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Verdad

187 citas resueltas — Texto completo

Salmos (21citas)

Salmos — Sal 31,6

6en tus manos mi espíritu encomiendo, tú, Yahveh, me rescatas. Dios de verdad,

Salmos — Sal 132,11

11Juró Yahveh a David, verdad que no retractará: «El fruto de tu seno asentaré en tu trono.

Salmos — Sal 89

1Poema. De Etán el indígena. 2El amor de Yahveh por siempre cantaré, de edad en edad anunciará mí boca tu lealtad. 3Pues tú dijiste: «Cimentado está el amor por siempre, asentada en los cielos mi lealtad. 4«Una alianza pacté con mi elegido, un juramento hice a mi siervo David: 5Para siempre jamás he fundado tu estirpe, de edad em edad he erigido tu trono.» 6Los cielos celebran, Yahveh, tus maravillas, y tu lealtad en la asamblea de los santos. 7Porque ¿quién en las nubes es comparable a Yahveh, quién a Yahveh se iguala entre los hijos de los dioses? 8Dios temible en el consejo de los santos, grande y terrible para toda su corte. 9Yahveh, Dios Sebaot, ¿quién como tú?, poderoso eres, Yahveh, tu lealtad te circunda. 10Tú domeñas el orgullo del mar, cuando sus olas se encrespan las reprimes; 11tú machacaste a Ráhab lo mismo que a un cadáver, a tus enemigos dispersaste con tu potente brazo. 12Tuyo es el cielo, tuya también la tierra, el orbe y cuanto encierra tú fundaste; 13tú creaste el norte y el mediodía, el Tabor y el Hermón exultan en tu nombre. 14Tuyo es el brazo y su bravura, poderosa tu mano, sublime tu derecha; 15Justicia y Derecho, la base de tu trono, Amor y Verdad ante tu rostro marchan. 16Dichoso el pueblo que la aclamación conoce, a la luz de tu rostro caminan, oh Yahveh; 17en tu nombre se alegran todo el día, en tu justicia se entusiasman. 18Pues tú eres el esplendor de su potencia, por tu favor exaltas nuestra frente; 19sí, de Yahveh nuestro escudo; del Santo de Israel es nuestro rey. 20Antaño hablaste tú en visión a tus amigos, y dijiste: «He prestado mi asistencia a un bravo, he exaltado a un elegido de mi pueblo. 21«He encontrado a David mi servidor, con mi óleo santo le he ungido; 22mi mano será firme para él, y mi brazo le hará fuerte. 23«No le ha de sorprender el enemigo, el hijo de iniquidad no le oprimirá; 24yo aplastaré a sus adversarios ante él, heriré a los que le odian. 25«Mi lealtad y mi amor irán con él, por mi nombre se exaltará su frente; 26pondré su mano sobre el mar, sobre los ríos su derecha. 27«El me invocará: ¡Tú, mi Padre, mi Dios y roca de mi salvación! 28Y yo haré de él el primogénito, el Altísimo entre los reyes de la tierra. 29«Le guardaré mi amor por siempre, y mi alianza será leal con él; 30estableceré su estirpe para siempre, y su trono como los días de los cielos. 31«Si sus hijos abandonan mi ley, y no siguen mis juicios, 32si profanan mis preceptos, y mis mandamientos no observan, 33«castigaré su rebelión con vara, y su culpa con azote, 34mas no retiraré de él mi amor, en mi lealtad no fallaré. 35«No violaré mi alianza, no cambiaré lo que sale de mis labios; 36una vez he jurado por mi santidad: ¡a David no he de mentir! 37«Su estirpe durará por siempre, y su trono como el sol ante mí, 38por siempre se mantendrá como la luna, testigo fiel en el cielo.» 39Pero tú has rechazado y despreciado, contra tu ungido te has enfurecido; 40has desechado la alianza con tu siervo, has profanado por tierra su diadema. 41Has hecho brecha en todos sus vallados, sus plazas fuertes en ruina has convertido; 42le han saqueado todos los transeúntes, se ha hecho el baldón de sus vecinos. 43A sus adversarios la diestra has exaltado, a todos sus enemigos has llenado de gozo; 44has embotado el filo de su espada, y no le has sostenido en el combate. 45Le has quitado su cetro de esplendor, y su trono por tierra has derribado; 46has abreviado los días de su juventud, le has cubierto de ignominia. 47¿Hasta cuándo te esconderás, Yahveh? ¿arderá tu furor por siempre como fuego? 48Recuerda, Señor, qué es la existencia, para qué poco creaste a los hijos de Adán. 49¿Qué hombre podrá vivir sin ver la muerte, quién librará su alma de la garra del seol? 50¿Dónde están tus primeros amores, Señor, que juraste a David por tu lealtad? 51Acuérdate, Señor, del ultraje de tus siervos: cómo recibo en mi seno todos los dardos de los pueblos; 52así ultrajan tus enemigos, Yahveh, así ultrajan las huellas de tu ungido. 53¡Bendito sea Yahveh por siempre! ¡Amén! ¡Amén!

Salmos — Sal 138,2

2hacia tu santo Templo me prosterno. Doy gracias a tu nombre por tu amor y tu verdad, pues tu promesa ha superado tu renombre.

