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Temor

67 citas resueltas — Texto completo

Salmos (8citas)

Salmos — Sal 23,4

4Aunque pase por valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú vas conmigo; tu vara y tu cayado, ellos me sosiegan.

Salmos — Sal 27,1

1De David. Yahveh es mi luz y mi salvación, ¿a quién he de temer? Yahveh, el refugio de mi vida, ¿por quién he de temblar?

Salmos — Sal 91,5-13

5No temerás el terror de la noche, ni la saeta que de día vuela, 6ni la peste que avanza en las tinieblas, ni el azote que devasta a mediodía. 7Aunque a tu lado caigan mil y diez mil a tu diestra, a ti no ha de alcanzarte. 8Basta con que mires con tus ojos, verás el galardón de los impíos, 9tú que dices: «¡Mi refugio es Yahveh!», y tomas a Elyón por defensa. 10No ha de alcanzarte el mal, ni la plaga se acercará a tu tienda; 11que él dará orden sobre ti a sus ángeles de guardarte en todos tus caminos. 12Te llevarán ellos en sus manos, para que en piedra no tropiece tu pie; 13pisarás sobre el león y la víbora, hollarás al leoncillo y al dragón.

Salmos — Sal 2,11s

11Servid a Yahveh con temor, 12con temblor besad sus pies; no se irrite y perezcáis en el camino, pues su cólera se inflama de repente. ¡Venturosos los que a él se acogen!

Salmos — Sal 111,10

10Res. Principio del saber, el temor de Yahveh; Sin. muy cuerdos todos los que lo practican. Tau. Su alabanza por siempre permanece.

Salmos — Sal 112,1

1¡Aleluya! Alef. ¡Dichoso el hombre que teme a Yahveh, Bet. que en sus mandamientos mucho se complace!

Salmos — Sal 128,1

1Canción de las subidas. Dichosos todos los que temen a Yahveh, los que van por sus caminos.

Salmos — Sal 103,17

17Mas el amor de Yahveh desde siempre hasta siempre para los que le temen, y su justicia para los hijos de sus hijos,

Sapienciales (3citas)

Sabiduría — Sab 5,2

2Al verle, quedarán estremecidos de terrible espanto, estupefactos por lo inesperado de su salvación.

Proverbios — Prov 1,7

7El temor de Yahveh es el principio de la ciencia; los necios desprecian la sabiduría y la instrucción.

Eclesiástico — Eclo 1,11-20

11Gloria es y orgullo el temor del Señor, contento y corona de júbilo. 12El temor del Señor recrea el corazón, da contento y recocijo y largos días. 13Para el que teme al Señor, todo irá bien al fin, en el día de su muerte se le bendecirá. 14Principio de la sabiduría es temer al Señor, fue creada en el seno materno juntamente con los fieles. 15Entre los hombres puso su nido, fundación eterna, y con su linaje se mantendrá fielmente. 16Plenitud de la sabiduría es temer al Señor, ella les embriaga de sus frutos. 17Toda su casa colma de cosas deseables, y de sus productos sus graneros. 18Corona de la sabiduría el temor del Señor, ella hace florecer paz y buena salud. 19(El la vio y la contó), ciencia y conocimiento inteligente hizo llover, y la gloria de los que la poseen exaltó. 20Raíz de la sabiduría es temer al Señor, sus ramas, los largos días.

Historicos (16citas)

Exodo — Ex 20,18s

18Todo el pueblo percibía los truenos y relámpagos, el sonido de la trompeta y el monte humeante, y temblando de miedo se mantenía a distancia. 19Dijeron a Moisés: «Habla tú con nosotros, que podremos entenderte, pero que no hable Dios con nosotros, no sea que muramos.»

Exodo — Ex 3,6

6Y añadió: «Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.» Moisés se cubrió el rostro, porque temía ver a Dios.

Génesis — Gen 28,17

17Y asustado dijo: «¡Qué temible es este lugar! ¡Esto no es otra cosa sino la casa de Dios y la puerta del cielo!»

Jueces — Jue 6,22s

22Entonces Gedeón se dio cuenta de que era el Angel de Yahveh y dijo: «¡Ay, mi señor Yahveh! ¡Pues he visto al Angel de Yahveh cara a cara!» 23Yahveh le respondió: «La paz sea contigo. No temas, no morirás.»

Jueces — Jue 6,23

23Yahveh le respondió: «La paz sea contigo. No temas, no morirás.»

Génesis — Gen 15,1

1Después de estos sucesos fue dirigida la palabra de Yahveh a Abram en visión, en estos términos: «No temas, Abram. Yo soy para ti un escudo. Tu premio será muy grande.»

Génesis — Gen 26,24

24Yahveh se le apareció aquella noche y dijo: «Yo soy el Dios de tu padre Abraham. No temas, porque yo estoy contigo. Te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham, mi siervo.»

II Reyes — 2Re 1,15

15El Angel de Yahveh dijo a Elías: «Baja con él y no temas ante él.» Se levantó y bajó con él donde el rey,

Números — Num 21,34

34Yahveh dijo a Moisés: «No le temas, porque lo he puesto en tu mano con todo su pueblo y su tierra. Harás con él como hiciste con Sijón, el rey amorreo que habitaba en Jesbón.»

