Preparar Palabra

Tradición

56 citas resueltas — Texto completo

Nuevo Testamento (39citas)

Gálatas — Gal 1,14

14y cómo sobrepasaba en el Judaísmo a muchos de mis compatriotas contemporáneos, superándoles en el celo por las tradiciones de mis padres.

Hechos — Hch 6,14

14pues le hemos oído decir que Jesús, ese Nazoreo, destruiría este Lugar y cambiaría las costumbres que Moisés nos ha transmitido.»

I Corintios — 1Cor 11,23ss

23Porque yo recibí del Señor lo que os he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, 24y después de dar gracias, lo partió y dijo: «Este es mi cuerpo que se da por vosotros; haced esto en recuerdo mío.» 25Asimismo también la copa después de cenar diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces la bibiereis, hacedlo en recuerdo mío.»

I Tesalonicenses — 1Tes 4,2

2Sabéis, en efecto, las instrucciones que os dimos de parte del Señor Jesús.

I Tesalonicenses — 1Tes 4,1

1Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús a que viváis como conviene que viváis para agradar a Dios, según aprendisteis de nosotros, y a que progreséis más.

II Tesalonicenses — 2Tes 2,15

15Así pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta.

Filipenses — Flp 4,9

9Todo cuanto habéis aprendido y recibido y oído y visto en mí, ponedlo por obra y el Dios de la paz estará con vosotros.

I Corintios — 1Cor 15,3

3Porque os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras;

I Corintios — 1Cor 11,23

23Porque yo recibí del Señor lo que os he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan,

Gálatas — Gal 1,1.16

1Pablo, apóstol, no de parte de los hombres ni por mediación de hombre alguno, sino por Jesucristo y Dios Padre, que le resucitó de entre los muertos, 16revelar en mí a su Hijo, para que le anunciase entre los gentiles, al punto, sin pedir consejo ni a la carne ni a la sangre,

I Timoteo — 1Tim 1,3ss

3Al partir yo para Macedonia te rogué que permanecieras en Efeso para que mandaras a algunos que no enseñasen doctrinas extrañas, 4ni dedicasen su atención a fábulas y genealogías interminables, que son más a propósito para promover disputas que para realizar el plan de Dios, fundado en la fe. 5El fin de este mandato es la caridad que procede de un corazón limpio, de una conciencia recta y de una fe sincera.

I Timoteo — 1Tim 4,11

11Predica y enseña estas cosas.

II Timoteo — 2Tim 4,2

2Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, exhorta con toda paciencia y doctrina.

Tito — Tit 1,9

9Que esté adherido a la palabra fiel, conforme a la enseñanza, para que sea capaz de exhortar con la sana doctrina y refutar a los que contradicen.

Tito — Tit 2,1

1Mas tú enseña lo que es conforme a la sana doctrina;

Tito — Tit 3,1.8

1Amonéstales que vivan sumisos a los magistrados y a las autoridades, que les obedezcan y estén prontos para toda obra buena; 8Es cierta esta afirmación, y quiero que en esto te mantengas firme, para que los que creen en Dios traten de sobresalir en la práctica de las buenas obras. Esto es bueno y provechoso para los hombres.

I Corintios — 1Cor 15,1ss

1Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os prediqué, que habéis recibido y en el cual permanecéis firmes, 2por el cual también sois salvados, si lo guardáis tal como os lo prediqué... Si no, ¡habríais creído en vano! 3Porque os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras;

Filipenses — Flp 2,6-11

6El cual, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios. 7Sino que se despojó de sí mismo tomando condición de siervo haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como hombre; 8y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz. 9Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó el Nombre, que está sobre todo nombre. 10Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, 11y toda lengua confiese que Cristo Jesús es SENOR para gloria de Dios Padre.

Efesios — Ef 5,14

14Pues todo lo que queda manifiesto es luz. Por eso se dice: Despierta tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te iluminará Cristo.