Salmos — Sal 71,22

22Y yo te daré gracias con las cuerdas del arpa, por tu verdad, Dios mío; para ti salmodiaré a la cítara, oh Santo de Israel.

Salmos — Sal 91

1El que mora en el secreto de Elyón pasa la noche a la sombra de Sadday, 2diciendo a Yahveh: «¡Mi refugio y fortaleza, mi Dios, en quien confío!» 3Que él te libra de la red del cazador, de la peste funesta; 4con sus plumas te cubre, y bajo sus alas tienes un refugio: escudo y armadura es su verdad. 5No temerás el terror de la noche, ni la saeta que de día vuela, 6ni la peste que avanza en las tinieblas, ni el azote que devasta a mediodía. 7Aunque a tu lado caigan mil y diez mil a tu diestra, a ti no ha de alcanzarte. 8Basta con que mires con tus ojos, verás el galardón de los impíos, 9tú que dices: «¡Mi refugio es Yahveh!», y tomas a Elyón por defensa. 10No ha de alcanzarte el mal, ni la plaga se acercará a tu tienda; 11que él dará orden sobre ti a sus ángeles de guardarte en todos tus caminos. 12Te llevarán ellos en sus manos, para que en piedra no tropiece tu pie; 13pisarás sobre el león y la víbora, hollarás al leoncillo y al dragón. 14Pues él se abraza a mí, yo he de librarle; le exaltaré, pues conoce mi nombre. 15Me llamará y le responderé; estaré a su lado en la desgracia, le libraré y le glorificaré. 16Hartura le daré de largos días, y haré que vea mi salvación.

Salmos — Sal 40,12

12Y tú, Yahveh, no contengas tus ternuras para mí. Que tu amor y tu verdad incesantes me guarden.

Salmos — Sal 43,2s

2Tú el Dios de mi refugio: ¿por qué me has rechazado?, ¿por qué he de andar sombrío por la opresión del enemigo? 3Envía tu luz y tu verdad, ellas me guíen, y me conduzcan a tu monte santo, donde tus Moradas.

Salmos — Sal 54,7

7¡El mal recaiga sobre los que me asechan, Yahveh, por tu verdad destrúyelos!

Salmos — Sal 61,8

8¡Reine por siempre ante la faz de Dios! ¡El Amor y la Verdad le guarden!

Salmos — Sal 19,10

10El temor de Yahveh es puro, por siempre estable; verdad, los juicios de Yahveh, justos todos ellos,

Salmos — Sal 111,7s

7Mem. Verdad y justicia, las obras de sus manos, Nun. leales todas sus ordenanzas, 8Sámek. afirmadas para siempre jamás, Ain. ejecutadas con verdad y rectitud.

Salmos — Sal 119,86

86Todos tus mandamientos son verdad, con mentira se me persigue, ¡ayúdame!

Salmos — Sal 119,138

138Con justicia impones tus dictámenes, con colmada verdad.

Salmos — Sal 119,142

142Justicia eterna es tu justicia, verdad tu ley.

Salmos — Sal 119,151

151Tú estás cerca, Yahveh, todos tus mandamientos son verdad.

Salmos — Sal 119,160

160Es verdad el principio de tu palabra, por siempre, todos tus justos juicios.

Salmos — Sal 45,5

5marcha, cabalga, por la causa de la verdad, de la piedad, de la justicia. ¡Tensa la cuerda en el arco, que hace terrible tu derecha!

Salmos — Sal 25,5

5He. Guíame en tu verdad, enséñame, que tú eres el Dios de mi salvación. (Vau) En ti estoy esperando todo el día,

Salmos — Sal 26,3

3está tu amor delante de mis ojos, y en tu verdad camino.

Salmos — Sal 86,11

11Enséñame tus caminos Yahveh, para que yo camine en tu verdad, concentra mi corazón en el temor de tu nombre.

Sapienciales (8citas)

Proverbios — Prov 29,14

14El rey que juzga con verdad a los débiles, asegura su trono para siempre.

Proverbios — Prov 12,19

19Los labios sinceros permanecen por siempre, la lengua mentirosa dura un instante.

Proverbios — Prov 23,23

23Adquiere la verdad y no la vendas: la sabiduría, la instrucción, la inteligencia.

Proverbios — Prov 8,7

7Porque verdad es el susurro de mi boca y mis labios abominan la maldad.

Proverbios — Prov 22,21

21para hacerte conocer la certeza de las palabras verdaderas, y puedas responder palabras verdaderas a quien te envíe?

Eclesiastés — Ecl 12,10

10Cohélet trabajó mucho en inventar frases felices, y escribir bien sentencias verídicas.

Eclo 4,28 LXX — texto no disponible

Sabiduría — Sab 6,22

22Qué es la Sabiduría y cómo ha nacido lo voy a declarar; no os ocultaré los misterios, sino que seguiré sus huellas desde el comienzo de su existencia, pondré su conocimiento al descubierto y no me apartaré de la verdad.

Sabiduría — Sab 3,9

9Los que en él confían entenderán la verdad y los que son fieles permanecerán junto a él en el amor, porque la gracia y la misericordia son para sus santos y su visita para sus elegidos.

Historicos (19citas)

Génesis — Gen 24,48

48y postrándome adoré a Yahveh, y bendije a Yahveh, el Dios de mi señor Abraham, que me había puesto en el buen camino para tomar a la hija del hermano de mi señor para su hijo.

