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Sembrar

69 citas resueltas — Texto completo

Salmos (1cita)

Salmos — Sal 126,5s

5Los que siembran con lágrimas cosechan entre cánticos. 6Al ir, va llorando, llevando la semilla; al volver, vuelve cantando trayendo sus gavillas.

Sapienciales (7citas)

Eclesiastés — Ecl 11,6

6De madrugada siembra tu simiente y a la tarde no des paz a tu mano. Pues no sabes si es menor esto o lo otro o si ambas cosas son igual de buenas.

Proverbios — Prov 22,8

8Quien siembra injusticia cosecha miserias y la vara de su cólera desaparecerá.

Job — Job 4,8

8Así lo he visto: los que labran maldad y siembran vejación, eso cosechan.

Eclesiástico — Eclo 7,3

3No siempres, hijo, en surcos de injusticia, no sea que coseches siete veces más.

Proverbios — Prov 11,18

18El malo consigue un jornal falso; el que siembra justicia, un salario verdadero.

Eclesiástico — Eclo 6,19

19Como el labrador y el sembrador, trabájala, y cuenta con sus mejores frutos, que un poco te fatigarás en su cultivo, y bien pronto comerás de sus productos.

Eclesiastés — Ecl 11,4

4El que vigila el viento no siembra, el que mira a las nubes no siega.

Historicos (18citas)

Génesis — Gen 1,11s.29

11Dijo Dios: «Produzca la tierra vegetación: hierbas que den semillas y árboles frutales que den fruto, de su especie, con su semilla dentro, sobre la tierra.» Y así fue. 12La tierra produjo vegetación: hierbas que dan semilla, por sus especies, y árboles que dan fruto con la semilla dentro, por sus especies; y vio Dios que estaban bien. 29Dijo Dios: «Ved que os he dado toda hierba de semilla que existe sobre la haz de toda la tierra, así como todo árbol que lleva fruto de semilla; para vosotros será de alimento.

Génesis — Gen 8,22

22«Mientras dure la tierra, sementera y siega, frío y calor, verano e invierno, día y noche, no cesarán.»

Génesis — Gen 26,12

12Isaac sembró en aquella tierra, y cosechó aquel año el ciento por uno. Yahveh le bendecía

Génesis — Gen 3,18

18Espinas y abrojos te producirá, y comerás la hierba del campo.

Levítico — Lev 25,4

4pero el séptimo año será de completo descanso para la tierra, un sábado en honor de Yahveh: no sembrarás tu campo, ni podarás tu viña.

Génesis — Gen 7,3

3(Asimismo de las aves del cielo, siete parejas, machos y hembras) para que sobreviva la casta sobre la haz de toda la tierra.

Génesis — Gen 47,19

19¿Por qué hemos de morir delante de tus ojos así nosotros como nuestras tierras? Aprópiate de nosotros y de nuestras tierras a cambio de pan, y nosotros con nuestras tierras pasaremos a ser esclavos de Faraón. Pero danos simiente para que vivamos y no muramos, y el suelo no quede desolado.»

Levítico — Lev 11,37s

37De igual manera cuando caiga alguno de esos cadáveres sobre una semilla que va a sembrarse, quedará pura; 38mas si cayese alguno de esos cadáveres sobre semilla mojada, la tendréis por impura.

Génesis — Gen 3,15

15Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar.»

Génesis — Gen 9,9

9«He aquí que yo establezco mi alianza con vosotros, y con vuestra futura descendencia,

Génesis — Gen 12,7

7Yahveh se apareció a Abram y le dijo: «A tu descendencia he de dar esta tierra.» Entonces él edificó allí un altar a Yahveh que se le había aparecido.

Génesis — Gen 26,4

4Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras. Y por tu descendencia se bendecirán todas las naciones de la tierra,

Génesis — Gen 32,13

13Que fuiste tú quien dijiste: "Yo seré bueno de veras contigo y haré tu descendencia como la arena del mar, que no se puede contar de tanta como hay."»

Génesis — Gen 13,15s

15Pues bien, toda la tierra que ves te la daré a ti ya tu descendencia por siempre. 16Haré tu descendencia como el polvo de la tierra: tal que si alguien puede contar el polvo de la tierra, también podrá contar tu descendencia.

Génesis — Gen 22,17

17yo te colmaré de bendiciones y acrecentaré muchísimo tu descendencia como las estrellas del cielo y como las arenas de la playa, y se adueñará tu descendencia de la puerta de sus enemigos.

Génesis — Gen 15,5

5Y sacándole afuera, le dijo: «Mira al cielo, y cuenta las estrellas, si puedes contarlas.» Y le dijo: «Así será tu descendencia.»

II Samuel — 2Sa 7,12

12Y cuando tus días se hayan cumplido y te acuestes con tus padres, afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas, y consolidaré el trono de su realeza.

II Samuel — 2Sa 22,51

51El hace grandes las victorias de su rey y muestra su amor a su ungido, a David y su linaje para siempre.

Profeticos (18citas)

Isaías — Is 5,10

10Porque diez yugadas de viña darán sólo una medida, y una carga de simiente producirá una medida.»

Miqueas — Miq 6,15

15Sembrarás y no segarás, pisarás la aceituna y no te ungirás de aceite, el mosto, y no beberás vino.

Jeremías — Jer 12,13

13Sembraron trigo, y espinos segaron, se afanaron sin provecho. Vergüenza les dan sus cosechas, por causa de la ira ardiente de Yahveh.

Isaías — Is 30,23

23El dará lluvia a tu sementera con que hayas sembrado el suelo, y la tierra te producirá pan que será pingüe y sustancioso. Pacerán tus ganados aquel día en pastizal dilatado;

Ezequiel — Ez 36,9

9Sí, heme aquí por vosotros, a vosotros me vuelvo, vais a ser cultivados y sembrados.

Jeremías — Jer 35,7

7ni edificaréis casa, ni sembraréis semilla, ni plantaréis viñedo, ni poseeréis nada, sino que en tiendas pasaréis toda vuestra existencia, para que viváis muchos días sobre la faz del suelo, donde sois forasteros."

Isaías — Is 17,10s

10Porque olvidaste a Dios tu salvador, y de la Roca de tu fortaleza no te acordaste. Por eso plantabas plantíos deleitosos, y de mugrón extranjero los sembraste. 11Hoy tu plantío veías crecer, y florecer desde la mañana tu simiente. Pero desaparecerá la mies el día de la enfermedad, y el dolor será incurable.

Oseas — Os 8,7

7Pues que viento siembran, segarán tempestad: tallo que no tendrá espiga, que no dará harina; y si la da, extranjeros la tragarán.

Jeremías — Jer 4,3

3Porque así dice Yahveh al hombre de Judá y a Jerusalén: - Cultivad el barbecho y no sembréis sobre cardos.

Oseas — Os 10,12

12Sembraos simiente de justicia, recoged cosecha de amor, desbarbechad lo que es barbecho; ya es tiempo de buscar a Yahveh, hasta que venga a lloveros justicia.

Isaías — Is 6,13

13Aun el décimo que quede en él volverá a ser devastado como la encina o el roble, en cuya tala queda un tocón: semilla santa será su tocón.»

Oseas — Os 2,25

25Yo la sembraré para mí en esta tierra, me compadeceré de «Nocompadecida», y diré a «Nomipueblo»: Tú «Mi pueblo», y él dirá: «¡Mi Dios!»

Jeremías — Jer 31,27

27He aquí que días vienen - oráculo de Yahveh - en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá de simiente de hombres y ganados.

Isaías — Is 1,4

4¡Ay, gente pecadora, pueblo tarado de culpa. semilla de malvados, hijos de perdición! Han dejado a Yahveh, han despreciado al Santo de Israel, se han vuelto de espaldas.

Zacarías — Zac 6,12s

12y le hablas de esta manera: Así dice Yahveh Sebaot: He aquí un hombre cuyo nombre es Germen: debajo de él habrá germinación (y él edificará el Templo de Yahveh). 13El edificará el Templo de Yahveh; él llevará las insignias reales, se sentará y dominará en su trono; habrá un sacerdote a su derecha, y consejo de paz habrá entre ellos dos.

Isaías — Is 55,10s

10Como descienden la lluvia y la nieve de los cielos y no vuelven allá, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, para que dé simiente al sembrador y pan para comer, 11así será mi palabra, la que salga de mi boca, que no tornará a mí de vacío, sin que haya realizado lo que me plugo y haya cumplido aquello a que la envié.

Ezequiel — Ez 17,23

23en la alta montaña de Israel lo plantaré. Echará ramaje y producirá fruto, y se hará un cedro magnífico. Debajo de él habitarán toda clase de pájaros, toda clase de aves morarán a la sombra de sus ramas.

Daniel — Dan 4,7-19

7«En mi lecho, contemplaba las visiones de mi cabeza: «Un árbol había en el centro de la tierra, de altura muy grande. 8El árbol creció, se hizo corpulento, su altura llegaba hasta el cielo, su expansión, hasta los confines de la tierra. 9Era hermoso su ramaje, abundante su fruto; había en él comida para todos, a su sombra se cobijaban las bestias del campo, en sus ramas anidaban los pájaros del cielo, y toda carne se alimentaba de él. 10Yo contemplaba, en mi lecho, las visiones de mi cabeza. En esto, un Vigilante, un santo, bajaba del cielo. 11Con recia voz gritaba así: "Abatid el árbol, cortad sus ramas, arrancad sus hojas, tirad sus frutos; váyanse las bestias de debajo de él, y los pájaros de sus ramas. 12Pero dejad en tierra tocón y raíces con ataduras de hierro y bronce, entre la hierba del campo. Sea bañado del rocío del cielo y comparta con las bestias la hierba de la tierra. 13Deje de ser su corazón de hombre, désele un corazón de bestia y pasen por él siete tiempos. 14Es la sentencia dictada por los Vigilantes, la cuestión decidida por los Santos, para que sepa todo ser viviente que el Altísimo domina sobre el reino de los hombres: se lo da a quien le place y exalta al más humilde de los hombres."» 15«Tal es el sueño que he tenido yo, el rey Nabucodonosor. Tú, Beltsassar, dime su interpretación, ya que ninguno de los sabios de mi reino ha podido darme a conocer su interpretación; pero tú puedes, porque en ti reside el espíritu de los dioses santos.» 16Entonces Daniel, por sobrenombre Beltsassar, quedó un instante aturdido y turbado en sus pensamientos. El rey tomó la palabra y dijo: «Beltsassar, no te turbe este sueño y su interpretación.» Respondió Beltsassar: «¡ Oh mi señor, sea este sueño para tus enemigos y su interpretación para tus adversarios! 17Ese árbol que has visto, que se hizo grande y corpulento, cuya altura llegaba hasta el cielo y que era visible en toda la tierra, 18que tenía hermoso ramaje y abundante fruto, en el que había alimento para todos, bajo el cual se cobijaban las bestias del campo y en cuyas ramas anidaban los pájaros del cielo, 19eres tú, oh rey, que te has hecho grande y poderoso, cuya grandeza ha crecido y ha llegado hasta el cielo, y cuyo dominio se extiende hasta los confines de la tierra.

Nuevo Testamento (14citas)

II Corintios — 2Cor 9,10

10Aquel que provee de simiente al sembrador y de pan para su alimento, proveerá y multiplicará vuestra sementera y aumentará los frutos de vuestra justicia.

Gálatas — Gal 6,7

7No os engañéis; de Dios nadie se burla. Pues lo que uno siembre, eso cosechará:

Gálatas — Gal 6,8

8el que siembre en su carne, de la carne cosechará corrupción; el que siembre en el espíritu, del espíritu cosechará vida eterna.

Santiago — Sant 3,18

18Frutos de justicia se siembran en la paz para los que procuran la paz.

I Corintios — 1Cor 9,10

10O bien, ¿no lo dice expresamente por nosotros? Por nosotros ciertamente se escribió, pues el que ara, en esperanza debe arar; y el que trilla, con la esperanza de recibir su parte.

II Corintios — 2Cor 9,6

6Mirad: el que siembra con mezquindad, cosechará también con mezquindad; el que siembra en abundancia, cosechará también en abundancia.

Gálatas — Gal 6,7-10

7No os engañéis; de Dios nadie se burla. Pues lo que uno siembre, eso cosechará: 8el que siembre en su carne, de la carne cosechará corrupción; el que siembre en el espíritu, del espíritu cosechará vida eterna. 9No nos cansemos de obrar el bien; que a su tiempo nos vendrá la cosecha si no desfallecemos. 10Así que, mientras tengamos oportunidad, hagamos el bien a todos, pero especialmente a nuestros hermanos en la fe.

II Corintios — 2Cor 9,6-13

6Mirad: el que siembra con mezquindad, cosechará también con mezquindad; el que siembra en abundancia, cosechará también en abundancia. 7Cada cual dé según el dictamen de su corazón, no de mala gana ni forzado, pues: Dios ama al que da con alegría. 8Y poderoso es Dios para colmaros de toda gracia a fin de que teniendo, siempre y en todo, todo lo necesario, tengáis aún sobrante para toda obra buena. 9Como está escrito: Repartió a manos llenas; dio a los pobres; su justicia permanece eternamente. 10Aquel que provee de simiente al sembrador y de pan para su alimento, proveerá y multiplicará vuestra sementera y aumentará los frutos de vuestra justicia. 11Sois ricos en todo para toda largueza, la cual provocará por nuestro medio acciones de gracias a Dios. 12Porque el servicio de esta ofrenda no sólo provee a las necesidades de los santos, sino que redunda también en abundantes acciones de gracias a Dios. 13Experimentando este servicio, glorifican a Dios por vuestra obediencia en la profesión del Evangelio de Cristo y por la generosidad de vuestra comunión con ellos y con todos.

