30s

30¡sálvate a ti mismo bajando de la cruz!» 31Igualmente los sumos sacerdotes se burlaban entre ellos junto con los escribas diciendo: «A otros salvó y a sí mismo no puede salvarse.

Juan — Jn 12,27

27Ahora mi alma está turbada. Y ¿que voy a decir? ¡Padre, líbrame de esta hora! Pero ¡si he llegado a esta hora para esto!

Marcos — Mc 16,16

16El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará.

Mateo — Mt 1,21

21Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.»

Lucas — Lc 1,69.71.77

69y nos ha suscitado una fuerza salvadora en la casa de David, su siervo, 71que nos salvaría de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odiaban 77y dar a su pueblo conocimiento de salvación por el perdón de sus pecados,

Lucas — Lc 2,30

30porque han visto mis ojos tu salvación,

Lucas — Lc 3,2-6

2en el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. 3Y se fue por toda la región del Jordán proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, 4como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas; 5todo barranco será rellenado, todo monte y colina será rebajado, lo tortuoso se hará recto y las asperezas serán caminos llanos. 6Y todos verán la salvación de Dios.