Deuteronomio — Dt 3,2

2Yahveh me dijo: «No le temas, porque yo le he entregado en tus manos con todo su pueblo y su país. Harás con él lo que hiciste son Sijón, el rey amorreo que habitaba en Jesbón.»

Deuteronomio — Dt 7,18

18Pero no las temas: acuérdate bien de lo que Yahveh tu Dios hizo con Faraón y con todo Egipto,

Deuteronomio — Dt 20,1

1Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, y veas caballos, carros y un pueblo más numeroso que tú, no les tengas miedo; porque está contigo Yahveh tu Dios, el que te sacó del país de Egipto.

Josué — Jos 8,1

1Yahveh dijo entonces a Josué: «¡No tengas miedo ni te asustes! Toma contigo a toda la gente de guerra; levántate y sube contra Ay. Mira que entrego en tus manos al rey de Ay, a su pueblo, su ciudad y su territorio.

Exodo — Ex 20,5ss

5No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo Yahveh, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian, 6y tengo misericordia por millares con los que me aman y guardan mis mandamientos. 7No tomarás en falso el nombre de Yahveh, tu Dios; porque Yahveh no dejará sin castigo a quien toma su nombre en falso.

Exodo — Ex 23,21

21Pórtate bien en su presencia y escucha su voz; no le seas rebelde, que no perdonará vuestras transgresiones, pues en él está mi Nombre.

Deuteronomio — Dt 6,2.5.13

2a fin de que temas a Yahveh tu Dios, guardando todos los preceptos y mandamientos que yo te prescribo hoy, tú, tu hijo y tu nieto, todos los días de tu vida, y así se prolonguen tus días. 5Amarás a Yahveh tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. 13A Yahveh tu Dios temerás, a él le servirás, por su nombre jurarás.

Profeticos (14citas)

Jeremías — Jer 6,25

25No salgáis al campo, no andéis por el camino, que el enemigo lleva espada: terror por doquier.

Jeremías — Jer 20,10

10Escuchaba las calumnias de la turba: «¡Terror por doquier!, ¡denunciadle!, ¡denunciémosle!» Todos aquellos con quienes me saludaba estaban acechando un traspiés mío: «¡A ver si se distrae, y le podremos, y tomaremos venganza de él!»

Isaías — Is 2,10.19

10Entra en la peña, húndete en el polvo, lejos de la presencia pavorosa de Yahveh y del esplendor de su majestad, cuando él se alce para hacer temblar la tierra. 19Entrarán en las grietas de las peñas y en las hendiduras de la tierra, lejos de la presencia pavorosa de Yahveh y del esplendor de su majestad, cuando él se alce para hacer temblar la tierra.

Isaías — Is 6,5

5Y dije: «¡Ay de mí, que estoy perdido, pues soy un hombre de labios impuros, y entre un pueblo de labios impuros habito: que al rey Yahveh Sebaot han visto mis ojos!»

Daniel — Dan 10,12

12Luego me dijo: «No temas, Daniel, porque desde el primer día en que tú intentaste de corazón comprender y te humillaste delante de tu Dios, fueron oídas tus palabras, y precisamente debido a tus palabras he venido yo.

Isaías — Is 41,10.13s

10No temas, que contigo estoy yo; no receles, que yo soy tu Dios. Yo te he robustecido y te he ayudado, y te tengo asido con mi diestra justiciera. 13Porque yo, Yahveh tu Dios, te tengo asido por la diestra. Soy yo quien te digo: «No temas, yo te ayudo.» 14No temas, gusano de Jacob, gente de Israel: yo te ayudo - oráculo de Yahveh - y tu redentor es el Santo de Israel.

Isaías — Is 43,1.5

1Ahora, así dice Yahveh tu creador, Jacob, tu plasmador, Israel. «No temas, que yo te he rescatado, te he llamado por tu nombre. Tú eres mío. 5No temas, que yo estoy contigo; desde Oriente haré volver tu raza, y desde Poniente te reuniré.

Isaías — Is 44,2

2Así dice Yahveh que te creó, te plasmó ya en el seno y te da ayuda: «No temas, siervo mío, Jacob, Yesurún a quien yo elegí.

Jeremías — Jer 1,8

8No les tengas miedo, que contigo estoy yo para salvarte - oráculo de Yahveh -.

Ezequiel — Ez 2,6

6Y tú, hijo de hombre, no les tengas miedo, no tengas miedo de sus palabras si te contradicen y te desprecian y si te ves sentado sobre escorpiones. No tengas miedo de sus palabras, no te asustes de ellos, porque son una casa de rebeldía.

Ezequiel — Ez 3,9

9yo te hecho tu frente dura como el diamante, que es más duro que la roca. No los temas, no tengas miedo de ellos, porque son una casa de rebeldía.»