I Timoteo — 1Tim 3,16

16Y sin duda alguna, grande es el Misterio de la piedad: El ha sido manifestado en la carne, justificado en el Espíritu, visto de los Angeles, proclamado a los gentiles, creído en el mundo, levantado a la gloria.

Apocalipsis — Ap 7,12

12diciendo: «Amén. Alabanza, gloria, sabiduría, acción de gracias, honor, poder y fuerza, a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.»

I Pedro — 1Pe 1,13.

13Por lo tanto, ceñíos los lomos de vuestro espíritu, sed sobrios, poned toda vuestra esperanza en la gracia que se os procurará mediante la Revelación de Jesucristo.

Colosenses — Col 2,8

8Mirad que nadie os esclavice mediante la vana falacia de una filosofía, fundada en tradiciones humanas, según los elementos del mundo y no según Cristo.

Hechos — Hch 1,1

1El primer libro lo escribí, Teófilo, sobre todo lo que Jesús hizo y enseñó desde un principio

Filipenses — Flp 2,5

5Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo:

I Corintios — 1Cor 11,1

1Sed mis imitadores, como lo soy de Cristo.

I Corintios — 1Cor 7,25

25Acerca de la virginidad no tengo precepto del Señor. Doy, no obstante, un consejo, como quien, por la misericordia de Dios, es digno de credito.

I Corintios — 1Cor 2,16

16Porque ¿quién conoció la mente del Señor para instruirle? Pero nosotros tenemos la mente de Cristo.

I Timoteo — 1Tim 6,20

20Timoteo, guarda el depósito. Evita las palabrerías profanas, y también las objeciones de la falsa ciencia;

II Timoteo — 2Tim 1,13s

13Ten por norma las palabras sanas que oíste de mí en la fe y en la caridad de Cristo Jesús. 14Conserva el buen depósito mediante el Espíritu Santo que habita en nosotros.

I Timoteo — 1Tim 4,6s.16

6Su tú enseñas estas cosas a los hermanos, serás un buen ministro de Cristo Jesús, alimentado con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido fielmente. 7Rechaza, en cambio, las fábulas profanas y los cuentos de viejas. Ejercítate en la piedad. 16Vela por ti mismo y por la enseñanza; persevera en estas disposiciones, pues obrando así te salvarás a ti mismo y a los que te escuchen.

I Timoteo — 1Tim 5,17ss

17Los presbíteros que ejercen bien su cargo merecen doble remuneración, principalmente los que se afanan en la predicación y en la enseñanza. 18La Escritura, en efecto, dice: No pondrás bozal al buey que trilla, y también: El obrero tiene derecho a su salario. 19No admitas ninguna acusación contra un presbítero si no viene con el testimonio de dos o tres.

I Timoteo — 1Tim 6,2-14

2Los que tengan dueños creyentes no les falten al respeto por ser hermanos, sino al contrario, que les sirvan todavía mejor por ser creyentes y amigos de Dios los que reciben sus servicios. Esto debes enseñar y recomendar. 3Si alguno enseña otra cosa y no se atiene a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo y a la doctrina que es conforme a la piedad, 4está cegado por el orgullo y no sabe nada; sino que padece la enfermedad de las disputas y contiendas de palabras, de donde proceden las envidias, discordias, maledicencias, sospechas malignas, 5discusiones sin fin propias de gentes que tienen la inteligencia corrompida, que están privados de la verdad y que piensan que la piedad es un negocio. 6Y ciertamente es un gran negocio la piedad, con tal de que se contente con lo que tiene. 7Porque nosotros no hemos traído nada al mundo y nada podemos llevarnos de él. 8Mientras tengamos comida y vestido, estemos contentos con eso. 9Los que quieren enriquecerse caen en la tentación, en el lazo y en muchas codicias insentatas y perniciosas que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición. 10Porque la raíz de todos los males es el afán de dinero, y algunos, por dejarse llevar de él, se extraviaron en la fe y se atormentaron con muchos dolores. 11Tú, en cambio, hombre de Dios, huye de estas cosas; corre al alcance de la justicia, de la piedad, de la fe, de la caridad, de la paciencia en el sufrimiento, de la dulzura. 12Combate el buen combate de la fe, conquista la vida eterna a la que has sido llamado y de la que hiciste aquella solemne profesión delante de muchos testigos. 13Te recomiendo en la presencia de Dios que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que ante Poncio Pilato rindió tan solemne testimonio, 14que conserves el mandato sin tacha ni culpa hasta la Manifestación de nuestro Señor Jesucristo,

