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Sencillo

40 citas resueltas — Texto completo

Salmos (3citas)

Salmos — Sal 19,8

8La ley de Yahveh es perfecta, consolación del alma, el dictamen de Yahveh, veraz, sabiduría del sencillo.

Salmos — Sal 119,130s

130Al abrirse, tus palabras iluminan dando inteligencia a los sencillos. 131Abro mi boca franca, y hondo aspiro, que estoy ansioso de tus mandamientos.

Salmos — Sal 119,113

113Sámek. Aborrezco la doblez y amo tu ley.

Sapienciales (18citas)

Proverbios — Prov 14,18

18La herencia de los simples es la necedad, los cautos son coronados de ciencia.

Proverbios — Prov 22,3

3El hombre precavido ve el mal y se esconde, los simples pasan y reciben castigo.

Proverbios — Prov 14,15

15El simple cree cuanto se dice, el cauto medita sus propios pasos.

Proverbios — Prov 7,7

7cuando ví, en el grupo de los simples, distinguí entre los muchachos a un joven falto de juicio:

Proverbios — Prov 9,16

16«Si alguno es simple, véngase acá» y al falto de juicio le dice:

Proverbios — Prov 1,32

32Su propio descarrío matará a los simples, la despreocupación perderá a los insensatos.

Proverbios — Prov 1,22

22«¿Hasta cuándo, simples, amaréis vuestra simpleza y arrogantes os gozaréis en la arrogancia y necios tendréis odio a la ciencia?

Proverbios — Prov 8,5

5Entended, simples, la prudencia y vosotros, necios, sed razonables.

Proverbios — Prov 9,4ss

4«Si alguno es simple, véngase acá.» Y al falto de juicio le dice: 5«Venid y comed de mi pan, bebed del vino que he mezclado; 6dejaos de simplezas y viviréis, y dirigíos por los caminos de la inteligencia.»

Proverbios — Prov 1,4

4para enseñar a los simples la prudencia, a los jóvenes ciencia y reflexión,

Job — Job 1,8

8Y Yahveh dijo al Satán: «¿No te has fijado en mi siervo Job? ¡No hay nadie como él en la tierra; es un hombre cabal, recto, que teme a Dios y se aparta del mal!»

Job — Job 2,3

3Y Yahveh dijo al Satán: «¿Te has fijado en mi siervo Job? ¡No hay nadie como él en la tierra: es un hombre cabal, recto, que teme a Dios y se aparta del mal! Aún persevera en su entereza, y bien sin razón me has incitado contra él para perderle.»

Sabiduría — Sab 1,1

1Amad la justicia, los que juzgáis la tierra, pensad rectamente del Señor y con sencillez de corazón buscadle.

Eclesiástico — Eclo 1,28ss

28No seas indócil al temor del Señor, ni te acerques a él con corazón partido. 29No seas hipócrita delante de los hombres, pon guardia a tus labios. 30No te exaltes a ti mismo, para no caer y acarrearte deshonra, porque el Señor revelaría tus secretos y en medio de la asamblea te echaría por tierra, por no haberte llegado al temor del Señor, porque tu corazón está lleno de fraude.

Proverbios — Prov 10,9

9Quien va a derecho, va seguro, quien va con rodeos es descubierto.

Proverbios — Prov 28,6

6Mejor es el pobre que camina en su integridad que el de caminos tortuosos, por más que sea rico.

Eclesiástico — Eclo 2,12

12¡Ay de los corazones flacos y las manos caídas, del pecador que va por senda doble!

Eclesiástico — Eclo 5,9

9No avientes a cualquier viento, ni vayas por cualquier senda, (así hace el pecador de lengua doble).

Historicos (2citas)

I Reyes — 1Re 9,4

4Ahora, si andas en mi presencia como anduvo David tu padre, con corazón perfecto y con rectitud, haciendo todo lo que te ordene y guardando mis decretos y mis sentencias,

I Macabeos — 1Mac 2,37.60

37«Muramos todos en nuestra rectitud. El cielo y la tierra nos son testigos de que nos matáis injustamente.» 60Daniel por su rectitud, escapó de las fauces de los leones.

Nuevo Testamento (12citas)

Romanos — Rom 16,18

18pues esos tales no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a su propio vientre, y, por medio de suaves palabras y lisonjas, seducen los corazones de los sencillos.

I Corintios — 1Cor 14,20

20Hermanos, no seáis niños en juicio. Sed niños en malicia, pero hombres maduros en juicio.

II Corintios — 2Cor 1,3

3¡Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de los misericordias y Dios de toda consolación,

I Pedro — 1Pe 2,2

2Como niños recién nacidos, desead la leche espiritual pura, a fin de que, por ella, crezcáis para la salvación,

Filipenses — Flp 2,15

15para que seáis irreprochables e inocentes, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación tortuosa y perversa, en medio de la cual brilláis como antorchas en el mundo,

Santiago — Sant 4,8

8Acercaos a Dios y él se acercará a vosotros. Purificaos, pecadores, las manos; limpiad los corazones, hombres irresolutos.

Santiago — Sant 1,8

8un hombre irresoluto e inconstante en todos sus caminos.

Hechos — Hch 2,46

46Acudían al Templo todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón.

Romanos — Rom 12,8s

8la exhortación, exhortando. El que da, con sencillez; el que preside, con solicitud; el que ejerce la misericordia, con jovialidad. 9Vuestra caridad sea sin fingimiento; detestando el mal, adhiriéndoos al bien;

I Pedro — 1Pe 1,22

22Habéis purificado vuestras almas, obedeciendo a la verdad, para amaros los unos a los otros sinceramente como hermanos. Amaos intensamente unos a otros con corazón puro,

Colosenses — Col 3,22s

22Esclavos, obedeced en todo a vuestros amos de este mundo, no porque os vean, como quien busca agradar a los hombres; sino con sencillez de corazón, en el temor del Señor. 23Todo cuanto hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres,

Efesios — Ef 6,5ss

5Esclavos, obedeced a vuestros amos de este mundo con respeto y temor, con sencillez de corazón, como a Cristo, 6no por ser vistos, como quien busca agradar a los hombres, sino como esclavos de Cristo que cumplen de corazón la voluntad de Dios; 7de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres;

Evangelio (5citas)

Mateo — Mt 11,25

25En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños.

Marcos — Mc 10,15

15Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como niño, no entrará en él.»

Mateo — Mt 6,22

22«La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará luminoso;

Lucas — Lc 11,34

34La lámpara de tu cuerpo es tu ojo. Cuando tu ojo está sano, también todo tu cuerpo está luminoso; pero cuando está malo, también tu cuerpo está a oscuras.

Mateo — Mt 10,16

16«Mirad que yo os envío como ovejas en medio de lobos. Sed, pues, prudentes como las serpientes, y sencillos como las palomas.