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Satán

63 citas resueltas — Texto completo

Sapienciales (3citas)

Job — Job 1-3

Capitulo 11Había una vez en el país de Us un hombre llamado Job: hombre cabal, recto, que temía a Dios y se apartaba del mal. 2Le habían nacido siete hijos y tres hijas. 3Tenía también 7.000 ovejas, 3.000 camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas y una servidumbre muy numerosa. Este hombre era, pues, el más grande de todos los hijos de Oriente. 4Solían sus hijos celebrar banquetes en casa de cada uno de ellos, por turno, e invitaban también a sus tres hermanas a comer y beber con ellos. 5Al terminar los días de estos convites, Job les mandaba a llamar para purificarlos; luego se levantaba de madrugada y ofrecía holocaustos por cada uno de ellos. Porque se decía: «Acaso mis hijos hayan pecado y maldecido a Dios en su corazón.» Así hacía Job siempre. 6El día que los Hijos de Dios venían a presentarse ante Yahveh, vino también entre ellos el Satán. 7Yahveh dijo al Satán: «¿De dónde vienes?» El Satán respondió a Yahveh: «De recorrer la tierra y pasearme por ella.» 8Y Yahveh dijo al Satán: «¿No te has fijado en mi siervo Job? ¡No hay nadie como él en la tierra; es un hombre cabal, recto, que teme a Dios y se aparta del mal!» 9Respondió el Satán a Yahveh: «Es que Job teme a Dios de balde? 10¿No has levantado tú una valla en torno a él, a su casa y a todas sus posesiones? Has bendecido la obra de sus manos y sus rebaños hormiguean por el país. 11Pero extiende tu mano y toca todos sus bienes; ¡verás si no te maldice a la cara!» 12Dijo Yahveh al Satán: «Ahí tienes todos sus bienes en tus manos. Cuida sólo de no poner tu mano en él.» Y el Satán salió de la presencia de Yahveh. 13El día en que sus hijos y sus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa del hermano mayor, 14vino un mensajero donde Job y le dijo: «Tus bueyes estaban arando y las asnas pastando cerca de ellos; 15de pronto irrumpieron los sabeos y se los llevaron, y a los criados los pasaron a cuchillo. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.» 16Todavía estaba éste hablando, cuando llegó otro que dijo: «Cayó del cielo el fuego de Dios, que quemó las ovejas y pastores hasta consumirlos. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.» 17Aún estaba hablando éste, cuando llegó otro que dijo: «Los caldeos, divididos en tres cuadrillas, se lanzaron sobre los camellos, se los llevaron, y a los criados los pasaron a cuchillo. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.» 18Todavía estaba éste hablando, cuando llegó otro que dijo: «Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo en casa del hermano mayor. 19De pronto sopló un fuerte viento del lado del desierto y sacudió las cuatro esquinas de la casa; y ésta se desplomó sobre los jóvenes, que perecieron. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.» 20Entonces Job se levantó, rasgó su manto, se rapó la cabeza, y postrado en tierra, 21dijo: «Desnudo salí del seno de mi madre, desnudo allá retornaré. Yahveh dio, Yahveh quitó: ¡Sea bendito el nombre de Yahveh!» 22En todo esto no pecó Job, ni profirió la menor insensatez contra Dios. Capitulo 21El día en que los Hijos de Dios venían a presentarse ante Yahveh, vino también entre ellos el Satán. 