Deuteronomio — Dt 7,9

9Has de saber, pues, que Yahveh tu Dios es el Dios verdadero, el Dios verdadero, el Dios fiel que guarda la alianza y el amor por mil generaciones a los que le aman y guardan sus mandamientos,

Deuteronomio — Dt 32,4

4El es la Roca, su obra es consumada, pues todos sus caminos son justicia. Es Dios de la lealtad, no de perfidia, es justo y recto.

Exodo — Ex 34,6s

6Yahveh pasó por delante de él y exclamó: «Yahveh, Yahveh, Dios misericordioso y clemente, tardo a la cólera y rico en amor y fidelidad, 7que mantiene su amor por millares, que perdona la iniquidad, la rebeldía y el pecado, pero no los deja impunes; que castiga la iniquidad de los padres en los hijos y en los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación.»

Génesis — Gen 24,27

27diciendo: «Bendito sea Yahveh, el Dios de mi señor Abraham, que no ha retirado su favor y su lealtad para con mi señor. Yahveh me ha traído a parar a casa del hermano de mi señor.»

II Samuel — 2Sa 2,6

6Que Yahveh sea con vosotros misericordioso y fiel. También yo os trataré bien por haber hecho esto.

II Samuel — 2Sa 15,20

20Llegaste ayer ¿y voy a obligarte hoy a andar errando con nosotros, cuando voy a la ventura? Vuélvete y haz que tus hermanos se vuelvan contigo; y que Yahveh tenga contigo amor y fidelidad.»

Nehemías — Neh 9,33

33Has sido justo en todo lo que nos ha sobrevenido, pues tú fuiste fiel, y nosotros malvados:

II Samuel — 2Sa 7,28

28Ahora, mi Señor Yahveh, tú eres Dios, tus palabras son verdad y has prometido a tu siervo esta dicha;

Exodo — Ex 18,21

21Pero elige de entre el pueblo hombres capaces, temerosos de Dios, hombres fieles e incorruptibles, y ponlos al frente del pueblo como jefes de mil, jefes de ciento, jefes de cincuenta y jefes de diez.

Nehemías — Neh 7,2

2Puse al frente de Jerusalén a mi hermano Jananí y a Jananías, jefe de la ciudadela, porque era un hombre fiel y temeroso de Dios como pocos;

Josué — Jos 24,14

14«Ahora, pues, temed a Yahveh y servidle perfectamente, con fidelidad; apartaos de los dioses a los que sirvieron vuestros padres más allá del Río y en Egipto y servid a Yahveh.

II Reyes — 2Re 20,3

3«¡Ah, Yahveh! Dignate recordar que yo he andado en tu presencia con fidelidad y corazón perfecto haciendo lo recto a tu ojos.» Y Ezequías lloró con abundantes lágrimas.

I Reyes — 1Re 2,4

4Para que Yahveh cumpla la promesa que me hizo diciendo: "Si tus hijos guardan su camino para andar en mi presencia con fidelidad, con todo su corazón y toda su alma, ninguno de los tuyos será arrancado de sobre el trono de Israel."

I Reyes — 1Re 3,6

6Salomón dijo: «Tú has tenido gran amor a tu siervo David mi padre, porque él ha caminado en tu presencia con fidelidad, con justicia y rectitud de corazón contigo. Tú le has conservado este gran amor y le has concedido que hoy se siente en su trono un hijo suyo.

Tobías — Tob 3,5

5Pero cierto es, Señor, que todas tus sentencias a la verdad responden cuando me tratas según mis pecados y los de mis padres; porque no hemos cumplido tus mandatos, y no hemos caminado en la verdad delante de ti.

Génesis — Gen 47,29

29Cuando los días de Israel tocaron a su fin, llamó a su hijo José y le dijo: «Si he hallado gracia a tus ojos, pon tu mano debajo de mi muslo y hazme este favor y lealtad: No me sepultes en Egipto.

Josué — Jos 2,14

14Los hombres le respondieron: «Muramos nosotros en vez de vosotros, con tal de que no divulguéis nuestro asunto. Cuando Yahveh no haya entregado la tierra, te trataremos a ti con bondad y lealtad.»

Tobías — Tob 12,11

11«Os voy a decir toda la verdad, sin ocultaros nada. Ya os he manifestado que es bueno mantener oculto el secreto del rey y que también es bueno publicar las obras gloriosas de Dios.

Profeticos (24citas)

Jeremías — Jer 14,13

13Dije yo: «¡Ah, Señor Yahveh! Pues he aquí que los profetas están diciéndoles: No veréis espada, ni tendréis hambre, sino que voy a daros paz segura en este lugar.»

Isaías — Is 49,7

7Así dice Yahveh, el que rescata a Israel, el Santo suyo, a aquel cuya vida es despreciada, y es abominado de las gentes, al esclavo de los dominadores: Veránlo reyes y se pondrán en pie, príncipes y se postrarán por respeto a Yahveh, que es leal, al Santo de Israel, que te ha elegido.

Oseas — Os 2,21s

21Yo te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia y en derecho en amor y en compasión, 22te desposaré conmigo en fidelidad, y tú conocerás a Yahveh.

Zacarías — Zac 8,8

8voy a traerlos para que moren en medio de Jerusalén. Y serán mi pueblo y yo seré su Dios con fidelidad y con justicia.

Oseas — Os 4,2

2sino perjurio y mentira, asesinato y robo, adulterio y violencia, sangre que sucede a sangre.

Isaías — Is 59,14

14Porque ha sido rechazado el juicio y la justicia queda lejos. Porque la verdad en la plaza ha tropezado y la rectitud no puede entrar.

Zacarías — Zac 8,3

3Así dice Yahveh: Me he vuelto a Sión, y en medio de Jerusalén habito. Jerusalén se llamará Ciudadde-Fidelidad, y el monte de Yahveh Sebaot, Montede-Santidad.

Ezequiel — Ez 18,9

9se conduce según mis preceptos y observa mis normas, obrando conforme a la verdad, un hombre así es justo: vivirá sin duda, oráculo del Señor Yahveh.

Isaías — Is 38,3

3Dijo: «¡Ah, Yahveh! Dígnate recordar que yo he andado en tu presencia con fidelidad y corazón perfecto haciendo lo recto a tus ojos.» Y Ezequías lloró con abundantes lágrimas.

Ezequiel — Ez 18,8

8no presta con usura ni cobra intereses, aparta su mano de la injusticia, dicta un juicio honrado entre hombre y hombre,

Zacarías — Zac 7,9

9Así dijo Yahveh Sebaot): Juicio fiel juzgad, y amor y compasión practicad cada cual con su hermano.

Malaquías — Mal 2,6

6La Ley de verdad estaba en su boca, e iniquidad no se hallaba en sus labios; en paz y en rectitud caminaba conmigo, y a muchos recobró de la culpa.

Daniel — Dan 10,21

21Pero voy a revelarte lo que está consignado en el Libro de la Verdad. Nadie me presta ayuda para esto, excepto Miguel, vuestro Príncipe,

Daniel — Dan 9,13

13Según está escrito en la ley de Moisés, toda esta calamidad nos ha sobrevenido, pero nosotros no hemos aplacado el rostro de Yahveh nuestro Dios, convirtiéndonos de nuestras iniquidades y aprendiendo a conocer tu verdad.

Daniel — Dan 8,26

26Es verdad la visión de las tardes y mañanas que se ha dicho, mas tú guarda en secreto la visión, pues habrá aún para muchos días.»

Daniel — Dan 10,1

1El año tercero de Ciro, rey de Persia, una palabra fue revelada a Daniel, por sobrenombre Beltsassar. Palabra verdadera: gran lucha. El comprendió la palabra; le fue dada en visión su inteligencia.

Daniel — Dan 11,2

2Pero ahora voy a revelarte la verdad. «Mira: En Persia habrá todavía tres reyes; el cuarto tendrá más riquezas que todos ellos, y cuando por su riqueza se haya hecho poderoso provocará a todos los reinos de Yaván.

Daniel — Dan 8,12

12y al ejército; en el lugar del sacrificio puso la iniquidad y tiró por tierra la verdad; así obró y le acompañó el éxito.

Daniel — Dan 5,8

8Vinieron, pues, todos los sabios del rey; pero no pudieron leer el escrito ni declarar al rey su interpretación.

Daniel — Dan 4,5

5Después se presentó ante mí Daniel, por sobrenombre Beltsassar, según el nombre de mi dios, en quien reside el espíritu de los dioses santos. Yo le conté el sueño:

Daniel — Dan 4,17

17Ese árbol que has visto, que se hizo grande y corpulento, cuya altura llegaba hasta el cielo y que era visible en toda la tierra,

Jeremías — Jer 10,14

14Todo hombre es torpe para comprender, se avergüenza del ídolo todo platero, porque sus estatuas son una mentira y no hay espíritu en ellas.

Jeremías — Jer 13,25

25Esa es tu suerte, el tanto por tu medida que te toca de mi parte - oráculo de Yahveh -: por cuanto que me olvidaste y te fiaste de la Mentira.

Baruc — Bar 6,7.47.50

7Porque la lengua de esos dioses ha sido limada por un artesano, y ellos, por muy dorados y plateados que estén, son falsos y no pueden hablar. 47Sólo mentira y oprobio han dejado a su posteridad. 50No siendo otra cosa que madera dorada y plateada, se reconocer reconocerá más tarde que no son más que mentira. Para todos, naciones y reyes, quedará claro que no son dioses, sino obras de manos de hombres, y que no hay en ellos obra alguna de un dios.

Nuevo Testamento (86citas)

II Corintios — 2Cor 1,20

20Pues todas las promesas hechas por Dios han tenido su sí en él; y por eso decimos por él «Amén» a la gloria de Dios.

II Corintios — 2Cor 7,14

14Y si en algo me he gloriado de vosotros ante él, no he quedado avergonzado. Antes bien, así como os hemos dicho siempre la verdad, así también el motivo de nuestra gloria ante Tito ha resultado verdadero.

II Corintios — 2Cor 11,10

10¡Por la verdad de Cristo que está en mí!, que esta gloria no me será arrebatada en las regiones de Acaya.

Filipenses — Flp 1,18

18Pero ¿y qué? Al fin y al cabo, hipócrita o sinceramente, Cristo es anunciado, y esto me alegra y seguirá alegrándome.

I Corintios — 1Cor 5,8

8Así que, celebremos la fiesta, no con vieja levadura, ni con levadura de malicia e inmoralidad, sino con ázimos de pureza y verdad.

Romanos — Rom 9,1

1Digo la verdad en Cristo, no miento, - mi conciencia me lo atestigua en el Espíritu Santo -,

II Corintios — 2Cor 12,6

6Si pretendiera gloriarme no haría el fatuo, diría la verdad. Pero me abstengo de ello. No sea que alguien se forme de mí una idea superior a lo que en mí ve u oye de mí.

Efesios — Ef 4,25

25Por tanto, desechando la mentira, hablad con verdad cada cual con su prójimo, pues somos miembros los unos de los otros.

I Timoteo — 1Tim 2,7

7y de este testimonio - digo la verdad, no miento - yo he sido constituido heraldo y apóstol, maestro de los gentiles en la fe y en la verdad.

Romanos — Rom 3,7

7Pero si con mi mentira sale ganando la verdad de Dios para gloria suya ¿por qué razón soy también yo todavía juzgado como pecador?

Romanos — Rom 3,3

3Pues ¿qué? Si algunos de ellos fueron infieles ¿frustrará, por ventura, su infidelidad la fidelidad de Dios?

Romanos — Rom 15,8

8Pues afirmo que Cristo se puso al servicio de los circuncisos a favor de la veracidad de Dios, para dar cumplimiento a las promesas hechas a los patriarcas,

2Cor 1,l8ss — texto no disponible

I Corintios — 1Cor 13,6

6no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad.

Efesios — Ef 5,9

9pues el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad.

Efesios — Ef 6,14

14¡En pie!, pues; ceñida vuestra cintura con la Verdad y revestidos de la Justicia como coraza,

Colosenses — Col 1,6

6que llegó hasta vosotros, y fructifica y crece entre vosotros lo mismo que en todo el mundo, desde el día en que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en la verdad:

II Corintios — 2Cor 13,8

8Pues nada podemos contra la verdad, sino sólo a favor de la verdad.

Romanos — Rom 2,2

2y sabemos que el juicio de Dios es según verdad contra los que obran semejantes cosas.

Romanos — Rom 1,25

25a ellos que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en vez del Creador, que es bendito por los siglos. Amén.

I Tesalonicenses — 1Tes 1,9

9Ellos mismos cuentan de nosotros cuál fue nuestra entrada a vosotros, y cómo os convertisteis a Dios, tras haber abandonado los ídolos, para servir a Dios vivo y verdadero,

Romanos — Rom 2,20

20educador de ignorantes, maestro de niños, porque posees en la ley la expresión misma de la ciencia y de la verdad...

Romanos — Rom 2,18

18que conoces su voluntad; que disciernes lo mejor, amaestrado por la ley,

Gálatas — Gal 2,5.14

5a quienes ni por un instante cedimos, sometiéndonos, a fin de salvaguardar para vosotros la verdad del Evangelio... 14Pero en cuanto vi que no procedían con rectitud, según la verdad del Evangelio, dije a Cefas en presencia de todos: «Si tú, siendo judío, vives como gentil y no como judío, ¿cómo fuerzas a los gentiles a judaizar?»

Colosenses — Col 1,5

5a causa de la esperanza que os está reservada en los cielos y acerca de la cual fuisteis ya instruidos por la Palabra de la verdad, el Evangelio,

Efesios — Ef 1,13

13En él también vosotros, tras haber oído la Palabra de la verdad, el Evangelio de vuestra salvación, y creído también en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la Promesa,

II Timoteo — 2Tim 2,15

15Procura cuidadosamente presentarte ante Dios como hombre probado, como obrero que no tiene por qué avergonzarse, como fiel distribuidor de la Palabra de la verdad.

II Corintios — 2Cor 4,2

2Antes bien, hemos repudiado el silencio vergonzoso no procediendo con astucia, ni falseando la Palabra de Dios; al contrario, mediante la manifestación de la verdad nos recomendamos a nosotros mismos a toda conciencia humana delante de Dios.

Romanos — Rom 16,26

26pero manifestado al presente, por la Escrituras que lo predicen, por disposición del Dios eterno, dado a conocer a todos los gentiles para obediencia de la fe,

Colosenses — Col 1,26

26al Misterio escondido desde siglos y generaciones, y manifestado ahora a sus santos,

Colosenses — Col 4,3

3orad al mismo tiempo también por nosotros para que Dios nos abra una puerta a la Palabra, y podamos anunciar el Misterio de Cristo, por cuya causa estoy yo encarcelado,

II Corintios — 2Cor 4,2.5

2Antes bien, hemos repudiado el silencio vergonzoso no procediendo con astucia, ni falseando la Palabra de Dios; al contrario, mediante la manifestación de la verdad nos recomendamos a nosotros mismos a toda conciencia humana delante de Dios. 5No nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús como Señor, y a nosotros como siervos vuestros por Jesús.

Romanos — Rom 10,14

14Pero ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Cómo creerán en aquel a quien no han oído? ¿Cómo oirán sin que se les predique?