II Timoteo — 2Tim 2,14ss

14Esto has de enseñar; y conjura en presencia de Dios que se eviten las discusiones de palabras, que no sirven para nada, si no es para perdición de los que las oyen. 15Procura cuidadosamente presentarte ante Dios como hombre probado, como obrero que no tiene por qué avergonzarse, como fiel distribuidor de la Palabra de la verdad. 16Evita las palabrerías profanas, pues los que a ellas se dan crecerán cada vez más en impiedad,

II Timoteo — 2Tim 3,14-4,5

Capitulo 314Tú, en cambio, persevera en lo que aprendiste y en lo que creíste, teniendo presente de quiénes lo aprendiste, 15y que desde niño conoces las Sagradas Letras, que pueden darte la sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. 16Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para argüir, para corregir y para educar en la justicia; 17así el hombre de Dios se encuentra perfecto y preparado para toda obra buena. Capitulo 41Te conjuro en presencia de Dios y de Cristo Jesús que ha de venir a juzgar a vivos y muertos, por su Manifestación y por su Reino: 2Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, exhorta con toda paciencia y doctrina. 3Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la doctrina sana, sino que, arrastrados por su propias pasiones, se harán con un montón de maestros por el prurito de oír novedades; 4apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las fábulas. 5Tú, en cambio, pórtate en todo con prudencia, soporta los sufrimientos, realiza la función de evangelizador, desempeña a la perfección tu ministerio.

Tito — Tit 1,9ss

9Que esté adherido a la palabra fiel, conforme a la enseñanza, para que sea capaz de exhortar con la sana doctrina y refutar a los que contradicen. 10Porque hay muchos rebeldes, vanos habladores y embaucadores, sobre todo entre los de la circuncisión, 11a quienes es menester tapar la boca; hombres que trastornan familias enteras, enseñando por torpe ganancia lo que no deben.

Tito — Tit 2,1.7s

1Mas tú enseña lo que es conforme a la sana doctrina; 7Muéstrate dechado de buenas obras: pureza de doctrina, dignidad, 8palabra sana, intachable, para que el adversario se avergüence, no teniendo nada malo que decir de nosotros.

I Timoteo — 1Tim 4,14

14No descuides el carisma que hay en ti, que se te comunicó por intervención profética mediante la imposición de las manos del colegio de presbíteros.

II Timoteo — 2Tim 1,6

6Por esto te recomiendo que reavives el carisma de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

Evangelio (17citas)

Marcos — Mc 7,5.13 p

5Por ello, los fariseos y los escribas le preguntan: «¿Por qué tus discípulos no viven conforme a la tradición de los antepasados, sino que comen con manos impuras?» 13anulando así la Palabra de Dios por vuestra tradición que os habéis transmitido; y hacéis muchas cosas semejantes a éstas.»

Mateo — Mt 5,17

17«No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento.

Lucas — Lc 7,8-13

8Porque también yo, que soy un subalterno, tengo soldados a mis órdenes, y digo a éste: "Vete", y va; y a otro: "Ven", y viene; y a mi siervo: "Haz esto", y lo hace.» 9Al oír esto Jesús, quedó admirado de él, y volviéndose dijo a la muchedumbre que le seguía: «Os digo que ni en Israel he encontrado una fe tan grande.» 10Cuando los enviados volvieron a la casa, hallaron al siervo sano. 11Y sucedió que a continuación se fue a una ciudad llamada Naím, e iban con él sus discípulos y una gran muchedumbre. 12Cuando se acercaba a la puerta de la ciuadad, sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda, a la que acompañaba mucha gente de la ciudad. 13Al verla el Señor, tuvo compasión de ella, y le dijo: «No llores.»