2Yahveh dijo al Satán: «¿De dónde vienes?» El Satán respondió a Yahveh: «De recorrer la tierra y pasearme por ella.» 3Y Yahveh dijo al Satán: «¿Te has fijado en mi siervo Job? ¡No hay nadie como él en la tierra: es un hombre cabal, recto, que teme a Dios y se aparta del mal! Aún persevera en su entereza, y bien sin razón me has incitado contra él para perderle.» 4Respondió el Satán a Yahveh: «¡Piel por piel! ¡Todo lo que el hombre posee lo da por su vida! 5Pero extiende tu mano y toca sus huesos y su carne; ¡verás si no te maldice a la cara!» 6Y Yahveh dijo al Satán: «Ahí le tienes en tus manos; pero respeta su vida.» 7El Satán salió de la presencia de Yahveh, e hirió a Job con una llaga maligna desde la planta de los pies hasta la coronilla de la cabeza. 8Job tomó una tejoleta para rascarse, y fue a sentarse entre la basura. 9Entonces su mujer le dijo: «¿Todavía perseveras en tu entereza? ¡Maldice a Dios y muérete!» 10Pero él le dijo: «Hablas como una estúpida cualquiera. Si aceptamos de Dios el bien, ¿no aceptaremos el mal?» En todo esto no pecó Job con sus labios. 11Tres amigos de Job se enteraron de todos estos males que le habían sobrevenido, y vinieron cada uno de su país: Elifaz de Temán, Bildad de Súaj y Sofar de Naamat. Y juntos decidieron ir a condolerse y consolarle. 12Desde lejos alzaron sus ojos y no le reconocieron. Entonces rompieron a llorar a gritos. Rasgaron sus mantos y se echaron polvo sobre su cabeza. 13Luego se sentaron en el suelo junto a él, durante siete días y siete noches. Y ninguno le dijo una palabra, porque veían que el dolor era muy grande. Capitulo 31Después de esto, abrió Job la boca y maldijo su día. 2Tomó Job la palabra y dijo: 3¡Perezca el día en que nací, y la noche que dijo: «Un varón ha sido concebido!» 4El día aquel hágase tinieblas, no lo requiera Dios desde lo alto, ni brille sobre él la luz. 5Lo reclamen tinieblas y sombras, un nublado se cierna sobre él, lo estremezca un eclipse. 6Sí, la oscuridad de él se apodere, no se añada a los días del año, ni entre en la cuenta de los meses. 7Y aquella noche hágase inerte, impenetrable a los clamores de alegría. 8Maldíganla los que maldicen el día, los dispuestos a despertar a Leviatán. 9Sean tinieblas las estrellas de su aurora, la luz espere en vano, y no vea los párpados del alba. 10Porque no me cerró las puertas del vientre donde estaba, ni ocultó a mis ojos el dolor. 11¿Por qué no morí cuando salí del seno, o no expiré al salir del vientre? 12¿Por qué me acogieron dos rodillas? ¿por qué hubo dos pechos para que mamara? 13Pues ahora descansaría tranquilo, dormiría ya en paz, 14con los reyes y los notables de la tierra, que se construyen soledades; 15o con los príncipes que poseen oro y llenan de plata sus moradas. 16O ni habría existido, como aborto ocultado, como los fetos que no vieron la luz. 17Allí acaba la agitación de los malvados, allí descansan los exhaustos. 18También están tranquilos los cautivos, sin oír más la voz del capataz. 19Chicos y grandes son allí lo mismo, y el esclavo se ve libre de su dueño. 20¿Para qué dar la luz a un desdichado, la vida a los que tienen amargada el alma, 21a los que ansían la muerte que no llega y excavan en su búsqueda más que por un tesoro, 22a los que se alegran ante el túmulo y exultan cuando alcanzan la tumba, 23a un hombre que ve cerrado su camino, y a quien Dios tiene cercado? 24Como alimento viene mi suspiro, como el agua se derraman mis lamentos. 25Porque si de algo tengo miedo, me acaece, y me sucede lo que temo. 26No hay para mí tranquilidad ni calma, no hay reposo: turbación es lo que llega.

Job — Job 1,9

9Respondió el Satán a Yahveh: «Es que Job teme a Dios de balde?

Sabiduría — Sab 2,24

24mas por envidia del diablo entró la muerte en el mundo, y la experimentan los que le pertenecen.

Historicos (3citas)

Génesis — Gen 3,1

1La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que Yahveh Dios había hecho. Y dijo a la mujer: «¿Cómo es que Dios os ha dicho: No comáis de ninguno de los árboles del jardín?»

Génesis — Gen 3,13

13Dijo, pues, Yahveh Dios a la mujer: «¿Por qué lo has hecho?» Y contestó la mujer: «La serpiente me sedujo, y comí.»

Génesis — Gen 3,15

15Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar.»

Profeticos (1cita)

Zacarías — Zac 3,1-5

1Me hizo ver después al sumo sacerdote Josué, que estaba ante el ángel de Yahveh; a su derecha estaba el Satán para acusarle. 2Dijo el ángel de Yahveh al Satán: «¡Yahveh te reprima, Satán, reprímate Yahveh, el que ha elegido a Jerusalén! ¿No es éste un tizón sacado del fuego?» 3Estaba Josué vestido de ropas sucias, en pie delante del ángel. 4Tomó éste la palabra y habló así a los que estaban delante de él: «¡Quitadle esas ropas sucias y ponedle vestiduras de fiesta; le dijo: «Mira, yo he pasado por alto tu culpa.» 5Y colocad en su cabeza una tiara limpia!» Se le vistió de vestiduras de fiesta y se le colocó en la cabeza la tiara limpia. El ángel de Yahveh que seguía en pie.

Nuevo Testamento (35citas)

Judas — Jds 1,9

9En cambio el arcángel Miguel, cuando altercaba con el diablo disputándose el cuerpo de Moisés, no se atrevió a pronunciar contra él juicio injurioso, sino que dijo: «Que te castigue el Señor».

Romanos — Rom 7,11

11Porque el pecado, tomando ocasión por medio del precepto, me sedujo , y por él, me mató.

Apocalipsis — Ap 12,9

9Y fue arrojado el gran Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus Angeles fueron arrojados con él.

Apocalipsis — Ap 20,8ss

8y saldrá a seducir a las naciones de los cuatro extremos de la tierra, a Gog y a Magog, y a reunirlos para la guerra, numerosos como la arena del mar. 9Subieron por toda la anchura de la tierra y cercaron el campamento de los santos y de la Ciudad amada. Pero bajó fuego del cielo y los devoró. 10Y el Diablo, su seductor, fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde están también la Bestia y el falso profeta, y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.

Hebreos — Heb 2,14

14Por tanto, así como los hijos participan de la sangre y de la carne, así también participó él de las mismas, para aniquilar mediante la muerte al señor de la muerte, es decir, al Diablo,

I Juan — 1Jn 3,8

8Quien comete el pecado es del Diablo, pues el Diablo peca desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del Diablo.

I Corintios — 1Cor 15,24-28

24Luego, el fin, cuando entregue a Dios Padre el Reino, depués de haber destruido todo Principado, Dominación y Potestad. 25Porque debe él reinar hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies. 26El último enemigo en ser destruido será la Muerte. 27Porque ha sometido todas las cosas bajo sus pies. Mas cuando diga que «todo está sometido», es evidente que se excluye a Aquel que ha sometido a él todas las cosas. 28Cuando hayan sido sometidas a él todas las cosas, entonces también el Hijo se someterá a Aquel que ha sometido a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todo.

Colosenses — Col 1,13s

13El nos libró del poder de las tinieblas y nos trasladó al Reino del Hijo de su amor, 14en quien tenemos la redención: el perdón de los pecados.

Hechos — Hch 10,38

38cómo Dios a Jesús de Nazaret le ungió con el Espíritu Santo y con poder, y cómo él pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el Diablo, porque Dios estaba con él;

Apocalipsis — Ap 12,9-13

9Y fue arrojado el gran Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus Angeles fueron arrojados con él. 10Oí entonces una fuerte voz que decía en el cielo: «Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios. 11Ellos lo vencieron gracias a la sangre del Cordero y a la palabra de testimonio que dieron, porque despreciaron su vida ante la muerte. 12Por eso, regocijaos, cielos y los que en ellos habitáis. ¡Ay de la tierra y del mar! porque el Diablo ha bajado donde vosotros con gran furor, sabiendo que le queda poco tiempo.» 13Cuando el Dragón vio que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la Mujer que había dado a luz al Hijo varón.

Filipenses — Flp 2,9

9Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó el Nombre, que está sobre todo nombre.

I Tesalonicenses — 1Tes 2,18

18Por eso quisimos ir a vosotros - yo mismo, Pablo, lo intenté una y otra vez - pero Satanás nos lo impidió.

II Corintios — 2Cor 12,7-10

7Y por eso, para que no me engría con la sublimidad de esas revelaciones, fue dado un aguijón a mi carne, un ángel de Satanás que me abofetea para que no me engría. 8Por este motivo tres veces rogué al Señor que se alejase de mí. 9Pero él me dijo: «Mi gracia te basta, que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza». Por tanto, con sumo gusto seguiré gloriándome sobre todo en mis flaquezas, para que habite en mí la fuerza de Cristo. 10Por eso me complazco en mis flaquezas, en las injurias, en las necesidades, en las persecuciones y las angustias sufridas por Cristo; pues, cuando estoy débil, entonces es cuando soy fuerte.

I Pedro — 1Pe 5,8

8Sed sobrios y velad. Vuestro adversario, el Diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar.

I Tesalonicenses — 1Tes 3,5

5Por lo cual también yo, no pudiendo soportar ya más, le envié para tener noticias de vuestra fe, no fuera que el Tentador os hubiera tentado y que nuestro trabajo quedara reducido a nada.

I Corintios — 1Cor 7,5

5No os neguéis el uno al otro sino de mutuo acuerdo, por cierto tiempo, para daros a la oración; luego, volved a estar juntos, para que Satanás no os tiente por vuestra incontinencia.

Hechos — Hch 5,3

3Pedro le dijo: «Ananías, ¿cómo es que Satanás llenó tu corazón para mentir al Espíritu Santo, y quedarte con parte del precio del campo?

Romanos — Rom 5,12

12Por tanto, como por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado la muerte y así la muerte alcanzó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron;

Romanos — Rom 7,7

7¿Qué decir, entonces? ¿Que la ley es pecado? ¡De ningún modo! Sin embargo yo no conocí el pecado sino por la ley. De suerte que yo hubiera ignorado la concupiscencia si la ley no dijera: ¡No te des a la concupiscencia!

II Tesalonicenses — 2Tes 2,7ss

7Porque el ministerio de la impiedad ya está actuando. Tan sólo con que sea quitado de en medio el que ahora le retiene, 8entonces se manifestará el Impío, a quien el Señor destruirá con el soplo de su boca, y aniquilará con la Manifestación de su Venida. 9La venida del Impío estará señalada por el influjo de Satanás, con toda clase de milagros, señales, prodigios engañosos,

II Corintios — 2Cor 6,14

14¡No unciros en yugo desigual con los infieles! Pues ¿qué relación hay entre la justicia y la iniquidad? ¿Qué unión entre la luz y las tinieblas?

I Juan — 1Jn 5,18s

18Sabemos que todo el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Engendrado de Dios le guarda y el Maligno no llega a tocarle. 19Sabemos que somos de Dios y que el mundo entero yace en poder del Maligno.

II Corintios — 2Cor 2,11

11para que no seamos engañados por Satanás, pues no ignoramos sus propósitos.

Efesios — Ef 6,11

11Revestíos de las armas de Dios para poder resistir a las acechanzas del Diablo.

I Timoteo — 1Tim 3,7

7Es necesario también que tenga buena fama entre los de fuera, para que no caiga en descrédito y en las redes del Diablo.

I Timoteo — 1Tim 6,9.

9Los que quieren enriquecerse caen en la tentación, en el lazo y en muchas codicias insentatas y perniciosas que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición.

II Corintios — 2Cor 11,14

14Y nada tiene de extraño: que el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz.

Efesios — Ef 6,10

10Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en la fuerza de su poder.

Romanos — Rom 8,34

34¿Quién condenará? ¿Acaso Cristo Jesús, el que murió; más aún el que resucitó, el que está a la diestra de Dios, y que intercede por nosotros?

Hebreos — Heb 7,25

25De ahí que pueda también salvar perfectamente a los que por él se llegan a Dios, ya que está siempre vivo para interceder en su favor.

Santiago — Sant 4,7

7Someteos, pues, a Dios; resistid al Diablo y él huirá de vosotros.

Efesios — Ef 4,27

27ni deis ocasión al Diablo.