II Timoteo — 2Tim 2,25

25y que corrija con mansedumbre a los adversarios, por si Dios les otorga la conversión que les haga conocer plenamente la verdad,

II Tesalonicenses — 2Tes 2,13

13Nosotros, en cambio, debemos dar gracias en todo tiempo a Dios por vosotros, hermanos, amados del Señor, porque Dios os ha escogido desde el principio para la salvación mediante la acción santificadora del Espíritu y la fe en la verdad.

Tito — Tit 1,1

1Pablo, siervo de Dios, apóstol de Jesucristo para llevar a los escogidos de Dios a la fe y al pleno conocimiento de la verdad que es conforme a la piedad,

II Tesalonicenses — 2Tes 2,12

12para que sean condenados todos cuantos no creyeron en la verdad y prefirieron la iniquidad.

Gálatas — Gal 5,7

7Comenzasteis bien vuestra carrera, ¿quién os puso obstáculo para no seguir a la verdad?

Romanos — Rom 2,8

8mas a los rebeldes, indóciles a la verdad y dóciles a la injusticia: cólera e indignación.

II Tesalonicenses — 2Tes 2,10

10y todo tipo de maldades que seducirán a los que se han de condenar por no haber aceptado el amor de la verdad que les hubiera salvado.

I Timoteo — 1Tim 2,4

4que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad.

II Timoteo — 2Tim 3,7

7que siempre están aprendiendo y no son capaces de llegar al pleno conocimiento de la verdad.

Hebreos — Heb 10,26

26Porque si voluntariamente pecamos después de haber recibido el pleno conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio por los pecados,

I Timoteo — 1Tim 4,3

3éstos prohíben el matrimonio y el uso de alimentos que Dios creó para que fueran comidos con acción de gracias por los creyentes y por los que han conocido la verdad.

Santiago — Sant 1,18

18Nos engendró por su propia voluntad, con Palabra de verdad, para que fuésemos como las primicias de sus criaturas.

I Pedro — 1Pe 1,23

23pues habéis sido reengendrados de un germen no corruptible, sino incorruptible, por medio de la Palabra de Dios viva y permanente.

I Pedro — 1Pe 1,22

22Habéis purificado vuestras almas, obedeciendo a la verdad, para amaros los unos a los otros sinceramente como hermanos. Amaos intensamente unos a otros con corazón puro,

Santiago — Sant 5,19

19Si alguno de vosotros, hermanos míos, se desvía de la verdad y otro le convierte,

II Pedro — 2Pe 1,12

12Por esto, estaré siempre recordándoos estas cosas, aunque ya las sepáis y estéis firmes en la verdad que poseéis.

I Pedro — 1Pe 2,2

2Como niños recién nacidos, desead la leche espiritual pura, a fin de que, por ella, crezcáis para la salvación,

Efesios — Ef 4,24

24y a revestiros del Hombre Nuevo, creado según Dios, en la justicia y santidad de la verdad.

I Timoteo — 1Tim 1,10

10adúlteros, homosexuales, traficantes de seres humanos, mentirosos, perjuros y para todo lo que se opone a la sana doctrina,

I Timoteo — 1Tim 4,6

6Su tú enseñas estas cosas a los hermanos, serás un buen ministro de Cristo Jesús, alimentado con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido fielmente.

II Timoteo — 2Tim 4,3

3Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la doctrina sana, sino que, arrastrados por su propias pasiones, se harán con un montón de maestros por el prurito de oír novedades;

Tito — Tit 1,9

9Que esté adherido a la palabra fiel, conforme a la enseñanza, para que sea capaz de exhortar con la sana doctrina y refutar a los que contradicen.

Tito — Tit 2,1

1Mas tú enseña lo que es conforme a la sana doctrina;

I Timoteo — 1Tim 1,4

4ni dedicasen su atención a fábulas y genealogías interminables, que son más a propósito para promover disputas que para realizar el plan de Dios, fundado en la fe.

I Timoteo — 1Tim 4,7

7Rechaza, en cambio, las fábulas profanas y los cuentos de viejas. Ejercítate en la piedad.

II Timoteo — 2Tim 4,4

4apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las fábulas.

Tito — Tit 1,14

14y no den oídos a fábulas judaicas, ni a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad.

I Timoteo — 1Tim 4,2

2por la hipocresía de embaucadores que tienen marcada a fuego su propia conciencia;

I Timoteo — 1Tim 6,5

5discusiones sin fin propias de gentes que tienen la inteligencia corrompida, que están privados de la verdad y que piensan que la piedad es un negocio.

II Timoteo — 2Tim 2,18

18se han desviado de la verdad al afirmar que la resurrección ya ha sucedido; y pervierten la fe de algunos.

II Timoteo — 2Tim 3,8

8Del mismo modo que Jannés y Jambrés se enfrentaron a Moisés, así también estos se oponen a la verdad; son hombres de mente corrompida, descalificados en la fe.

I Timoteo — 1Tim 3,15

15pero si tardo, para que sepas cómo hay que portarse en la casa de Dios, que es la Iglesia de Dios vivo, columna y fundamento de la verdad.

II Corintios — 2Cor 4,5

5No nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús como Señor, y a nosotros como siervos vuestros por Jesús.

Gálatas — Gal 1,16

16revelar en mí a su Hijo, para que le anunciase entre los gentiles, al punto, sin pedir consejo ni a la carne ni a la sangre,

I Corintios — 1Cor 1,23

23nosotros predicamos a un Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles;

II Corintios — 2Cor 1,19

19Porque el Hijo de Dios, Cristo Jesús, a quien os predicamos Silvano, Timoteo y yo, no fue sí y no; en él no hubo más que sí.

II Corintios — 2Cor 11,4

4Pues, cualquiera que se presenta predicando otro Jesús del que os prediqué, y os proponga recibir un Espíritu diferente del que recibisteis, y un Evangelio diferente del que abrazasteis ¡lo toleráis tan bien!

Efesios — Ef 4,20

20Pero no es éste el Cristo que vosotros habéis aprendido,

Filipenses — Flp 1,15

15Es cierto que algunos predican a Cristo por envidia y rivalidad; mas hay también otros que lo hacen con buena intención;

I Timoteo — 1Tim 3,16

16Y sin duda alguna, grande es el Misterio de la piedad: El ha sido manifestado en la carne, justificado en el Espíritu, visto de los Angeles, proclamado a los gentiles, creído en el mundo, levantado a la gloria.

Efesios — Ef 4,21

21si es que habéis oído hablar de él y en él habéis sido enseñados conforme a la verdad de Jesús

I Juan — 1Jn 1,8

8Si decimos: «No tenemos pecado», nos engañamos y la verdad no está en nosotros.

I Juan — 1Jn 1,10

10Si decimos: «No hemos pecado», le hacemos mentiroso y su Palabra no está en nosotros.

I Juan — 1Jn 5,11ss

11Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en su Hijo. 12Quien tiene al Hijo, tiene la vida; quien no tiene al Hijo, no tiene la vida. 13Os he escrito estas cosas a los que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que os deis cuenta de que tenéis vida eterna.

I Juan — 1Jn 5,6

6Este es el que vino por el agua y por la sangre: Jesucristo; no solamente en el agua, sino en el agua y en la sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la Verdad.

I Juan — 1Jn 3,19

19En esto conoceremos que somos de la verdad, y tranquilizaremos nuestra conciencia ante Él,

I Pedro — 1Pe 1,22s

22Habéis purificado vuestras almas, obedeciendo a la verdad, para amaros los unos a los otros sinceramente como hermanos. Amaos intensamente unos a otros con corazón puro, 23pues habéis sido reengendrados de un germen no corruptible, sino incorruptible, por medio de la Palabra de Dios viva y permanente.

2Jn 4 — texto no disponible

Hechos — Hch 15,9

9y no hizo distinción alguna entre ellos y nosotros, pues purificó sus corazones con la fe.

I Juan — 1Jn 2,14

14Os he escrito a vosotros, hijos míos, porque conocéis al Padre, Os he escrito, padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os he escrito, jóvenes, porque sois fuertes y la Palabra de Dios permanece en vosotros y habéis vencido al Maligno.

I Juan — 1Jn 3,9

9Todo el que ha nacido de Dios no comete pecado porque su germen permanece en él; y no puede pecar porque ha nacido de Dios.

I Juan — 1Jn 1,6

6Si decimos que estamos en comunión con él, y caminamos en tinieblas, mentimos y no obramos la verdad.

3Jn 3s — texto no disponible

2Jn 6 — texto no disponible

II Juan — 2Jn 1

1El Presbítero a la Señora elegida y a sus hijos, a quienes amo según la verdad - no sólo yo, sino también cuantos conocen la Verdad - 2a causa de la verdad que permanece en nosotros y que estará con nosotros para siempre. 3La gracia, la misericordia y la paz de parte de Dios Padre y de Jesucristo, el Hijo del Padre, estarán con nosotros según la verdad y el amor. 4Me alegré mucho al encontrar entre tus hijos quienes viven según la verdad, conforme al mandamiento que recibimos del Padre. 5Y ahora te ruego, Señora - y no es que te escriba un mandamiento nuevo, sino el que tenemos desde el comienzo - que nos amemos unos a otros. 6Y en esto consiste el amor: en que vivamos conforme a sus mandamientos. Este es el mandamiento, como lo habéis oído desde el comienzo: que viváis en el amor. 7Muchos seductores han salido al mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Ese es el Seductor y el Anticristo. 8Cuidad de vosotros, para que no perdáis el fruto de nuestro trabajo, sino que recibáis abundante recompensa. 9Todo el que se excede y no permanece en la doctrina de Cristo, no posee a Dios. El que permanece en la doctrina, ése posee al Padre y al Hijo. 10Si alguno viene a vosotros y no es portador de esta doctrina, no le recibáis en casa ni le saludéis, 11pues el que le saluda se hace solidario de sus malas obras. 12Aunque tengo mucho que escribiros, prefiero no hacerlo con papel y tinta, sino que espero ir a veros y hablaros de viva voz, para que nuestro gozo sea completo. 13Te saludan los hijos de tu hermana Elegida.

III Juan — 3Jn 1

1El Presbítero al querido Gayo a quien amo según la verdad. 2Pido, querido, en mis oraciones que vayas bien en todo como va bien tu alma y que goces de salud. 3Grande fue mi alegría al llegar los hermanos y dar testimonio de tu verdad, puesto que vives según la verdad. 4No experimento alegría mayor que oír que mis hijos viven según la verdad. 5Querido, te portas fielmente en tu conducta para con los hermanos, y eso que son forasteros. 6Ellos han dado testimonio de tu amor en presencia de la Iglesia. Harás bien en proveerles para su viaje de manera digna de Dios. 7Pues por el Nombre salieron sin recibir nada de los gentiles. 8Por eso debemos acoger a tales personas, para ser colaboradores en la obra de la Verdad. 9He escrito alguna cosa a la Iglesia; pero Diótrefes, ese que ambiciona el primer puesto entre ellos, no nos recibe. 10Por eso, cuando vaya, le recordaré las cosas que está haciendo, criticándonos con palabras llenas de malicia; y como si no fuera bastante, tampoco recibe a los hermanos, impide a los que desean hacerlo y los expulsa de la Iglesia. 11Querido, no imites lo malo, sino lo bueno. El que obra el bien es de Dios; el que obra el mal no ha visto a Dios. 12Todos, y hasta la misma Verdad, dan testimonio de Demetrio. También nosotros damos testimonio y sabes que nuestro testimonio es verdadero. 13Tengo mucho que escribirte, pero no quiero hacerlo con tinta y pluma. 14Espero verte pronto y hablaremos de viva voz. 15La paz sea contigo. Los amigos te saludan. Saluda a los amigos, a cada uno en particular.

2Jn 1ss — texto no disponible

I Juan — 1Jn 3,18

18Hijos míos, no amemos de palabra ni de boca, sino con obras y según la verdad.

3Jn 8 — texto no disponible

Evangelio (29citas)

Juan — Jn 17,17

17Santifícalos en la verdad: tu Palabra es verdad.

Juan — Jn 8,26.40

26Mucho podría hablar de vosotros y juzgar pero el que me ha enviado es veraz, y lo que le he oído a él es lo que hablo al mundo.» 40Pero tratáis de matarme, a mí que os he dicho la verdad que oí de Dios. Eso no lo hizo Abraham.

Juan — Jn 3,33

33El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz.

Juan — Jn 8,40.45s

40Pero tratáis de matarme, a mí que os he dicho la verdad que oí de Dios. Eso no lo hizo Abraham. 45Pero a mí, como os digo la verdad, no me creéis. 46¿Quién de vosotros puede probar que soy pecador? Si digo la verdad, ¿por qué no me creéis?

Juan — Jn 18,37

37Entonces Pilato le dijo: «¿Luego tú eres Rey?» Respondió Jesús: «Sí, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para est he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.»

Juan — Jn 5,33

33Vosotros mandasteis enviados donde Juan, y él dio testimonio de la verdad.

Juan — Jn 8,31s.45s

31Decía, pues, Jesús a los judíos que habían creído en él: «Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, 32y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.» 45Pero a mí, como os digo la verdad, no me creéis. 46¿Quién de vosotros puede probar que soy pecador? Si digo la verdad, ¿por qué no me creéis?

Juan — Jn 1,17

17Porque la Ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo.

Juan — Jn 8,44

44Vosotros sois de vuestro padre el diablo y queréis cumplir los deseos de vuestro padre. Este era homicida desde el principio, y no se mantuvo en la verdad, porque no hay verdad en él; cuando dice la mentira, dice lo que le sale de dentro, porque es mentiroso y padre de la mentira.

Juan — Jn 8,45

45Pero a mí, como os digo la verdad, no me creéis.

Juan — Jn 1,14

14Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad.

Juan — Jn 14,6

6Le dice Jesús: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí.

Juan — Jn 1,18

18A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, él lo ha contado.

Juan — Jn 17,8.14.17

8porque las palabras que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las han aceptado y han reconocido verdaderamente que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado. 14Yo les he dado tu Palabra, y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como yo no soy del mundo. 17Santifícalos en la verdad: tu Palabra es verdad.

Juan — Jn 1,4

4En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres,

Juan — Jn 3,16

16Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.

Juan — Jn 6,40.47.63

40Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en él, tenga vida eterna y que yo le resucite el último día.» 47En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna. 63«El espíritu es el que da vida; la carne no sirve para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y son vida.

Juan — Jn 17,2

2Y que según el poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado.

Juan — Jn 12,50

50y yo sé que su mandato es vida eterna. Por eso, lo que yo hablo lo hablo como el Padre me lo ha dicho a mí.»

Juan — Jn 14,17

17el Espíritu de la verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce. Pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros.

Juan — Jn 15,26

26Cuando venga el Paráclito, que yo os enviaré de junto al Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí.

Juan — Jn 16,13

13Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir.

Juan — Jn 14,26

26Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho.

Juan — Jn 3,5.8

5Respondió Jesús: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. 8El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que nace del Espíritu.»

Juan — Jn 8,31s

31Decía, pues, Jesús a los judíos que habían creído en él: «Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, 32y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.»

Juan — Jn 15,3

3Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado.

Juan — Jn 17,17.19

17Santifícalos en la verdad: tu Palabra es verdad. 19Y por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad.

Juan — Jn 3,21

21Pero el que obra la verdad, va a la luz, para que quede de manifiesto que sus obras están hechas según Dios.»

Juan — Jn 4,23s

23Pero llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren. 24Dios es espíritu, y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad.»