Marcos — Mc 1,22.27

22Y quedaban asombrados de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. 27Todos quedaron pasmados de tal manera que se preguntaban unos a otros: «¿Qué es esto? ¡Una doctrina nueva, expuesta con autoridad! Manda hasta a los espíritus inmundos y le obedecen.»

Mateo — Mt 28,19s

19Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.»

Mateo — Mt 9,1-8

1Subiendo a la barca, pasó a la otra orilla y vino a su ciudad. 2En esto le trajeron un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «¡ Animo!, hijo, tus pecados te son perdonados.» 3Pero he aquí que algunos escribas dijeron para sí: «Este está blasfemando.» 4Jesús, conociendo sus pensamientos, dijo: «¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: "Tus pecados te son perdonados", o decir: 5"Levántate y anda"? 6Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados - dice entonces al paralítico -: "Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".» 7El se levantó y se fue a su casa. 8Y al ver esto, la gente temió y glorificó a Dios, que había dado tal poder a los hombres.

Lucas — Lc 1,2

2tal como nos las han transmitido los que desde el principio fueron testigos oculares y servidores de la Palabra,

Mateo — Mt 28,19

19Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,

Mateo — Mt 6,9-13

9«Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre; 10venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo. 11Nuestro pan cotidiano dánosle hoy; 12y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores; 13y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal.

Mateo — Mt 15,2

2«¿Por qué tus discípulos traspasan la tradición de los antepasados?; pues no se lavan las manos a la hora de comer.»

Mateo — Mt 5,20-48

20«Porque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos. 21«Habéis oído que se dijo a los antepasados: No matarás; y aquel que mate será reo ante el tribunal. 22Pues yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal; pero el que llame a su hermano "imbécil", será reo ante el Sanedrín; y el que le llame "renegado", será reo de la gehenna de fuego. 23Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti, 24deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda. 25Ponte enseguida a buenas con tu adversario mientras vas con él por el camino; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la cárcel. 26Yo te aseguro: no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo. 27«Habéis oído que se dijo: No cometerás adulterio. 28Pues yo os digo: Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón. 29Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna. 30Y si tu mano derecha te es ocasión de pecado, córtatela y arrójala de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo vaya a la gehenna. 31«También se dijo: El que repudie a su mujer, que le dé acta de divorcio. 32Pues yo os digo: Todo el que repudia a su mujer, excepto el caso de fornicación, la hace ser adúltera; y el que se case con una repudiada, comete adulterio. 33«Habéis oído también que se dijo a los antepasados: No perjurarás, sino que cumplirás al Señor tus juramentos. 34Pues yo digo que no juréis en modo alguno: ni por el Cielo , porque es el trono de Dios, 35ni por la Tierra, porque es el escabel de sus pies; ni por Jerusalén , porque es la ciudad del gran rey. 36Ni tampoco jures por tu cabeza, porque ni a uno solo de tus cabellos puedes hacerlo blanco o negro. 37Sea vuestro lenguaje: "Sí, sí"; "no, no": que lo que pasa de aquí viene del Maligno. 38«Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. 39Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra: 40al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; 41y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. 42A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda. 43«Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. 44Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, 45para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. 46Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos? 47Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles? 48Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial.

Mateo — Mt 28,20

20y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.»

Juan — Jn 13,15

15Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros.

Juan — Jn 7,16

16Jesús les respondió: «Mi doctrina no es mía, sino del que me ha enviado.

Juan — Jn 14,26

26Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho.

Juan — Jn 16,13

13Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir.

Lucas — Lc 10,16

16«Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado.»