Apocalipsis — Ap 12,5s

5La mujer dio a luz un Hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono. 6Y la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios para ser allí alimentada 1.260 días.

Apocalipsis — Ap 12,17

17Entonces despechado contra la Mujer, se fue a hacer la guerra al resto de sus hijos, los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús.

Apocalipsis — Ap 20,10.14s

10Y el Diablo, su seductor, fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde están también la Bestia y el falso profeta, y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. 14La Muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego - este lago de fuego es la muerte segunda - 15y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.

Evangelio (21citas)

Juan — Jn 8,44

44Vosotros sois de vuestro padre el diablo y queréis cumplir los deseos de vuestro padre. Este era homicida desde el principio, y no se mantuvo en la verdad, porque no hay verdad en él; cuando dice la mentira, dice lo que le sale de dentro, porque es mentiroso y padre de la mentira.

Lucas — Lc 3,38

38hijo de Enós, hijo de Set, hijo de Adam, hijo de Dios.

Marcos — Mc 3,22ss

22Los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: «Está poseído por Beelzebul» y «por el príncipe de los demonios expulsa los demonios.» 23El, llamándoles junto a sí, les decía en parábolas: «¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? 24Si un reino está dividido contra sí mismo, ese reino no puede subsistir.

Lucas — Lc 10,17-20

17Regresaron los 72 alegres, diciendo: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.» 18El les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. 19Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo, y nada os podrá hacer daño; 20pero no os alegréis de que los espíritus se os sometan; alegraos de que vuestros nombres estén escritos en los cielos.»

Mateo — Mt 3,7ss

7Pero viendo él venir muchos fariseos y saduceos al bautismo, les dijo: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la ira inminente? 8Dad, pues, fruto digno de conversión, 9y no creáis que basta con decir en vuestro interior: "Tenemos por padre a Abraham"; porque os digo que puede Dios de estas piedras dar hijos a Abraham.

Mateo — Mt 12,34

34Raza de víboras, ¿cómo podéis vosotros hablar cosas buenas siendo malos? Porque de lo que rebosa el corazón habla la boca.

Mateo — Mt 23,23

23«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el diezmo de la menta, del aneto y del comino, y descuidáis lo más importante de la Ley: la justicia, la misericordia y la fe! Esto es lo que había que practicar, aunque sin descuidar aquello.

Lucas — Lc 4,13

13Acabada toda tentación, el diablo se alejó de él hasta un tiempo oportuno.

Lucas — Lc 22,53

53Estando yo todos los días en el Templo con vosotros, no me pusisteis las manos encima; pero esta es vuestra hora y el poder de las tinieblas.»

Juan — Jn 13,2.27

2Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle, 27Y entonces, tras el bocado, entró en él Satanás. Jesús le dice: «Lo que vas a hacer, hazlo pronto.»

Juan — Jn 14,30

30Ya no hablaré muchas cosas con vosotros, porque llega el Príncipe de este mundo. En mí no tiene ningún poder;

Lucas — Lc 22,3.31

3Entonces Satanás entró en Judas, llamado Iscariote, que era del número de los Doce; 31«¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha solicitado el poder cribaros como trigo;

Juan — Jn 12,31

31Ahora es el juicio de este mundo; ahora el Príncipe de este mundo será echado fuera.

Juan — Jn 16,11

11en lo referente al juicio, porque el Príncipe de este mundo está juzgado.

Lucas — Lc 4,6

6y le dijo el diablo: «Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a mí me ha sido entregada, y se la doy a quien quiero.

Mateo — Mt 28,18

18Jesús se acercó a ellos y les habló así: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.

Mateo — Mt 13,39

39el enemigo que la sembró es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.

Marcos — Mc 4,15 p

15Los que están a lo largo del camino donde se siembra la Palabra son aquellos que, en cuanto la oyen, viene Satanás y se lleva la Palabra sembrada en ellos.

Mateo — Mt 6,13

13y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal.

Mateo — Mt 26,41 p

41Velad y orad, para que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil.»

Lucas — Lc 22,32

32pero yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos.»