I Corintios — 1Cor 3,8

8Y el que planta y el que riega son una misma cosa; si bien cada cual recibirá el salario según su propio trabajo,

II Corintios — 2Cor 9,10ss

10Aquel que provee de simiente al sembrador y de pan para su alimento, proveerá y multiplicará vuestra sementera y aumentará los frutos de vuestra justicia. 11Sois ricos en todo para toda largueza, la cual provocará por nuestro medio acciones de gracias a Dios. 12Porque el servicio de esta ofrenda no sólo provee a las necesidades de los santos, sino que redunda también en abundantes acciones de gracias a Dios.

I Corintios — 1Cor 15,36

36¡Necio! Lo que tú siembras no revive si no muere.

I Corintios — 1Cor 15,42ss

42Así también en la resurrección de los muertos: se siembra corrupción, resucita incorrupción; 43se siembra vileza, resucita gloria; se siembra debilidad, resucita fortaleza; 44se siembra un cuerpo natural, resucita un cuerpo espiritual. Pues si hay un cuerpo natural, hay también un cuerpo espiritual.

Apocalipsis — Ap 12,17

17Entonces despechado contra la Mujer, se fue a hacer la guerra al resto de sus hijos, los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús.

I Juan — 1Jn 3,9

9Todo el que ha nacido de Dios no comete pecado porque su germen permanece en él; y no puede pecar porque ha nacido de Dios.

Evangelio (11citas)

Mateo — Mt 6,26 p

26Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas?

Juan — Jn 4,37

37Porque en esto resulta verdadero el refrán de que uno es el sembrador y otro el segador:

Marcos — Mc 4,27

27duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece, sin que él sepa cómo.

Marcos — Mc 4,31s

31Es como un grano de mostaza que, cuando se siembra en la tierra, es más pequeña que cualquier semilla que se siembra en la tierra; 32pero una vez sembrada, crece y se hace mayor que todas las hortalizas y echa ramas tan grandes que las aves del cielo anidan a su sombra.»

Mateo — Mt 13,8 p

8Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto, una ciento, otra sesenta, otra treinta.

Juan — Jn 12,24

24En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto.

Juan — Jn 4,38

38yo os he enviado a segar donde vosotros no os habéis fatigado. Otros se fatigaron y vosotros os aprovecháis de su fatiga.»

Mateo — Mt 13,1-8 p

1Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó a orillas del mar. 2Y se reunió tanta gente junto a él, que hubo de subir a sentarse en una barca, y toda la gente quedaba en la ribera. 3Y les habló muchas cosas en parábolas. Decía: «Una vez salió un sembrador a sembrar. 4Y al sembrar, unas semillas cayeron a lo largo del camino; vinieron las aves y se las comieron. 5Otras cayeron en pedregal, donde no tenían mucha tierra, y brotaron enseguida por no tener hondura de tierra; 6pero en cuanto salió el sol se agostaron y, por no tener raíz, se secaron. 7Otras cayeron entre abrojos; crecieron los abrojos y las ahogaron. 8Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto, una ciento, otra sesenta, otra treinta.

Mateo — Mt 13,24-30.36-43

24Otra parábola les propuso, diciendo: «El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo. 25Pero, mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró encima cizaña entre el trigo, y se fue. 26Cuando brotó la hierba y produjo fruto, apareció entonces también la cizaña. 27Los siervos del amo se acercaron a decirle: "Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?" 28El les contestó: "Algún enemigo ha hecho esto." Dícenle los siervos: "¿Quieres, pues, que vayamos a recogerla?" 29Díceles: "No, no sea que, al recoger la cizaña, arranquéis a la vez el trigo. 30Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero."» 36Entonces despidió a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus discípulos diciendo: «Explícanos la parábola de la cizaña del campo.» 37El respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; 38el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la cizaña son los hijos del Maligno; 39el enemigo que la sembró es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. 40De la misma manera, pues, que se recoge la cizaña y se la quema en el fuego, así será al fin del mundo. 41El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad, 42y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. 43Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.

Juan — Jn 12,24.32

24En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto. 32Y yo cuando sea levando de la tierra, atraeré a todos hacia mí.»

Mateo — Mt 13,31s

31Otra parábola les propuso: «El Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo. 32Es ciertamente más pequeña que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace árbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas.»