Isaías — Is 7,4

4y dile: «¡Alerta, pero ten calma! No temas, ni desmaye tu corazón por ese par de cabos de tizones humeantes,

Isaías — Is 37,6

6éste les dijo: «Así diréis a vuestro señor: Esto dice Yahveh: No tengas miedo por las palabras que has oído, con las que me insultaron los criados del rey de Asur.

Isaías — Is 11,2

2Reposará sobre él el espíritu de Yahveh: espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor de Yahveh.

Nuevo Testamento (12citas)

Hechos — Hch 2,43

43El temor se apoderaba de todos, pues los apóstoles realizaban muchos prodigios y señales.

Santiago — Sant 5,1

1Ahora bien, vosotros, ricos, llorad y dad alaridos por las desgracias que están para caer sobre vosotros.

Apocalipsis — Ap 6,15s

15y los reyes de la tierra, los magnates, los tribunos, los ricos, los poderosos, y todos, esclavos o libres, se ocultaron en las cuevas y en las peñas de los montes. 16Y dicen a los montes y las peñas: «Caed sobre nosotros y ocultadnos de la vista del que está sentado en el trono y de la cólera del Cordero.

Romanos — Rom 3,23s

23todos pecaron y están privados de la gloria de Dios - 24y son justificados por el don de su gracia, en virtud de la redención realizada en Cristo Jesús,

Romanos — Rom 8,15

15Pues no recibisteis un espíritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien, recibisteis un espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abbá, Padre!

I Juan — 1Jn 4,18

18No hay temor en el amor; sino que el amor perfecto expulsa el temor, porque el temor mira el castigo;

I Juan — 1Jn 3,20s

20en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo. 21Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios,

Apocalipsis — Ap 11,18

18Las naciones se habían encolerizado; pero ha llegado tu cólera y el tiempo de que los muertos sean juzgados, el tiempo de dar la recompensa a tus siervos los profetas, a los santos y a los que temen tu nombre, pequeños y grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.»

II Corintios — 2Cor 7,1

1Teniendo, pues, estas promesas, queridos míos, purifiquémonos de toda mancha de la carne y del espíritu, consumando la santificación en el temor de Dios.

Efesios — Ef 5,21

21Sed sumisos los unos a los otros en el temor de Cristo.

Colosenses — Col 3,22

22Esclavos, obedeced en todo a vuestros amos de este mundo, no porque os vean, como quien busca agradar a los hombres; sino con sencillez de corazón, en el temor del Señor.

Hechos — Hch 10,34s

34Entonces Pedro tomó la palabra y dijo: «Verdaderamente comprendo que Dios no hace acepción de personas, 35sino que en cualquier nación el que le teme y practica la justicia le es grato.

Evangelio (14citas)

Mateo — Mt 28,4

4Los guardias, atemorizados ante él, se pusieron a temblar y se quedaron como muertos.

Marcos — Mc 6,51 p

51Subió entonces donde ellos a la barca, y amainó el viento, y quedaron en su interior completamente estupefactos,

Lucas — Lc 5,9-11

9Pues el asombro se había apoderado de él y de cuantos con él estaban, a causa de los peces que habían pescado. 10Y lo mismo de Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: «No temas. Desde ahora serás pescador de hombres.» 11Llevaron a tierra las barcas y, dejándolo todo, le siguieron.

Lucas — Lc 7,16

16El temor se apoderó de todos, y glorificaban a Dios, diciendo: «Un gran profeta se ha levantado entre nosotros», y «Dios ha visitado a su pueblo».

Lucas — Lc 1,13

13El ángel le dijo: «No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido escuchada; Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Juan;

Marcos — Mc 6,50

50pues todos le habían visto y estaban turbados. Pero él, al instante, les habló, diciéndoles: «¡Animo!, que soy yo, no temáis.»

Lucas — Lc 12,32

32«No temas, pequeño rebaño, porque a vuestro Padre le ha parecido bien daros a vosotros el Reino.

Mateo — Mt 6,25-34

25«Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 26Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas? 27Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un solo codo a la medida de su vida? 28Y del vestido, ¿por qué preocuparos? Observad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan, ni hilan. 29Pero yo os digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de ellos. 30Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe? 31No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer?, ¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos? 32Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. 33Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura. 34Así que no os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio mal.

Mateo — Mt 10,26-31 p

26«No les tengáis miedo. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse. 27Lo que yo os digo en la oscuridad, decidlo vosotros a la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde los terrados. 28«Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna. 29¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre. 30En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. 31No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos.

Lucas — Lc 23,30

30Entonces se pondrán a decir a los montes: ¡Caed sobre nosotros! Y a las colinas: ¡Cubridnos!

Lucas — Lc 5,8

8Al verlo Simón Pedro, cayó a las rodillas de Jesús, diciendo: «Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador.»

Lucas — Lc 1,50

50y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.

Lucas — Lc 18,2.4

2«Había un juez en una ciudad, que ni temía a Dios ni respetaba a los hombres. 4Durante mucho tiempo no quiso, pero después se dijo a sí mismo: "Aunque no temo a Dios ni respeto a los hombres,

Lucas — Lc 23,40

40Pero el otro le respondió diciendo: «¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena?