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Siega

51 citas resueltas — Texto completo

Salmos (5citas)

Salmos — Sal 126,6

6Al ir, va llorando, llevando la semilla; al volver, vuelve cantando trayendo sus gavillas.

Salmos — Sal 67,7

7La tierra ha dado su cosecha: Dios, nuestro Dios, nos bendice.

Salmos — Sal 85,13

13El mismo Yahveh dará la dicha, y nuestra tierra su cosecha dará;

Salmos — Sal 126,5

5Los que siembran con lágrimas cosechan entre cánticos.

Salmos — Sal 126,5s

5Los que siembran con lágrimas cosechan entre cánticos. 6Al ir, va llorando, llevando la semilla; al volver, vuelve cantando trayendo sus gavillas.

Sapienciales (2citas)

Proverbios — Prov 20,4

4A partir del otoño, el perezoso no trabaja, en la cosecha busca, pero no hay nada.

Proverbios — Prov 22,8

8Quien siembra injusticia cosecha miserias y la vara de su cólera desaparecerá.

Historicos (9citas)

Exodo — Ex 23,16

16También guardarás la fiesta de la Siega, de las primicias de tus trabajos, de lo que hayas sembrado en el campo; y la fiesta de la Recolección al término del año, al recoger del campo los frutos de tu trabajo.

Exodo — Ex 34,22

22Celebrarás la fiesta de las Semanas: la de las primicias de la siega del trigo, y también la fiesta de la recolección al final del año.

Levítico — Lev 23,10

10Habla a los israelitas y diles: Cuando, después de entrar en la tierra que yo os doy, seguéis allí su mies, llevaréis una gavilla, como primicias de vuestra cosecha, al sacerdote,

Deuteronomio — Dt 25,4

4No pondrás bozal al buey que trilla.

Levítico — Lev 19,9

9Cuando cosechéis la mies de vuestra tierra, no siegues hasta el borde de tu campo, ni espigues los restos de tu mies.

Deuteronomio — Dt 24,19

19Cuando siegues la mies en tu campo, si dejas en él olvidada una gavilla, no volverás a buscarla. Será para el forastero, el huérfano y la viuda, a fin de que Yahveh tu Dios te bendiga en todas tus obras.

Levítico — Lev 25,4s

4pero el séptimo año será de completo descanso para la tierra, un sábado en honor de Yahveh: no sembrarás tu campo, ni podarás tu viña. 5No segarás los rebrotes de la última siega, ni vendimiarás los racimos de tu viña sin podar. Será año de descanso completo para la tierra.

Génesis — Gen 26,12

12Isaac sembró en aquella tierra, y cosechó aquel año el ciento por uno. Yahveh le bendecía

Génesis — Gen 8,22

22«Mientras dure la tierra, sementera y siega, frío y calor, verano e invierno, día y noche, no cesarán.»

Profeticos (15citas)

Isaías — Is 9,2

2vio una luz grande. Los que vivían en tierra de sombras, una luz brilló sobre ellos. Acrecentaste el regocijo, hiciste grande la alegría. Alegría por tu presencia, cual la alegría en la siega, como se regocijan repartiendo botín.

Jeremías — Jer 31,12

12Vendrán y darán hurras en la cima de Sión y acudirán al regalo de Yahveh: al grano, al mosto, y al aceite virgen, a las crías de ovejas y de vacas, y será su alma como huerto empapado, no volverán a estar ya macilentos.

Jeremías — Jer 17,11

11La perdiz incuba lo que no ha puesto; así es el que hace dinero, mas no con justicia: en mitad de sus días lo ha de dejar y a la postre resultará un necio.

Oseas — Os 10,12s

12Sembraos simiente de justicia, recoged cosecha de amor, desbarbechad lo que es barbecho; ya es tiempo de buscar a Yahveh, hasta que venga a lloveros justicia. 13Habéis arado maldad, injusticia habéis segado, habéis comido fruto de mentira. Por haber confiado en tus carros, en la multitud de tus valientes,

Jeremías — Jer 17,10

10Yo, Yahveh, exploro el corazón, pruebo los riñones, para dar a cada cual según su camino, según el fruto de sus obras.

Jer 1,21 — texto no disponible

Isaías — Is 37,30

30La señal será ésta: Este año se comerá lo que rebrote, lo que nazca de sí al año siguiente. Al año tercero sembrad y segad, plantad las viñas y comed su fruto.

Jeremías — Jer 5,24

24Y no se les ocurrió decir: «Ea, temamos a Yahveh nuestro Dios, que da la lluvia tempranera y la tardía a su tiempo; que nos grarantiza las semanas que regulan la siega.»

Isaías — Is 28,27s

27Porque no con el trillo es trillada la neguilla, ni se hace girar rueda de carreta sobre el comino; sino que con el bastón es apaleada la neguilla, y el comino con la vara. 28¿Se tritura el grano? No. No se le trilla indefinidamente; se hace girar la rueda de la carreta, y se le limpia, pero sin triturarlo.

Isaías — Is 17,5

5Será como cuando apuña un segador la mies, y su brazo las espigas siega; será como espigador en el valle de Refaím,

Jeremías — Jer 13,24

24Por eso os esparcí como paja liviana al viento de la estepa.

Jeremías — Jer 51,2.33

2Enviaré a Babilonia beldadores que la bielden y dejen vacío su territorio, porque se la acosará por todas partes el día aciago. 33Porque así dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: La hija de Babel es como era al tiempo de apisonarla; un poco más, y le habrá llegado el tiempo de la siega.

Joel — Jl 4,13

13Meted la hoz, porque la mies está madura; venid, pisad, que el lagar está lleno, y las cavas rebosan, tan grande es su maldad.»

Joel — Jl 4,18

18Sucederá aquel día que los montes destilarán vino y las colinas fluirán leche; por todas las torrenteras de Judá fluirán las aguas; y una fuente manará de la Casa de Yahveh que regará el valle de las Acacias.

Amós — Am 9,13

13He aquí que vienen días - oráculo de Yahveh - en que el arador empalmará con el segador y el pisador de la uva con el sembrador; destilarán vino los montes y todas las colinas se derretirán.

Oseas — Os 6,11

11También para ti, Judá, hay preparada una cosecha, cuando yo cambie la suerte de mi pueblo.

Nuevo Testamento (5citas)

I Corintios — 1Cor 3,6s

6Yo planté, Apolo regó; mas fue Dios quien dio el crecimiento. 7De modo que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios que hace crecer.

I Corintios — 1Cor 9,9

9Porque está escrito en la Ley de Moisés: «No pondrás bozal al buey que trilla.» ¿Es que se preocupa Dios de los bueyes?

Gálatas — Gal 6,7

7No os engañéis; de Dios nadie se burla. Pues lo que uno siembre, eso cosechará:

II Corintios — 2Cor 9,6

6Mirad: el que siembra con mezquindad, cosechará también con mezquindad; el que siembra en abundancia, cosechará también en abundancia.

Apocalipsis — Ap 14,14ss

14Y seguí viendo. Había una nube blanca, y sobre la nube sentado uno como Hijo de hombre , que llevaba en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz afilada. 15Luego salió del Santuario otro Angel gritando con fuerte voz al que estaba sentado en la nube: «Mete tu hoz y siega, porque ha llegado la hora de segar; la mies de la tierra está madura.» 16Y el que estaba sentado en la nube metió su hoz en la tierra y se quedó segada la tierra.

Evangelio (15citas)

Mateo — Mt 1,5

5Salmón engendró, de Rajab, a Booz, Booz engendró, de Rut, a Obed, Obed engendró a Jesé,

Lucas — Lc 12,24 p

24fijaos en los cuervos: ni siembran, ni cosechan; no tienen bodega ni granero, y Dios los alimenta. ¡Cuánto más valéis vosotros que las aves!

Lucas — Lc 12,16-21

16Les dijo una parábola: «Los campos de cierto hombre rico dieron mucho fruto; 17y pensaba entre sí, diciendo: "¿Qué haré, pues no tengo donde reunir mi cosecha?" 18Y dijo: "Voy a hacer esto: Voy a demoler mis graneros, y edificaré otros más grandes y reuniré allí todo mi trigo y mis bienes, 19y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos años. Descansa, come, bebe, banquetea." 20Pero Dios le dijo: "¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán?" 21Así es el que atesora riquezas para sí, y no se enriquece en orden a Dios.»

Lucas — Lc 19,21

21pues tenía miedo de tí, que eres un hombre severo; que tomas lo que no pusiste, y cosechas lo que no sembraste."

Marcos — Mc 4,20

20Y los sembrados en tierra buena son aquellos que oyen la Palabra, la acogen y dan fruto, unos treinta, otros sesenta, otros ciento.»

Mateo — Mt 13,8.23 p

8Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto, una ciento, otra sesenta, otra treinta. 23Pero el que fue sembrado en tierra buena, es el que oye la Palabra y la comprende: éste sí que da fruto y produce, uno ciento, otro sesenta, otro treinta.»

Marcos — Mc 4,26-29

26También decía: «El Reino de Dios es como un hombre que echa el grano en la tierra; 27duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece, sin que él sepa cómo. 28La tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga, después trigo abundante en la espiga. 29Y cuando el fruto lo admite, en seguida se le mete la hoz, porque ha llegado la siega.»

Juan — Jn 4,37

37Porque en esto resulta verdadero el refrán de que uno es el sembrador y otro el segador:

Mateo — Mt 3,12 p

12En su mano tiene el bieldo y va a limpiar su era: recogerá su trigo en el granero, pero la paja la quemará con fuego que no se apaga.»

Marcos — Mc 4,3-9 p

3«Escuchad. Una vez salió un sembrador a sembrar. 4Y sucedió que, al sembrar, una parte cayó a lo largo del camino; vinieron las aves y se la comieron. 5Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no tenía mucha tierra, y brotó en seguida por no tener hondura de tierra; 6pero cuando salió el sol se agostó y, por no tener raíz, se secó. 7Otra parte cayó entre abrojos; crecieron los abrojos y la ahogaron, y no dio fruto. 8Otras partes cayeron en tierra buena y, creciendo y desarrollándose, dieron fruto; unas produjeron treinta, otras sesenta, otras ciento.» 9Y decía: «Quien tenga oídos para oír, que oiga.»

Marcos — Mc 4,29

29Y cuando el fruto lo admite, en seguida se le mete la hoz, porque ha llegado la siega.»

Juan — Jn 4,35s

35¿No decís vosotros: Cuatro meses más y llega la siega? Pues bien, yo os digo: Alzad vuestros ojos y ved los campos, que blanquean ya para la siega. Ya 36el segador recibe el salario, y recoge fruto para vida eterna, de modo que el sembrador se alegra igual que el segador.

Mateo — Mt 9,38 p

38Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies.»

Lucas — Lc 22,31

31«¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha solicitado el poder cribaros como trigo;

Mateo — Mt 13,24-30.36-43

24Otra parábola les propuso, diciendo: «El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo. 25Pero, mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró encima cizaña entre el trigo, y se fue. 26Cuando brotó la hierba y produjo fruto, apareció entonces también la cizaña. 27Los siervos del amo se acercaron a decirle: "Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?" 28El les contestó: "Algún enemigo ha hecho esto." Dícenle los siervos: "¿Quieres, pues, que vayamos a recogerla?" 29Díceles: "No, no sea que, al recoger la cizaña, arranquéis a la vez el trigo. 30Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero."» 36Entonces despidió a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus discípulos diciendo: «Explícanos la parábola de la cizaña del campo.» 37El respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; 38el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la cizaña son los hijos del Maligno; 39el enemigo que la sembró es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. 40De la misma manera, pues, que se recoge la cizaña y se la quema en el fuego, así será al fin del mundo. 41El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad, 42y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. 43Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.